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Argentina: La lucha continúa

Contradicciones y olvidos en los primeros testimonios
El juicio contra Gabriel Roser
Crónica del primer día del juicio
1º Audiencia, Martes 29 de noviembre de 2005

Al mismo tiempo que los manifestantes llegaban a los Tribunales de La Plata, comenzaba el juicio contra Gabriel Roser, a cargo del Tribunal Criminal y Correccional Nº 2, a cargo de los jueces Liliana Torrisi, Ernesto Domenech y Claudio Bernard; con al actuación del fiscal Jorge Bettini Sansone.
Los abogados de Roser (Sofía Caravelos y Fabio Villaruel del CIAJ) comenzaron planteando que durante el desarrollo de las audiencias iban a demostrar que su defendido no tuvo "ningún grado de participación en los hechos de la causa" y que se trataba de "una causa armada con motivo de su militancia".
Los primeros en declarar fueron los damnificados por el robo cometido el 29 de abril del año pasado en un supermercado de Tolosa (La Plata). Comenzó Héctor Carricart expresando que ese día fue a realizar unas compras y, dentro del comercio, dos personas asaltaron a quienes se encontraban en su interior y sustrajeron diversos bienes. Sostuvo además que no pudo ver los rostros de los asaltantes, describiendo vagamente su contextura física.
El segundo en declarar fue Marcelo Toni, quien en la etapa preliminar del juicio, a través de su declaración, señaló a Gabriel Roser como uno de los que lo había asaltado, siendo el principal testimonio por el cual Roser está detenido.
Si bien Toni expresaba "no recuerdo bien precisamente", lo que sí "recordaba" se contradecía consigo mismo recurrentemente, y también con las actas de las distintas diligencias de la causa.
Por ejemplo afirmó que "hasta el momento del hecho no conocía la identidad" (del imputado) o que "tenía la idea de haber visto esa cara", para luego afirmar que conocía a Roser "del barrio".
Otra de las contradicciones radicaba en negar, en un principio, que se le hayan exhibido fotografías (los llamados modus operandi), pero reconocía su firma en el acta donde consta ese trámite en la comisaría.
Pero sin duda la contradicción más grave fue cuando -transcurridas varias horas de responder las inquietudes de los abogados de Roser, del fiscal y de todos los integrantes del tribunal- Toni no pudo precisar cómo acercó los nombres a la causa luego de dos días de haberse cometido el robo: "Puede ser que me lo hayan nombrado la gente de la comisaría sexta", afirmó.
El tercero en declarar fue Diego Casañas, amigo personal de Toni, quien lo contradijo en varias oportunidades en el transcurso del debate. Afirmó que su amigo "se saludaba con todos en la comisaría" y señaló la diferencia que existía entre Gabriel Roser y los demás integrantes de la rueda de reconocimiento: el actual imputado era notablemente más joven que el resto, que tenía entre 32 y 39 años. Además, expresó en la declaración del día de hoy, que quien lo apuntó durante el robo era una persona de entre 18 y 21 años, en tanto Gabriel tenía en ese momento 25. Por otra parte, la descripción que dio sobre la contextura física y sobre el pelo de la persona que identificó (tanto en la rueda de reconocimiento como en la exhibición de los registros fotográficos) tampoco se condice con la descripción real de Gabriel Roser.
Seguidamente declararon los policías encargados de perseguir el auto donde se escaparon los asaltantes. Sus declaraciones no aportaron demasiado, sólo queda para destacar su mención a que "las zonas conflictivas son las villas".
El siguiente en declarar fue el sub teniente Jorge Colaiani, quien durante esa época se desempeñaba en el servicio de calle de la comisaría sexta de Tolosa. Afirmó que llegó atrás de los patrulleros que perseguían a los asaltantes y que su intervención en el momento fue conseguir testigos para que registrasen el auto. Luego expresó que la única tarea que tuvo en relación a la causa fue realizar un croquis de la vivienda de Gabriel días antes de que se efectúe el allanamiento, labor que había realizado por orden de su superior Santiago Poggi, expresando a su vez que entre el robo y el croquis habían pasado dos días, no sabiendo cómo éste había llegado a identificar a Roser como el presunto autor del delito.
Colaiani no escapó a lo que parece ser la norma entre los declarantes, agregando más contradicciones y olvidos a la jornada: en un principio declaró no conocer a Gabriel Roser, pero la defensa probó lo contrario, ya que lo había detenido por averiguación de identidad días antes de que se cometiera el robo, como está consignado en actas de la comisaría sexta.
A partir de estas declaraciones, quedan cada vez más evidentes las irregularidades en la causa que motiva la detención de Roser desde hace exactamente un año y ocho meses.
Las audiencias continuarán mañana miércoles 30 a las 9 hs., con la declaración de policías de la comisaría sexta y con un careo entre Toni y Casañas, tal como lo solicitó la defensa.