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PAIS VASCO

Constitución de ayuntamientos trás la ilegalización

GARA

Amplia respuesta ante la falta de respeto hacia la voluntad popular

Los votos de varias decenas de miles de personas fueron ayer ignorados en la constitución de las corporaciones municipales de Araba, Bizkaia, Gipuzkoa y Nafarroa.

Muchos ciudadanos acudieron a los plenos para exigir la igualdad de derechos civiles para todos, y se sucedieron incidentes de todo tipo.
Si existe una palabra totalmente inadecuada para definir los sucedido ayer en multitud de ayuntamientos vascos, ese término es «normalidad». Miles de personas protestaron ayer ante lo que definieron como «el segundo pu- cherazo». Salvo contadas excepciones, todos los partidos «legales» dieron por buenos los resultados obtenidos tras la prohibición de más de doscientas candidaturas y no tuvieron reparos en ocupar todos los escaños y alcaldías posibles.
Así pasó por ejemplo en Donostia, donde los tres ediles de Baga Boga se quedaron en la calle. Cuatro detenidos ­dos ex concejales de Sozialista Abertzaleak, un parlamentario de esta formación en Gasteiz y una joven donostiarra­, porrazos, empujones y duros intercambios de palabras fue el balance de la concentración que un centenar de personas realizó mientras se constituía la nueva corporación municipal.
A pesar de la temprana hora ­el pleno arrancó a las 9.00­ numerosos vecinos se acercaron a la concentración ruidosa que tuvo lugar media hora antes bajo el lema «Donostiarron hitza errespetatu». A ella se sumaron las quince personas que habían pasado la noche en el Ayuntamiento.
Ante un fuerte despliegue policial, los concentrados corearon diversas consignas. El ex edil de Sozialista Abertzaleak Josetxo Ibazeta, que posteriormente fue arrestado junto al también ex concejal Iñigo Balda y al parlamentario Joseba Alvarez, incidió en que «han querido evitar que la gente se acercara hasta aquí poniendo el pleno tan temprano».
Desde uno de los balcones del Ayuntamiento, varios agentes encapuchados grababan a los presentes. Minutos antes de las 9.30, agentes de la Ertzaintza advirtieron a los concentrados de que en cinco minutos deberían despejar la zona. Ante este requerimiento, optaron por sentarse en el suelo.
«Al concluir el plazo, han venido y han empezado a levantarnos sin que opusiéramos resistencia. Pero de repente, han empezado a dar empujones y patadas», relataron a GARA varios testigos presenciales.
En este momento se produjo la primera detención. El compañero de la joven donostiarra arrestada explicó que «una vez de pie, un ertzaina le ha empujado. Ella le ha preguntado por qué le empujaba y entonces ha recibido un porrazo en el brazo». Finalmente, condujeron a la detenida hasta el furgón policial, donde fue puesta contra el vehículo.
Una señora criticó el comportamiento de la Policía autonómica y mantuvo una fuerte discusión . «Me ha llamado 'asesi- na' y se ha quedado tan ancho.
Quieren matar las ideas, pero no pueden. Si soy una asesina, ¿por qué no me detienen?», preguntaba. En la manifestación del me- diodía, que finalizó en el Boulevard, se produciría todavía una quinta detención.
Las cinco personas quedaron en libertad por la tarde. Iñigo Balda, Josetxo Ibazeta y Joseba Alvarez han sido acusados de «desobediencia, desacato y convo- catoria e inducción a manifestación ilegal».
En Hernani, el candidato de PNV-EA, José Antonio Rekondo, prefirió tomar el cargo en la Diputación de Gipuzkoa. Bastante antes de la hora prevista para la constitución de la Corporación, decenas de hernaniarras se habían congregado en los soportales de la casa consistorial. Muchos de ellos habían pasado la noche encerrados en el Ayuntamiento.
«Venimos a reivindicar nuestros escaños» explicaba Mertxe Etxeberria, alcaldesa de Hernani en los últimos cuatro años y cabeza de lista de la ilegalizada Bildu Hernani que fue, con 3.661 sufragios, la lista más votada el 25 de mayo Esta recordó que «hace cuatro años nos comprometimos solemnemente a trabajar por un ayuntamiento abierto y democrático, en el que tuvieran cabida los distintos sectores sociales y todos los ciudadanos». Más aún, «desde nuestro compromiso con el acuerdo de Lizarra-Garazi, también invitamos al Estado español a respetar la voluntad de este pueblo», dijo.
Según describió la cabeza de lista de Bildu Hernani, «hoy la situación es completamente diferente: en un proceso de involución democrática, el Estado español excluye de la representación política a un amplísimo sector de nuestra sociedad». Pero esa exclusión, tal y como recalcó Mertxe Etxeberria, es posible por la «colaboración de los demás partidos».
El pleno estaba convocado para las 10.00. Sin embargo, a excepción de dos de los electos de IU, nadie apareció para tomar posesión de su cargo. Cerca de las 10.30, la secretaria del Ayuntamiento dio por suspendido el acto.
Minutos antes, el jefe de la Policía Municipal había recibido una llamada de un representante de PNV-EA para informarle de que no tenían intención de aparecer. Los electos de IU expresaron su pesar «por no tener opción de tomar posesión de nuestro cargo aquí, en el Ayuntamiento, donde nos corresponde. Si no se hubiera dado la ilegalización, todos haríamos nuestro trabajo en paz y tranquilidad», manifestaba Txema Mercado, cabeza de lista.
Tras la suspensión del acto, los concejales de la plataforma Bildu Hernani ­siete en función de la representación otorgada por los 3.661 apoyos recibidos en las urnas­ tomaron posesión de su escaño en un salón de plenos abarrotado de personas.
En Errenteria-Orereta, el pleno estaba convocado para las 10.00. Todas las calles que llegan a Herriko Enparantza estaban cerradas por la Ertzaintza y para entrar en el consistorio, e incluso a los soportales, se necesitaba una acreditación.
Varios ciudadanos que estaban reivindicando sus derechos recibieron porrazos. Una mujer fue golpeada con fuerza en la cabeza, quedando inerte en el suelo. Los ediles de Aukera lograron entrar en el Ayuntamiento y ocupar sus tres asientos hasta ser desalojados por la Policía Municipal.
En Antzuola, tres de los ocho ediles «oficiales» de PNV-EA no tomaron posesión de sus cargos. En Aretxabaleta, gobernado por EH la pasada legislatura, decenas de vecinos se dirigieron a los cargos del PNV calificándoles de «ladrones».
José Antonio Pérez Gabarain (PSE) fue proclamado alcalde de Andoain entre gritos de «ladrón» y «fascista». En Arrasate, donde la pasada legislatura la Alcaldía ha estado en manos de Xabier Zubizarreta (EH), 40 personas pasaron la noche encerradas. En el pleno se vivieron momentos de tensión, con gritos de «lapurrak» y «PNV-EA, Espainiaren morroiak», así como contra PP y PSE.
En Lezo, los cinco representantes de Lezoren Alde ocuparon sus asientos y leyeron un comunicado para denunciar la exclusión impuesta por el Estado español. El representante de PNV-EA fue elegido alcalde, nuevamente entre gritos de «ladrones». Y en Eibar, Iñaki Arriola (PSE) obtuvo la Alcaldía mientras se mostraban carteles contra «el pucherazo».
En Pasaia se suspendió el pleno ante la ausencia de los representantes de todos los partidos, a excepción de los miembros de Badia, la lista más votada. En el edificio del Ayuntamiento ­situado en Pasai Donibane­ y en la plaza Santiago ­engalanada con ikurriñas y con nutrida presencia policial­, alrededor de un centenar de personas, entre ellas Arnaldo Otegi, aguardaba el inicio del pleno.
A mediodía, el salón se abarrotó de personas que mostraban carteles con la cifra 1890 ­el número de votos obtenidos por Badia­ y con lemas como "Euskal Herria Aurrera" y "Demokrazia Euskal Herriarentzat".
El hasta ahora alcalde, Juan Karlos Alduntzin, señaló que se estaba cumpliendo «la segunda parte del pucherazo. El alcalde que no tenga en cuenta la palabra y la decisión del pueblo no será alcalde de Pasaia», afirmó.
Por su parte, Arnaldo Otegi afirmó que los actos que la izquierda abertzale llevó a cabo ayer en los ayuntamientos «tienen gran significado político.
Las instituciones de Hego Euskal Herria son las únicas en Europa constituidas de manera no democrática».
Otegi se refirió a la formación de corporaciones «de forma clandestina», en referencia a las conformadas en la Diputación de Gipuzkoa, como fue el caso de Pasaia. Izaskun Gómez (PSE) fue elegida alcaldesa.
En Oiartzun, antes de las 11.00 los miembros y simpatizantes de EA ­entre ellos Begoña Lasagabaster­, PNV y Aralar-IU se encontraban en el salón de plenos. Quitaron de la mesa la foto de la ex concejal Larraitz Sanzberro, encarcelada en la operación contra Udabiltza, así como el símbolo de ''Euskal presoak Euskal Herrira''. Sobre las 12.00 la gente entró en la sala, que se llenó con más de 200 personas.
Cuando los electos ­7 de EA, 4 de PNV y 2 de Aralar-IU­ y la secretaria se sentaron en las sillas, los asistentes comenzaron a increparles y a lanzar monedas. Los simpatizantes de EA y PNV mostraron unos impresos en los que se podía leer «Herriaren eta giza eskubideen alde» y «Armarik ez».
Después, los seis electos de Abertzaleon Oihartzuna se colocaron frente a la mesa mientras portaban una foto de Sanzberro y la banderola en favor de los presos vascos.
En Zaldibia, Aralar sólo tomó posesión de cinco de los nueve escaños, por considerar que los otros cuatro corresponden a la candidatura abertzale ilegalizada. En Usurbil, las seis sillas correspondientes a Usurbilgo Herri Lan (UHL) ­opción con mayor respaldo­ «desaparecieron» del salón de plenos.
En el resto de escaños había carteles con el lema «faxistak».
En un principio, la sesión se trasladó al polideportivo, para luego volver a ser convocada en el Ayuntamiento. Sin embargo, los nuevos corporativos optaron por no aparecer y acudir a la Diputación.
En Nafarroa también se extendieron las protestas. En Iruñea se había convocado una «txorizada contra los txorizos» en la Plaza del Ayuntamiento, pero la Policía española tomó el lugar e impidió reunirse. El desarrollo de la sesión municipal estuvo «blindado», a fin de evitar protestas. Yolanda Barcina, de nuevo alcaldesa, se congratuló en su primera intervención por que «ya no hay concejales que no condenan los crímenes de ETA».
En el resto del herrialde, la denuncia del «pucherazo» estuvo presente en casi todos los consistorios. Hubo algunos desalojos, como ocurrió en Antsoain, donde intervino la Guardia Civil. En Lizarra, el salón fue vaciado por la Policía Municipal. En Atarrabia se restringió la entrada al pleno, al que sólo se pudo acceder con invitación. Cerca de 30 simpatizantes de la plataforma Ultzama se quedaron en la calle, pero su cabeza de lista, David Bizkai, logró acceder al salón y denunciar la situación cuando el alcalde de UPN, Alfonso Ucar, efectuaba su juramento.
Algo similar ocurrió en Zizur Nagusia, donde sólo se permitió entrar a los concejales salientes, y fueron expulsados por la Policía Municipal cuando trataron de tomar la palabra. Por contra, en Uharte, el «ilegal» Carlos Etxeberria pudo denunciar el veto español y retiró simbólicamente el sillón que le correspondía.
En Burlata, los abertzales que entraron al pleno fueron identificados. Los tres ex concejales de Batasuna permanecieron con la boca tapada, y uno de ellos, Txelui Moreno, interpeló directamente al nuevo alcalde del PSN, que afirmó estar dispuesto a estudiar fórmulas para que tengan representación.
Hubo increpaciones para otros partidos, y se reprochó al cabeza de lista de Aralar que hubiera acatado la Constitución.
En Barañain las muestras de enfado se produjeron antes, durante y al final del pleno. La cabeza de lista de Barañaingo Irrintzia, Mari Cruz Landa, tomó la palabra a su término, ante la presencia de ediles de PSN, IU, Batzarre y Aralar, para reivindicar sus derechos.
En Leitza o Irurtzun, donde la presencia de la Guardia Civil era más que notoria, predominaban entre el público los simpatizantes de las plataformas Larrain y Axita, que reprocharon su actitud a los ediles de UPN. En Leitza se escucharon gritos de «ladrones» y «fascistas» y exigencias de democracia para Euskal Herria, ante lo que otra persona del público preguntó «si matar a José Javier Múgica es democracia». Un hijo del edil muerto en atentado de ETA en 2001 tomó posesión como concejal de UPN.
Por lo que respecta a Irurtzun, un miembro de Axita tomó la palabra para denunciar la «usurpación» de los cargos, ya que todas las actas de concejal han quedado en manos de UPN al ser la única lista permitida.
En Altsasu predominaron también las acusaciones dirigidas a los ediles del partido de Miguel Sanz. En Gares, Xabier Vélez ocupó la silla que le correspondía a tenor de los más de 200 votos recibidos, y reclamó mecanismos para que la voz de la izquierda abertzale llegue al Ayuntamiento.
Más normal resultó el pleno de Urdiain, donde la lista Urdiaindarrak fue finalmente permitida por el Constitucional. Luciano Agirre fue elegido alcalde y los concejales efectuaron el trámite de juramento o promesa no sobre la Constitución y el Rey, como marca la legalidad española, sino sobre el texto de la Carta de Derechos de Udalbiltza.
Un ejercicio similar se realizó en otra localidad de Sakana, Bakaiku, donde no hubo elecciones al haber sido ilegalizada la única lista concurrente.
Pese a ello, se celebró una sesión en la que se repartieron las responsabilidades entre los miembros de Haitz Berri.
En Aoiz, los vecinos abarrotaron el salón de plenos. Los tres representantes de Mendiburua reclamaron sus escaños, siendo abucheados por parte del público. Se cruzaron insultos y gritos entre los que apoyaban a AIA ­próxima a UPN­ y los de Mendiburua. Entre los primeros estaba el ex parlamentario de UPN Miguel Angel León.
En Etxarri-Aranatz ayer no se celebró ningún pleno de constitución, ya que la única candidatura que se presentaba fue ilegalizada. En un acto celebrado por la tarde, la plataforma popular aseguró que seguirá trabajando por el pueblo y que en las elecciones que se realizarán dentro de seis meses se volverán a presentar. Asimismo, 50 personas realizaron una concentración.
En Gasteiz, los tres concejales salientes de la izquierda abertzale no pudieron acceder a la sala de plenos. José Enrike Bert, Eba Gonzalez de Heredia y Jose Mari López de Arbina fueron sacados a empujones por miembros de la policía local. Mientras, la Ertzaintza prohibía a medio centenar de simpatizantes de Gasteiz Izan concentrarse en la Plaza Nueva. Para Bert, «es muy reseñable que la nueva legislatura comience con la expulsión física de tres personas y la posterior exclusión política» de la gente de izquierdas y abertzale.
Para Bert, los ediles de PNV-EA «se han sentido avergonzados» en el momento de la expulsión de los tres concejales in- dependentistas. Añadió que «tienen motivos para avergonzarse, pero éste no es el momento para ello, sino para tomar otro tipo de decisiones».
En Laudio, donde hasta la fecha EH ostentaba la Alcaldía, unas cuarenta personas permanecieron encerradas en el consistorio durante la noche. El pleno estaba fijado para las 13.00. Veinte minutos antes, el primer edil en funciones, Pablo Gorostiaga, abría la puerta por la que accedíeron decenas de simpatizantes abertzales portando diversos carteles.
Al inicio, Gorostiaga dio lectura a un bando editado ayer mismo, en el que denunció que «esta vez, los nuevos concejales no serán los representantes legítimos de la voluntad popular». En base a ello, dijo, «me veo en la obligación ética de traspasar el cargo directamente a los vecinos y vecinas».
Tras la lectura del escrito y en medio de los gritos de apoyo de los presentes, los concejales del PP Carlos Urquijo y Santiago Abascal acudieron, acompañados de sus guardaespaldas, a ocupar sus escaños. Entonces se vivieron momentos de gran tensión, con ruido de bocinas y pitos, empujones e insultos, y que acabaron con dichos ediles fuera del salón empujados por sus miembros de seguridad.
Finalmente, el pleno se celebró en una sala próxima y allí los nuevos ediles ­con mayoría absoluta de PNV-EA­ recibieron sus acreditaciones.
Carlos Urquijo decidió que saldría por la escalinata principal, sin atender a los requerimientos del nuevo alcalde y de su compañero Abascal. Ello derivó en un nuevo altercado.
Urquijo instó al fiscal general del Estado a «tomar medidas» contra las personas que, según él, «han agredido, insultado y amenazado» a los cargos electos del PP.
En Agurain, los dos electos de Aguraingo Bidea ocuparon sus sillas y el alcalde Iñaki Beraza (EA) tuvo que dirigir el pleno en pie. En Aramaio, la puerta del Ayuntamiento apareció precintada, por lo que los concejales tuvieron que entrar por una ventana. Los tres concejales de la plataforma Hamalau ocuparon sus escaños.
Un hecho similar hizo que en Amurrio y Aiara decidieran suspender momentaneamente el pleno. En ambos casos, fueron luego reanudados a puerta cerrada. En Aiara, un concejal del PP insultó al edil independentista. En Barrundia se produjo un enfrentamiento verbal entre abertzales y un representante del PP. Las protestas también tuvieron lugar en otras localidades como Donemiliaga, Zigoitia, Urkabustaiz, Koartango, Asparrena, Erribera Goitia y Dulantzi.
En Legutio, los representantes de EA se mostraron dispuestos a reconocer la legitimidad de los independentistas, no así el PNV, que argumentó que de esa manera perdería su mayoría absoluta. Algo similar a esto último ocurrió en Zuia.
La cabeza de lista de Herria Aurrera de Bilbo, Arantza Zulueta, acompañada de los tres ediles de BSA que ayer dejaban sus cargos, accedió al salón de plenos, donde se sentó en uno de los asientos correspondientes a los concejales para reclamar la representación que le otorgan los 11.000 votos emitidos en favor de su candidatura. Permaneció en su escaño durante varios minutos, hasta que un responsable de la Policía Municipal le conminó a que lo abandonara.
Ya en el exterior, Herria Aurrera llevó a cabo un acto político en el muelle de Uribitarte en el que tomaron parte cientos de personas y al que acudieron, entre otros, los candidatos de AuB a Juntas de Bizkaia Itziar Lopategi y Joxerra Etxebarria.
Numerosos organismos sociales mostraron el compromiso de aceptar la legitimidad de Herria Aurrera. Zulueta aprovechó para felicitar a los presentes y enviar «nuestro abrazo más dulce y caluroso a Mikel Jauregi y Lander Etxebarria ­ayer era el cumpleaños del responsable del área de euskara de Udalbiltza­, que se encuentran encerrados en las cárceles españolas, y también a todos los presos».
La cabeza de lista de Herria Aurrera recordó que «en su momento, muchos ciudadanos de Bilbo nos enseñaron lo que era trabajar en condiciones tan duras o más que la que estamos viviendo» y recordó a «aquellas personas que levantaron el 'cinturón de hierro'», además de vascos tan referenciales como Txabi Etxebarrieta, Santi Brouard o Josu Muguruza.
En Elorrio, el cabeza de lista de PNV-EA, Agustin Asua, tomó posesión del cargo entre pitidos y gritos. Durante la sesión, el edificio y las inmediaciones estuvieron tomadas por un fuerte dispositivo policial.
La mayor tensión se vivió en el momento en el que los representantes de PP y PSOE accedieron al salón acompañados por sus guardaespaldas, con gritos de «colonos», «txakurrak kanpora» o «¿esos de dónde son?». Los representantes de PNV-EA también fueron increpados por ocupar los escaños. La apertura de la sesión, realizada en castellano, también fue contestada por el público, que exigió la utilización del euskara en el Ayuntamiento.
Iñaki Zarraoa fue reelegido alcalde de Getxo. Varias decenas de personas realizaron una kalejira desde el centro de Algorta hasta el Ayuntamiento para apoyar a la plataforma Getxo Bizia, a la que, con sus 2.756 votos, le corresponde un edil.
Finalizada la votación y tras jurar su cargo «por imperativo legal», Iñaki Zarraoa tomó la palabra para, entre otras cuestiones, denunciar que «la democracia en el Estado español está de capa caída». Su discurso en euskara ­probablemente por desconocimiento del idioma­ fue respetado por PP y PSE. Pero al hablar en castellano y referirse al cierre de "Egunkaria", la Ley de Partidos, los intentos de disolver el grupo de Sozialista Abertzaleak en Gasteiz y la ilegalización de la plataforma Getxo Bizia, los concejales de PP y PSE abandonaron el Salón de Plenos. Gotzone Mora, edil del PSE, le espetó a Zarraoa: «Ni os aguantamos a vosotros, ni a ellos», en referencia al público que les criticaba.
En Dima, gobernado hasta ahora por EH, el nuevo alcalde es el jeltzale Joserra Garai. Quien tomó la palabra en nombre de los «ilegales» fue su hermano Andoni, elegido concejal por la plataforma municipal. Hoy se celebrará una concentración de protesta a las 13.30, colofón a una acampada celebrada en la plaza.
En Arrigorriaga el pleno comenzó a las 8.00, aunque se había convocado para cuatro horas más tarde. Ello no impidió las reivindicaciones de los independentistas.
En Ondarroa, la sesión estuvo marcada por la ausencia del hasta ahora alcalde Loren Arkotxa, que permanece encarcelado. Los simpatizantes independentistas recriminaron su actitud a los representantes de PNV-EA y al único edil del PP, que ha logrado su escaño merced a la ilegalización. La tensión también se hizo patente en Lekeitio. En Markina-Xemein, el PNV celebró el pleno una hora antes sin previo aviso.
En Leioa, simpatizantes del PNV boicotearon la intervención del edil abertzale. Además, la Policía Municipal y la Ertzaintza desalojaron de manera violenta a los vecinos.
En Santurtzi, los abucheos contra PP y PSE corrieron a cargo de simpatizantes del PNV y de la plataforma. Los primeros mostraban así su malestar por perder la Alcaldía pese a ser los más votados; los segundos, por quedar fuera. -