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PAIS VASCO

5 de diciembre del 2003

El 'Plan Aznar' se recrudece en Euskadi
Un Libro Verde para el nuevo Estatuto vasco

Rafael Castellano
Maverick Press
Ya lo tenemos entre los dedos impacientes, el libro de la discordia.

O, depende de cómo se mire y respire, de una anhelada concordia.

Pero en las arenas movedizas de Euskal Herria la vorágine es tal que no cabe pararse a leer. Presidencia acaba de buzonear en el vecindario la versión 'digest' del mismo, en cuadernillo de promoción. A todo esto, en Araba, la capital de Euskadi, sigue en marcha el 'plan Aznar'. El PP se ha dirigido esta vez a la Escuela de la Ertzantza en Arkaute , esto es, al consejero de Interior, Balza, conminándole a que instale la bandera española en el frontis del edificio, y no sólo la ikurriña. Más madera.

El consejero aludido ha negado a los medios habituales que exista una tregua tácita de los de la cogulla. Sea como sea, que dure. Si irrumpen en el patio, como aquí se ha escrito antes, la fusilería mediática daría al traste con "la iniciativa legítima, democrática, moderna y para aumentar el bienestar de la sociedad vasca", como se cita en un resalte del 'digest' buzoneado. Qué laberinto. Qué poltergeist. Pero es que en Euskadi hemos llegado a un mecanismo pavloviano terrible, así mirado en frío: nos extrañamos de que transcurran las fechas sin relentes de cloratita.

El orfeón de Arzalluz

Estas calendas se ikustran con la actitud plan Hyde Park de ese personaje de Chesterton que es Xavier Arzallus. Es la imagen del día, encaramado a las escalinatas del TSJPV (Tribunal Superior de Justicia del País Vasco) y blandiendo a modo de batuta un recio paraguas cerrado para iniciar el 'Eusko Gudariak' (Los soldados vascos) en coro improvisado en el que han participado así como el equivalente de cinco orfeones espontáneos agolpados ante la sede judicial para recibir y animar a los tres miembros del Parlamento vasco que hoy día 3 comparecían ante la magistratura: Atutxa, Knörr y Bilbao. Tras dar el 'la' y acompasar el himno a paraguazos, el inefable Arzalluz ha proferido un sonoro "Gora Euskadi askatuta!" respondido con la aclamación: "Gora!".

Tanto Juan María Atutxa como Gorka Knörr han declarado en euskera. Al rematar estas líneas, ya entrada la noche, la vista sigue con interrogatorio a Kontxi Bilbao (EB- IU). Pero mañana, Arzalluz se gana la foto de primera página. A todo esto, en Navarra se celebraban 100 años de Fueros (derivados, como los vascongados, del antiguo Fuero de Sobrarbe) cantando el 'Gernikako arbola'.

El tripartito, en el banquillo

Entretanto, Juan María Atutxa, presidente de la Cámara vasca, iba declarando hasta cumplir 5 horas de declaraciones ante el Tribunal Superior de Justicia del País Vasco, imputado por un delito de desobediencia, junto con Gorka Knörr y Kontxi Bilbao. (EA e Izquiera Unida respectivamente). El tripartito cambia hoy la poltrona por el banquillo porque, a juicio de los que juzgan, deberían haber disuelto el grupo parlamentario SA, Socialista Abertzaleak. Arnaldo Otegi y Jone Goirizelaia, de SA, no aprueban el Libro Verde de un Gobierno Vasco en busca de una readaptación de un Estatuto que cumple 24 años, en su día coyuntural, hoy muy provecto. Al menos, le buscan las pulgas al nuevo, del que daremos cuenta cuando se terminen los sobresaltos. Lo de SA, hagamos un inciso, es puro rebote circunstancial. El Libro Verde ha establecido un parangón ideológico del que hay que disentir por fuerza para que no le pisoteen a uno el césped de la insurgencia. Son, SA, la causa de la causa que se sigue a los aforados que ahora se defienden ante la magistratura. Puede ir al talego hasta el lehendakari. O el propio Atutxa, otrora bestia negra de la izquierda nacionalista, si les mantiene en nómina. Las piezas del puzzle se tambalean. No se han echado al monte, Arzallus, Larreina e IU. Es peor. Se han echado a la calle, hasta ahora patrimonio asilvestrado de la izquierda crítica.

Para colmo, una nutrida manifa espontánea se ha congregado en torno al Palacio de Justicia bilbaino en solidaridad con los parlamentarios, les ha ovacionado y les ha cantado el "Eusko Gudariak". Hasta ahí han llegado las aguas. Y la persona humana sigue perteneciendo a la especie animal, y la territorialidad política provoca derroches de bilirrubina. El tumulto ha roto los esquemas incluso del citado Atutxa, que ha solicitado al enjambre allí congregado "que jamás olvidarán el gesto, pero que se vayan a sus quehaceres, a sus casas, y a almorzar". No en vano fue el antecesor de Balza en la dirección de la Policía Autónoma. Ha sido un 'disuélvanse' envuelto en celofán. Total, que se palpa más de un conflicto de identidad abertzale ante un ejecutivo que así, de primeras, ha logrado acercarse ideológicamente al credo de Batasuna, casi hasta el cisma ortodoxo, y cabrear 'ad nauseam' al temido adversario común, PP, que ya lo va proclamando y exhibiendo cual cabellera cortada. Nuevo inciso (habrá más). Tras 12 horas acaba de concluir el procedimiento, por hoy, y al terminar y aparecer los tres encausados en la escalinata, el orfeón espontáneo, engrosado y adornado con txistu y tamboril, ha vuelto a entonar el "Eusko Gudariak". Atutxa, resumimos, ha recalcado lo endeble de las acusaciones y se ha asombrado de que la letrada de la acusación particular que representa a la entidad "Manos limpias", le haya tildado de 'funcionario', cuando, como presidente de una mesa parlamentaria autónoma, está muy lejos de dicha calificación. Bueno, busquen la prensa vasca de hoy. Nos damos por vencidos ante la evidencia de que en Euskal Herria la noticia corre como la liebre mecánica, y el cronista es el galgo.

Ni plan, ni de Ibarretxe

El libro, de tapas verdes y cuerpo de letra breviario que contiene la polémica sordomuda acerca de una propuesta de nuevo Estatuto vasco --- no es un 'plan', que suena a conspiración perversa, ni 'de Ibarretxe', cuya capacidad legislativa tendrá sus límites--- viene en formato de bolsillo, con tapas verdes y titulares blancos; es jánico (bilingüe), huele a buen papel y mejores intenciones y ofrece una maquetación atractiva. Al PP le dará calambre desde el primer párrafo, pero seguro que algún departamento del CNI se habrá tenido que tragar el sapo de escudriñarlo de cabo a rabo. Resaltemos una evidencia antes que la providencia: los libros están para ser leídos. Ignoramos, a estas alturas, si el Tribunal Constitucional ha podido estudiar y digerir el Libro Verde del que aquí tratamos con la debida distanciación, que ennoblece los dominios de lo contencioso-administrativo (no, vamos mal, nos hallamos en lo penal, o quizás en el Derecho Romano). Y ello en profundidad suficiente para dirimir si es o no legítimo y así rematar su sentencia acerca de su licitud y discusión en la Cámara vasca y posterior sometimiento a referendo. Porque les están metiendo prisa. Porque marzo se aproxima, porque las elecciones catalanas conforman un horizonte sombrío para un Piqué marginal y porque el PP lleva ya varios años de precampaña con el País Vasco de estafermo, capacico de las hostias y coartada.

El efecto Rushdie

En Euskal Herria, léase esto entre líneas, aún influye mucho entre los editores lo que suele llamarse efecto Rushdie. A saber, que se supone que un volumen prohibido o amenazado de prohibición se distribuye más de forma clandestina que otro convencional instalado en los escaparates. Es el morbo. Fíjense en que cada media hora surgen nuevos mandamientos acelerados y ansiógenos del Gobierno Aznar y de la reválida de Rajoy, recientemente apoyada por el Delegado del gobierno Villar al insinuar con ademán de palparse los bolsillos que se podrían boicotear en todo el Estado español los productos mercantiles vascos. ¿ 'Plan Aznar?'. Sólo faltaba eso para asimilar a la ciudadanía de la CAV y a la de Navarra, por si acaso, a la Cuba del bloqueo. En plan sainete, claro, que es la única filosofía, el populismo censurado, que le cabe a un pueblo vasco en gran parte confuso al catar y captar a diario una realidad circunstancial tan divergente del prototipo que anuncian en los telediarios y en las tertulias de tertulianos. Les cuento una anécdota real de formato-búmerang. En Madrid, la inmigración extranjera va congregándose en barrios como Legazpi. Una tertuliana, que ignora quién fundó Manila: "Con ese nombre, es normal que ese sitio esté lleno de gentuza". Se necesitaba una contraofensiva, y todos los días se emite por Radio Euskadi un popurrí de disparates a micrófono abierto de otras emisoras. El título: "Cocidito madrileño". Si disponen de un receptor potente y son inmunes a la vergüenza ajena, pínchenlo.

Estábamos con el síndrome de Rushdie. Si se puede enchironar a un presidente de Gobierno autónomo por cumplir su tarea de trabajar con sus asesores en la conformación de leyes, más allá del sueldo por no dar un palo al agua; si se puede actuar de la guisa contra un presidente del parlamento vasco y dos aforados más, Knörr y Bilbao, a nadie puede extrañarle que el libro verde del Nuevo Estatuto caiga en ilegitimidad 'ipsus incurrenda' y que lo secuestren de forma cautelar. De ahí, son apreciaciones tan pesimistas como verosímiles, que se haya editado de modo tan manejable. Nos cabe en el bolsillo de atrás de los bluyines, en los de arriba de la chupa y sujeto por el tanga.

Feria del Libro vasco

Un buen consejo sería acudir, con vistas a formarse un criterio por lo menos neutral, a la bulliciosa Feria del Libro y el Disco Vasco de Durango, que se celebrará del 4 al 8 de diciembre en dicha villa vizcaína y que cumple 38 años de andadura y solera, convirtiéndose en punto de encuentros de la crema de la intelectualidad éuskara. El Servicio Central de Publicaciones del Gobierno Vasco instalará sus novedades, entre ellas el Libro Verde del Nuevo Estatuto, sería lo más plausible, en las casetas que van de la 72 a la 75. Siempre que lo autorice el 'plan Aznar'. Contiene, el libro que les comento, un preámbulo y un arranque cuya médula explica muchos de los tics centrípetos que aquejan al sistema centralista y cuya reacción reaccionaria se simboliza en los tres famosos monos: no veo, no oigo, no hablo (pero juzgo). Lean: "El Pueblo Vasco o Euskal Herria es un pueblo con identidad propia en el conjunto de los pueblos de Europa, depositario de un patrimonio histórico, social y cultural singular que se asienta geográficamente en siete Territorios actualmente articulados en tres ámbitos jurídico-políticos diferentes ubicados en dos estados".

Plurinacionales e internacionales

Todo el contenido del código, habrá que acentuarlo, se oferta como proyecto susceptible de debate en los foros pertinentes. Al engranaje habría que meterle aceite, no arena. Regresamos, con todo, al axioma de que alguien tenía que decirlo, y desde la autoridad; no desde evidencias como el cromlech, el folk, el rock radical, las emisoras en euskera, los librotes decimonónicos de Novia-Salcedo y una alta cocina que no existiría sin América al faltarle los tomates, pimientos, patatas, guindillas y bacalaos. O los grupos de Coros y Danzas, los discos de Benito Lertxundi o Mikel Laboa, el Museo "Artium" de Vitoria-Gasteiz o el mismísimo Guggenheim ya adherido a las postales; o los centros de cultura aborigen y musical que desde los días de los normandos, druidas y trovadores han venido agregándose, en depósito continuo, al patrimonio histórico-social que se cita y solicita. Otrosí, señorías, a botepronto, hallamos cuatro o cinco veces repetido el estribillo de "ciudadanos y ciudadanas vascas". Es ley sintáctica que cuando se cita un conjunto gramatical de género mixto, se adjetive en neutro. Si les chirría en la conciencia escribir "ciudadanos y ciudadanas vascos", puede recurrirse al citado conjunto, en este caso sencillo: "ciudadanía". Lo demás es ceder la puerta y besar la mano. De nada.

Un poco más abajo se hace constar que "El Pueblo Vasco tiene derecho a decidir su propio futuro, tal y como se aprobó por mayoría absoluta el 15 de febrero de 1990 en el Parlamento Vasco, y de conformidad con el derecho de autodeterminación de los pueblos, reconocido internacionalmente, entre otros, en el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos y en el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales". Por si quedaran dudas y se analizase el texto con inerradicables prejuicios sustentados en los masmedia y en su machaconería acerca de la xenofobia vasca, vayamos al Artículo 4º: "Corresponde la ciudadanía vasca a todas las personas que tengan vecindad administrativa en alguno de los municipios de la Comunidad de Euskadi. Toda la ciudadanía vasca, sin ningún tipo de discriminación, dispondrá en la Comunidad de Euskadi de los derechos y deberes que reconocen el presente Estatuto y el ordenamiento jurídico vigente".

El segundo apartado es levantisco y contrario al libro de estilo de TVE y a ese señor de bigotillo, tan predilecto de Mingote, que desayuna churros con el ABC: "Se reconoce oficialmente la nacionalidad vasca para toda la ciudadanía vasca, de conformidad con el carácter plurinacional del Estado español. La adquisición, conservación y pérdida de la nacionalidad vasca, así como su acreditación, será regulada por Ley del Parlamento Vasco ajustándose a los mismos requisitos exigidos en las Leyes del Estado para la nacionalidad española, de modo que el disfrute o acreditación indistinta de ambas será compatible y producirá en plenitud los efectos jurídicos que determinen las leyes". En el 3: "Nadie podrá ser discriminado en razón de su nacionalidad ni privado arbitrariamente de la misma". Es un carné más, pero merece la pena apuntarse. Un ejemplo práctico y cotidiano. Si en asamblea de vecinos se decide, con caja común, solicitar a la Diputación correspondiente un crédito blando y a fondo perdido para mejoras del edificio, el inquilino no empadronado no puede acceder a él y debe abonar la parte alícuota íntegramente de sus arcas. Eso, hoy por hoy.

Política social

Consultado el proyecto de presupuestos para 2004 del Gobierno vasco, que asciende a 7.135 millones de euros, se advierte en el capítulo del déficit un importe de 183 millones. Se explica en anexo que el alza del 8,8% es el montante de las competencias que el Gobierno central se niega a transferir a Euskadi, entre ellas el gravamen creciente y amenazador, dirigido a una demografía cada vez más avejentada, de la Seguridad Social. Entidades médicas como Aegon ya practican gestiones telefónicas para ofrecer a los inminentes ancianos planes de jubilación que redondeen las pensiones. Con ello, la cantidad presupuestada ha aumentado un 8,84%, aunque la vicelehendakari Idoia Zenarruzabeitia, un Modigliani teorético y enérgico en su suplencia durante la turné de Ibarretxe por esos mundos, ha informado de que este año hay que sumar al déficit los gastos referidos al control de la catástrofe del año, el fuel derramado por el buque fantasma "Prestige". A 30 de octubre, el galipot había agregado a la nómina de costos y costas vascos unos 55 millones de euros.

Seguridad social y diáspora

La Seguridad Social viene contemplada en el artículo 54. "Los Poderes Públicos vascos mantendrán un régimen público de seguridad social para todos los ciudadanos y ciudadanas, que garantice la asistencia y las prestaciones sociales suficientes ante situaciones de necesidad. En el punto 2: "Corresponde a las Instituciones vascas la potestad de desarrollo de la legislación del Estado en materia de previsión y seguridad social, así como la gestión del sistema público de seguridad social en su ámbito territorial, que se ejercitará con un presupuesto propio y que incluirá la función recaudadora de las cotizaciones sociales devengadas en la Comunidad de Euskadi y la gestión del patrimonio ubicado en su territorio y afecto al sistema". Yendo a lo que más incumbe a quien con "Rebelión" conecte, cumple reproducir y sintetizar aquí, ya articulados, algunos párrafos del dominio de la política social. Interesa, a quien forme parte de la diáspora, el artículo 5 del Título Preliminar: "Todas las personas residentes en el exterior que hayan dispuesto de su última vecindad administrativa en la Comunidad de Euskadi, así como sus descendientes, si así lo solicitaran, podrán gozar, de conformidad con lo que dispongan las Leyes, tanto de la nacionalidad vasca como de los derechos políticos que corresponden a la ciudadanía vasca". Item más: "Sin perjuicio de lo dispuesto en el apartado anterior, las instituciones vascas fomentarán desde una perspectiva integral los vínculos sociales, económicos y culturales con los miembros de las colectividades y centros vascos del exterior. Por Ley del Parlamento Vasco se regularán las relaciones con los mismos, así como los derechos y prestaciones que se consideren oportunos.

Item más: "La Comunidad de Euskadi y la Comunidad Foral de Navarra podrán establecer los vínculos políticos y las relaciones internas a nivel municipal y territorial que consideren más adecuadas para el desarrollo y el bienestar social, económico y cultural de su ciudadanía, sin más limitación que la propia voluntad de la misma, expresada y ratificada de conformidad con los correspondientes ordenamientos jurídicos de ambas Comunidades". Por si fuera poco, el libre expansionismo "en el marco de la Unión Europea", se desarrolla, artículo 7, así: "Se propiciará la firma de los Acuerdos y Tratados que sean precisos para que los Territorios y Comunidades vascos situados a ambos lados de los Pirineos puedan utilizar, de la forma más amplia y extensa posible, las potencialidades que ofrece la normativa actual o futura de cooperación transfronteriza para estrechar los especiales lazos históricos, sociales o culturales, entre la Comunidad de Euskadi y los Territorios y Comunidades vascos ubicados en el Estado francés, incluyendo la capacidad de establecer instrumentos de cooperación a nivel municipal y territorial, desde el respeto a la voluntad de sus ciudadanos y ciudadanas respectivos". La que se va a montar.

Posible superventas

Son 69 artículos, muchos de ellos obvios si se tiene en cuenta la ideología ya centenaria del EAJ-PNV, contenidos en un Preámbulo, VI títulos, una Disposición Transitoria y otra Final. Todo ello en en fase de aproximación. Contiene, en su primera lectura algo que se le viene negando hasta el límite de haber llegado sus consecuencias, a priori, hasta un Tribunal Constitucional que debe dirimir si se puede o no debatir y someter a plebiscito. Es decir, el código contempla la normativa de que todo cuanto contenga de fundamental se solventará por vía de refrendo popular. Se suele insistir, sin eco, en que el Libro Verde de la Presidencia constituye un punto de partida para que la polémica acerca de su substancia obligue a sus señorías a parlamentar sin absentismos corregidos subrepticiamente por el dedo pecaminoso de Iturgaiz. Esperemos que su distribución a quienes van a divulgarlo y a estudiarlo no quede penalizada, porque nos hallamos ante un Gobierno ubicado en La Moncloa cuya cárcel de papel ya ha clausurado cuatro medios de comunicación donde se hablaba de estas cosas. En la Feria de Durango, el Libro Verde del Nuevo Estatuto puede constituir un superventas, sobre todo si lo venden gratis.

Última hora: lo venden gratis. El boletín 'digest' distribuido en los buzones contiene una tarjeta a franquear en destino en la que se piden datos y dirección para enviarle más de uno a quien lo solicite. Sé que es una crónica atropellada, y que me han ganado por la mano; pero es que aquí en Euskal Herria no paran ni los parados.