El gobierno nacional eliminó la protección de glaciares: "El
lobby de la Barrick Gold ha podido más que la voluntad del Congreso"
INFOSUR - COPENOA
Así se refirió Fernando "Pino" Solanas, referente de Proyecto Sur, al permiso
presidencial para explotar los glaciares de la cordillera argentina. Proyecto
Sur prepara un proyecto para denunciar el tratado minero argentino-chileno y un
próximo acto en repudio a la decisión del gobierno de Cristina Fernández de
profundizar el saqueo minero.
"Es un escándalo y una burla a las instituciones que una ley votada por
unanimidad de un tema tan noble y estratégico como la defensa de los glaciares
haya sido vetada en su totalidad por un decreto presidencial. No se recuerda
ninguna ley que en los últimos tiempos haya sido vetada en su totalidad, con el
agravante de que además fue aprobada por unanimidad en ambas cámaras", afirmó
Solanas.
El referente de Proyecto Sur aseguró que "El lobby de la multinacional Barrick
Gold detrás de los hermanos Gioja ha podido más que la voluntad del Parlamento
entero", y llamó a que se pronuncien todas las fuerzas progresistas: "Todas las
fuerzas progresistas tienen que pronunciarse en contra de estas medidas. Esto va
más allá de los partidos políticos. Es la defensa del agua y de la vida". El
premio Nobel de la Paz Adolfo Pérez Esquivel, complementó: "Este veto es
continuidad de la política neoliberal, lo mismo que pagarle al Club de París".
La ley 26.418 sancionada por legisladores de ambas cámaras el 22 de octubre
pasado protegía a los glaciares de la Argentina. Pero la presidenta Cristina
Fernández de Kirchner promulgó el decreto 1837/08, que veta la norma y deja a
las masas de hielo de todo el territorio –verdaderos reservorios de agua dulce,
oro, cobre y otros tesoros– sin un marco jurídico que las preserve.
Según comunicados legislativos, la ley vetada creaba un Inventario Nacional de
Glaciares, donde debían individualizarse todos los glaciares y geoformas
periglaciales que actúan como reservas hídricas existentes en el territorio
nacional con toda la información necesaria para su adecuada protección, control
y monitoreo. También prohibía que en los glaciares y su entorno se realicen
actividades que puedan afectar su condición natural o que impliquen su
destrucción o traslado o interfieran en su avance, como la liberación de
sustancias contaminantes, la construcción de obras de arquitectura y la
exploración y explotación minera o petrolífera, incluyendo en dicha restricción
aquellas que se desarrollen en el ambiente periglacial saturado en hielo .
Pero poco importa cuando existe nula voluntad de enfrentar a los intereses
multinacionales en temas estratégicos. El decreto presidencial expresa que la
Secretaria de Minería del Ministerio de Planificación Federal, Inversión Pública
y Servicios entiende que una ley Nacional no puede fijar prohibiciones
absolutas, sino establecer parámetros mínimos que las provincias cumplirán
pudiendo determinar mayor rigidez aún, de acuerdo a su especial situación
ambiental. Sin considerar que la ley prohibía la minería sólo cuando ésta se
desarrolle sobre glaciares o zona de hielos permanentes, es decir, sobre fuentes
y reservas de agua.
Mientras la revisión del veto presidencial parece no prosperar en las comisiones
legislativas, Proyecto Sur prepara un próximo acto en repudio de dicho veto y de
otros proyectos mineros que constituyen un verdadero saqueo, pues se llevan los
minerales, se quedan con los beneficios y dejan la contaminación. Así lo expresó
Solanas, el pasado martes 18, en el programa de TN, Palabras + Palabras menos:
"Basta con esta locura de hacer volar las cordilleras enteras. La gran minería
busca hacer recursos de la forma más rápida posible. ¿Por qué no lo hacen en
Gran Bretaña o en Francia? Todas las mañanas, las grandes mineras hacen volar
los cerros con miles de toneladas de explosivos. Luego se lavan esas rocas con
70 u 80 millones de litros de aguas fósiles subterráneas cada día, que no se
reponen. Se la mezcla con cianuro y otros químicos. El grado de contaminación
que tienen las poblaciones aledañas por el polvo mineralizado es tremendo, a
través de las cuencas hídricas y los vientos que llevan esos polvos a los
valles. Hay que terminar con esto. Seguir el ejemplo de las poblaciones de
sietes provincias mineras que después de decenas de protestas lograron que las
legislaturas se pronunciara contra la minería a cielo abierto con sustancias
tóxicas."
El veto se produjo luego de que varias organizaciones socio-ambientales de todo
el país realizaran una semana de acampe frente al Congreso en protesta contra la
gran minería. Un amplio conjunto de organizaciones mendocinas, a través de un
comunicado de prensa, aseguró que el decreto de veto presidencial "tiene
argumentos inconsistentes, que reflejan un profundo desconocimiento de la
importancia de la protección de nuestros glaciares como fuente estratégica de
agua potable para el sostenimiento de la vida y del desarrollo de nuestra
comunidad". Según estas organizaciones, "La Ley General del Ambiente Nº 25.675,
que señala principios generales y prevé el sistema de evaluación de impacto
ambiental, no tiene por qué ser la única que deba constituir 'presupuestos
mínimos ambientales'. Cuando existe un ecosistema cuya fragilidad lo amerita, no
es excesivo sino necesario que existan normativas nacionales específicas que
resguarden su equilibrio, e impongan algunas razonables prohibiciones. La Ley de
Bosques es un claro ejemplo de ello y entendemos que la Ley de Glaciares hace lo
propio respecto a este tipo de ecosistemas..