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Fuera Yankis
de Irak
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Arde Bagdad
Casi seis millones de iraquíes han huido a Siria y Jordania desde el inicio de
la ocupación
Nermeen al-Mufti
Al-Ahram Weekly
Las fuerzas de ocupación estadounidenses han desplegado más de 3.700 soldados en
Bagdad y otras partes de Iraq en un intento de restaurar el orden y frenar la
violencia sectaria [1]. Desde las bombas [que estallaron] en [la mezquita
de] Samarra el pasado mes de febrero, la violencia sectaria e indiscriminada ha
costado un gran número de vidas de civiles [2]. Se siguen encontrando
cadáveres en Bagdad y en otros municipios, mientras que el cálculo oficial es de
cien muertos al día, si no más. El ministro del Interior iraquí, Jauad al-Bulani,
ha prometido limpiar el ministerio de elementos "corruptos". Desde el jueves
pasado el ministerio del Interior y el ejército estadounidense han emprendido
una campaña de seguridad en el Gran Bagdad.
Bagdad se ha convertido en una ciudad fantasma. Las tiendas están cerradas,
excepto unas pocas y valiosas horas en las que la población se precipita a
comprar alimentos. Muchos habitantes han huido y los que se han quedado tienen
que hacer colas diarias de hasta ocho horas para comprar carburante. Hace unos
días dos coches bomba, una carga explosiva y tres proyectiles de mortero cayeron
en [el barrio de] Karradah y en media hora mataron a 26 civiles e hirieron a 46.
Los habitantes de este antes moderno distrito de Bagdad dicen que los cadáveres
siguen atrapados entre los escombros y que a menos que se retiren pronto se
pueden producir enfermedades epidémicas.