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Fuera Yankis en Irak
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Masacre de Haditha
La responsabilidad de Bush
Eva Usi
Deutsche Welle
Una nueva evidencia de los abusos cometidos por las fuerzas estadounidenses en
Irak fue proporcionado por un grupo musulmán sunita. Se trata de un video
emitido por la BBC en donde se ven a 11 civiles muertos, entre ellos cinco niños
y cuatro mujeres. Las imágenes contradicen la versión de las fuerzas
estadounidenses según la cual, los civiles murieron como consecuencia de un
tiroteo que provocó que se desplomara la casa en donde se encontraban.
El reporte de la policía iraquí afirma que el 15 de marzo de 2006, marines
estadounidenses rodearon una casa en la localidad de Ishaki, situada a unos 100
kilómetros de Bagdad. Los soldados dispararon indiscriminadamente contra los
civiles entre los que creían escondidos a extremistas enemigos. Mataron a los
sospechosos y a mujeres y niños. Para ocultar lo sucedido demolieron la
vivienda.
Al parecer los marines empiezan a perder el control de la situación abusando de
su posición de fuerza y actuando al margen de las convenciones internacionales.
En una entrevista publicada por el New York Times, el primer ministro iraquí,
Nuri Al Maliki, acusó a los soldados estadounidenses de atacar regularmente a la
población civil. 'La violencia contra civiles se ha convertido en un fenómeno
cotidiano', dijo. 'Los atropellan con sus vehículos militares y los asesinan tan
sólo por sospecha', aseveró.
Abu Ghraib, Haditha, Ishaki
El caso de Ishaki echa leña al fuego de la crítica internacional contra las
fuerzas estadounidenses poco después de que se diera a conocer la masacre de
Haditha. Ahí fueron asesinados 24 civiles indefensos entre los que se
encontraban mujeres y niños y un anciano en silla de ruedas. Fue un acto de
venganza. Un convoy estadounidense fue atacado por una bomba que mató a 14
soldados. Tras una breve revisión de lo sucedido los marines sobrevivientes
llegaron a la conclusión de que la bomba solo podía provenir de las cercanías.
Penetraron en la primera casa y acribillaron al anciano en silla de ruedas y a
sus familiares que se encontraban alrededor.
Siguieron en la siguiente vivienda y ejecutaron ahí a una familia de ocho, entre
ellos seis niños. El padre de familia pedía clemencia diciendo en un pobre
inglés: '¡soy amigo, soy bueno!'. Como respuesta fue acribillado. Las siguientes
víctimas, según testigos oculares fueron cuatro hermanos que se convirtieron en
sospechosos por tener un arma.
A falta de imágenes, los medios estadounidenses se concentran en las
declaraciones de los testigos, entre ellos el marine Roel Ryan Briones de 21
años, quien fue enviado horas después al lugar de los hechos para que ayudara a
transportar los cadáveres. Desde que regresó a California no ha podido olvidar
dos imágenes: la del cuerpo destrozado de su amigo y camarada Miguel Terrazas
que murió en el atentado de bomba contra el convoy estadounidense y la cara de
una niña, muerta por disparo en la cabeza. Tuvo que recoger su cadáver y la
sangre y su cerebro le chorrearon en las botas. Briones dice que no puede
sacarse de la cabeza esas imágenes y lo persigue el olor a sangre.
Bush, atrapado en Irak
El presidente Bush, quien aseguró que las investigaciones serán publicadas en su
totalidad en cuanto estén listas, es criticado por haber guardado silencio
durante meses. El asesor de seguridad nacional, Stephen Hadley, informó al
presidente el 11 de marzo sobre las investigaciones contra los marines por la
matanza de Haditha. Bush se expresó ante la opinión pública hasta el 31 de mayo
y argumentó que su silencio se debía a que no quería influir las
investigaciones.
El caso de Haditha es comparado por medios estadounidenses con la masacre de My
Lai ocurrida en 1968 en el sur de Vietnam, en donde los marines ejecutaron a
unos 500 agricultores de arroz, entre ellos mujeres y niños. La espantosa
masacre dejó traumáticas secuelas en los soldados que marcó el inicio del
repudio a la guerra en Indochina por parte de la población estadounidense. Así
como My Lai, Haditha es una de las ciudades de Irak considerada por las tropas
estadounidenses como nido de resistencia, en donde murieron 20 marines en el
transcurso de 72 horas el otoño pasado. En la región ubicada a unos 250
kilómetros al oeste de Bagdad grupos rebeldes de la etnia sunita luchan contra
el gobierno iraquí respaldado por Washington.
Pese a que hay contradicciones entre los testigos sobre algunos detalles, lo que
es cierto es que 24 civiles fueron asesinados por balas de marines el 19 de
noviembre pasado. Es también un hecho que los superiores de los soldados
implicados intentaron ocultar lo sucedido. Pende sobre los responsables una
acusación de asesinato y también una condena a sus superiores por impedir la
impartición de la justicia. Según el experto alemán Horst Müller, Haditha no
puede ser comparada con My Lai, pues a diferencia de la guerra de Vietnam, la
guerra en Irak tiene una enorme oposición entre la opinión pública
estadounidense. Mientras que My Lai provocó un cambio en la opinión pública en
aquel entonces, este escándalo se produce en un momento en el que de por sí, la
mayoría de la población estadounidense se opone a la guerra en Irak. Haditha
engrosa la vergonzosa lista de abusos, atropellos y crímenes de guerra cometidos
por estadounidenses en Irak.