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No
a la invasión Yanki en Irak
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¿Dónde están los comunistas iraquíes?
Jorge López Ave
Nacido en 1934, el Partido Comunista de Irak fue un instrumento
imprescindible en el derrocamiento de la monarquía que respaldaban los
británicos y sus intereses petroleros en 1958. No pocos comunistas cayeron
peleando contra ese régimen tiránico, del que tan buenos frutos sacó el gobierno
de Londres.
El 8 de Febrero de 1963 un golpe de Estado planeado por la CIA y ejecutado por
baathistas y militares, llega al poder en Irak. En los días sucesivos los
comunistas son perseguidos y asesinados, llegando a casi 2000 el números de
militantes y dirigentes muertos. El rey Hussein de Jordania se explicó ante al
periodista egipcio Mohamed Hassanein Heikal, de un modo muy claro: "Yo sé que lo
que sucedió en Irak el 8 de febrero contaba con el apoyo de la Inteligencia
estadounidense (...). Hubo muchas reuniones entre el Baath y la Inteligencia de
Estados Unidos, las más críticas en Kuwait. ¿Sabía que el 8 de febrero, el día
del golpe en Bagdad, hubo un programa secreto de radio que informaba a los
encargados de dar el golpe, el nombre y la dirección de los comunistas que
estaban en la ciudad, para que pudieran encontrarlos y ejecutarlos?". Eran
momentos de guerra fría y a EEUU le interesó frenar la creciente fuerza de los
comunistas y los "nasseristas", en un país clave desde el punto de vista del
petróleo.
La llegada al poder de Saddam Hussein en 1968, no hizo más que acentuar la
represión contra los comunistas, que en un número cercano a los 5000 abandonaron
Irak camino del exilio, dejando a los chiitas religiosos casi la exclusividad en
la oposición al régimen de Saddam Hussein y su Partido Baas, que mientras tanto
jugaba hábilmente a coquetear con la URSS y con la CIA, sin olvidar a sus pares
de "la causa árabe".
La reorganización del Partido Comunista Iraki en la década de los setenta se
hace muy lentamente, pero de un modo constante. El trabajo abnegado de
centenares de comunistas en Europa y en la clandestinidad iraquí, consiguen que
el Partido vuelva a tener un espacio importante en el país, y que la lucha que
en su día tuvo contra el imperialismo inglés, sea reconocido por los diferentes
pueblos de Irak. Los comunistas se hacen fuertes tanto entre el pueblo Kurdo
como en los barrios pobres chiitas.
El derrocamiento del régimen de Saddam Hussein a manos del imperialismo
norteamericano, significó la agudización de las contradicciones entre los
comunistas, ya que casi al día siguiente fue noticia por la aparición, con una
buena difusión de su periódico, el órgano central Tareeq Al-Sha’ab (La Vía del
Pueblo). Pero desde ese primer momento se deja ver la enorme contradicción de
criticar la invasión norteamericana, y al mismo tiempo las formas de resistencia
emprendidas por el pueblo iraquí. Esto se traduce en el nombramiento de el
comunista Mufid Mohammed Jawad al-Jazairi como ministro de Cultura del gobierno
de ocupación, cargo que desempeñó desde la instauración del gobierno afín a EEUU.
Era previsible que esta actuación tan sumisa para con el imperialismo, a cargo
de la dirección del PCI no iba a dejar indiferentes a los muchos militantes
comunistas iraquíes, que hicieron publico el pasado día 13 de Diciembre un ya
histórico documento, donde se rechaza la actuación subordinada de la dirección
del PCI al gobierno de EEUU a cambio de algunos puestos de responsabilidad en el
gobierno provisional. El documento llama al apoyo a la resistencia, critica el
colaboracionismo del enemigo de la dirección del Partido, llama a un boicot
activo a las elecciones, y se dice textualmente que "la resistencia nacional
armada es el único medio capaz de machacar al ocupante y expulsarlo de
Iraq"..."Un comunista que coopere con la ocupación comete el acto más grande de
traición nacional"..."No nos asustaremos ante acusaciones idiotas como que
estamos abogando por el terrorismo o que le damos soporte"..."No aceptaremos
ningún gobierno bajo ocupación, ni ningún cargo de fideicomisario bajo las
Naciones Unidas; no aceptaremos ninguna fuerza internacional en el territorio
iraquí por ninguna razón; somos nosotros quienes podemos guardar la seguridad de
nuestra patria y somos quienes podemos construir nuestras instituciones".
La claridad y contundencia del documento de los militantes comunistas agrupados
en el Partido Comunista de Irak (cuadros de base), y que se unen a los cientos
de militantes comunistas que desde el comienzo de la invasión luchaban armados
contra el invasor, con la denominación de Partido Comunista de Irak-Frente
Patriótico, deja en poco valor la participación de los dirigentes oficiales del
Partido, a los que el reparto de escaños, hecho por las tropas invasoras, le ha
adjudicado dos diputados y un número por determinar dentro de la gran coalición
kurda que también integraban, algo así como un lugar donde sobrevivir
personalmente.
El nuevo Irak, según el documento del 13 de Diciembre, no podrá jamás nacer de
la colaboración con los ocupantes, sino de la resistencia que deberá marcar una
auténtica resurrección de Mesopotamia, la tierra entre los dos ríos, y que
significará "el comienzo del fin de la arrogancia de EEUU".
Fuentes:
"Manifiesto de militantes de base del PC iraquí protestan contra su dirección y
pasan a la lucha armada" por Stefano Chiarini en Il Manifesto.
"Comunistas en la oposición" alkader.net