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No
a la invasión Yanki en Irak
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Unos 300 mercenarios habrían muerto por
ataques de la resistencia
Patrick Martín
IraqSolidaridad
El incidente tuvo lugar el 20 de septiembre en Duluiya, una ciudad sobre el
Tigris [1], cuando un convoy de mercenarios [2] de Kellogg
Brown & Root (KBR), una empresa subsidiaria de la corporación Hulliburton,
se equivocó de camino cuando se dirigía a una base militar. Según un reportaje
de un periódico británico conservador, The Daily Telegraph de 22 de
octubre, "[…] mientras los camiones trataban desesperadamente de dar la vuelta,
docenas de resistentes árabes sunníes, que empuñaban lanza-misiles y rifles
automáticos, emergieron de sus casas". Dos mercenarios murieron en el tiroteo
que hubo a continuación. Otros dos sobrevivieron a los disparos iniciales, pero
luego fueron sacados a rastras fuera de los camiones, obligados a arrodillarse
en la calle ante los habitantes y ejecutados. Sus cuerpos fueron quemados. Los
residentes empezaron a aplaudir y a cantar en apoyo a la resistencia, y echaron
paja y otros materiales inflamables al fuego. Otros dos mercenarios
sobrevivieron al ataque y fueron rescatados por soldados estadounidenses.
La violencia de Duluiya revela mucho más acerca de los verdaderos sentimientos
del pueblo iraquí -odia a las fuerzas de ocupación estadounidenses y a sus
sirvientes civiles- que los votos emitidos en el referéndum organizado por la
Administración estadounidense y su régimen títere en Bagdad.
Faluya
La celebración popular por las muertes de los mercenarios recuerda el ataque que
mató a cuatro mercenarios de [la empresa de seguridad] Blackwater Security
en Faluya en la primavera de 2004. La Administración y los medios de
comunicación estadounidenses dieron una enorme publicidad a aquel suceso. El
vídeo de los cuerpos ardiendo de los mercenarios fue mostrado repetidamente en
la televisión estadounidense con la finalidad de describir a los resistentes
iraquíes como salvajes. (Nunca se ha emitido un video similar que muestre a
civiles iraquíes abrasados por los bombardeos estadounidenses.)
Faluya ha sido dos veces el objetivo de invasiones totales, la primera vez en
abril de 2004, justo después de que los mercenarios fueran asesinados, cuando la
resistencia combatió tan ferozmente que el Ejército estadounidense se echaba
atrás y negociaba un alto el fuego. El segundo asalto, en noviembre-diciembre de
2004, [el Pentágono] recurrió a un ataque masivo para arrasar la ciudad.
Prácticamente toda la población huyó de la ciudad y apenas ha regresado la
mitad.
Según The Telegraph, que ha apoyado fervientemente tanto a la
Administración Bush como la guerra de Iraq, el Pentágono tiene razones políticas
para guardar silencio en relación con los asesinatos de Duluiya. "Quizá los
funcionarios estadounidenses suprimieron los detalles del ataque del 20 de
septiembre por temor a la reacción de la opinión pública estadounidense, entre
la que está disminuyendo el apoyo a la guerra", escribió el periódico. El ataque
ocurrió a menos de un mes del referéndum sobre la nueva Constitución iraquí, en
un periodo en el cual la Administración Bush tenía dificultades para afirmar que
se estuvieran haciendo grandes progresos para pacificar el país. The
Telegraph añadía que, a pesar del optimismo oficial, las condiciones en el
[denominado] "Triángulo sunní" se estaban haciendo más difíciles para la
ocupación. Los combatientes tanto iraquíes como extranjeros podían moverse por
la región con mayor libertad, basándose en el apoyo popular de ciudades como
Duluiya. "Si los estadounidenses no tapan estos agujeros, no parece posible que
se pueda ganar la guerra. Las esperanzas de progreso se hacen más remotas. La
resistencia en la provincia oriental de Saladino se está haciendo más intensa,
más mortífera y más sofisticada", indicaba el periódico: "Hasta las patrullas de
rutina resultan muy peligrosas".
Una realidad que se desmorona
Un portavoz del Ejército estadounidense confirmó los detalles del incidente
después de que se publicara en Londres la noticia sobre Duluiya, pero no dio
explicaciones de por qué había transcurrido más de un mes desde que se hizo
pública la noticia. Según se calcula, desde que empezó la guerra en Iraq en
abril de 2003 han muerto en este país un total de 320 mercenarios civiles no
iraquíes [3].
Un factor fundamental en relación con la decisión de guardar silencio respecto
al ataque de Duluiya tiene que ver, indudablemente, con el desmoronamiento del
apoyo político estadounidense a la guerra. En los últimos diez días ha habido
una corriente constante de noticias desfavorables relacionadas con Iraq. Esto ha
sido completamente ensombrecido, dentro del volumen de la cobertura
estadounidense, por reportajes acerca del referéndum y de la sesión del juicio a
Sadam Husein y a varios de sus colaboradores el pasado 19 de octubre. Pero son
mucho más significativos los indicios del deterioro de las condiciones sobre el
terreno.
El 14 de octubre el diario The New York Times informaba de que
funcionarios del Pentágono han aumentado en un 20% la cantidad de fuerzas de
seguridad iraquíes que se calcula hacen falta para derrotar a la resistencia, de
270.000 a 325.000 hombres para 2007. Al menos sobre el papel, el número actual
de fuerzas de seguridad controladas por los estadounidenses es de 356.000
hombres, mientras que 156.000 soldados estadounidenses [4] se combinan
con 200.000 militares y policías iraquíes, cuya lealtad y efectividad son
dudosas.
Al día siguiente, el mando estadounidense en Bagdad publicó unas cifras que
mostraban que el número semanal de ataques de la resistencia había aumentado
constantemente desde abril de 2003 hasta el presente, lo que contradecía las
afirmaciones de que había habido progresos en la campaña militar contra la
aquélla. En febrero y marzo de 2004 los ataques [de la resistencia] llegaron a
200 a la semana. La cifra se duplicó el año pasado y continúa aumentando hasta
llegar a 723 ataques en al primera semana de octubre [5].
El 16 de octubre, The Washington Post, otro periódico cuyos editoriales
apoyan fervientemente la guerra estadounidense, informaba de pasada de que las
guerrillas anti-estadounidenses operan abiertamente en la capital iraquí. "En
los bastiones de la resistencia, como el barrio de Doura al sur de Bagdad",
afirma el periódico, "centenares de hombres armados se apoderan de las calles".
Cuatro días después la secretaria de Estado estadounidense, Condoleezza Rice,
declaró al Comité de Relaciones Exteriores del Senado que los soldados
estadounidenses podrían seguir luchando en Iraq indefinidamente. Se negó a
declarar que los soldados estadounidenses podrían salir de Iraq en cinco o
incluso diez años. En respuesta a las preguntas de los senadores que expresaban
su pesimismo acerca del esfuerzo realizado por Estados Unidos en Iraq, Rice
reconoció, "Sí, comprendo, puede que la cosa no funcione".
Notas de IraqSolidaridad:
1. Duluiya se encuentra en la provincia de Saladino.
2. Contractor, traducido habitualmente como contratista, mercenario.
3. 278 según la lista parcial elaborada por Iraq Coalition Casualties:
http://icasualties.org/oif/Civ.aspx.
4. El pasado jueves, 27 de octubre el portavoz del Pentágono, Lawrence di Rita,
informaba que EEUU tiene ahora en Iraq 161.000 combatientes. Véase en
IraqSolidaridad: TEXTO DE HOY TROPAS.
5. Octubre ha sido el mes más mortífero para EEUU de 2005, con 76 soldados
muertos en combate.
Texto original en inglés en: www.wsws.org/articles/2005/oct2005/cont-o25.shtml.
Véase también: http://www.wsws.org/articles/2005/mar2005/inte-m10.shtml.
El Pentágono firma con ‘Aegis’ un contrato por 293 millones de dólares
Traducido del inglés para IraqSolidaridad por Beatriz Morales