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No
a la invasión Yanki en Irak
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Los planes de EEUU y Reino Unido de
salida escalonada de Iraq, el primer paso hacia el reconocimiento de su derrota
Carlos Varea
Rebelión
La secretaria de Estado, Condoleezza Rice tuvo el poco acierto hace unos días
de indicar en una entrevista televisiva que la Administración Bush espera poder
dejar bien asegurada en manos de las nuevas fuerza de seguridad iraquíes al
menos la autopista que une Bagdad con el Aeropuerto Internacional el día que
EEUU determine abandonar Iraq o reducir sustancialmente sus tropas. El desatino
de esta afirmación permite comprender las ya escasas expectativas que EEUU tiene
de asegurar su control sobre Iraq hasta el punto que, según informa esta semana
Newsweek, el embajador de EEUU en Bagdad, Zalmay Khalizad, ha reconocido
haber recibido de Washington el visto bueno para "iniciar un diálogo
diplomático" con Irán para lograr su implicación ya abierta en Iraq [1].
El discurso de día 30 de noviembre en la Academia Naval del presidente Bush,
enfáticamente titulado Strategy for Victory in Iraq ("La estrategia para
la victoria en Iraq"), no ha logrado tampoco despejar las, cada vez más densas,
brumas internas sobre el sentimiento de derrota en Iraq. Es más, el discurso del
presidente incluyó también otro desatino como el de la secretaria de Estado
Rice: el enfatizar que la Guardia Nacional iraquí ha logrado ya... controlar la
calle Haifa de la capital.
Pocas novedades en el discurso, como ya han señalado congresistas demócratas y
republicanos. El presidente Bush incidió en lo ya reiterado anteriormente, que
EEUU no se retirará de Iraq hasta lograr garantizar condiciones mínimas de
seguridad por parte de los nuevos cuerpos de seguridad iraquíes, una aseveración
que, en cualquier caso, es de hecho un reconocimiento implícito del fracaso del
proyecto inicial de dominación del país.
La "opción híbrida"
A poco más de 15 días de la convocatoria electoral de diciembre, que habrá de
dar paso a un nuevo parlamento y a un gobierno de cinco años de mandato, la
Administración Bush afronta la mayor contestación política —ya incluso dentro
del propio Partido Republicano— y popular tras la invasión de Iraq. Ante ello, y
particularmente ante las limitadas expectativas de un cambio significativo sobre
el terreno —si no un empeoramiento—, Washington y Londres parecen dispuestos a
—se ha llegado a afirmar, como si de una broma se tratara— "invertir la
retórica" [2], es decir, pasar de tranquilizar a sus socios iraquíes del
futuro gobierno (como el actual, previsiblemente hegemonizado por las corrientes
confesionales chiíes pero seguramente con otro primer ministro) garantizándoles
una permanencia indefinida en Iraq, a advertirles que a lo largo de 2006 habrán
de afrontar una sustancial reducción de los contingentes estadounidenses y
británicos. Así, significativamente, se ha comenzado a hablar de una "salida
escalonada" de Iraq a lo largo de 2006.
El Pentágono por lo pronto ya ha informado, siguiendo esta nueva táctica de
presión sobre los colaboracionistas internos, que está elaborando planes para
sacar de Iraq a comienzos de 2006 tres de las 18 brigadas ahora desplegadas en
este país, manteniendo al menos una de ellas en Kuwait, lo que se ha denominado
una "opción híbrida" entre la presencia indefinida en el país y la desbandada
[3]. Irrelevante en cualquier caso para eludir la presión doméstica:
en números reales ello supone reducir los actuales 160.000 efectivos presentes
en Iraq a 138.000, una cifra que ha sido imposible de mantener durante 2005 con
las convocatorias de las elecciones de enero, del referéndum constitucional de
octubre y ahora de las elecciones de diciembre.
Como siempre, la clave parece estar, ya que no en una reducción o derrota de la
resistencia armada, en un incremento sustancial en efectivos y capacidad de las
nuevas tropas iraquíes que se espera alcancen los 230.000 efectivos este mes de
diciembre [4]. Pero por ese lado, el desaliento de los mandos militares
estadounidenses sobre el terreno se reitera en cualquier crónica que remiten a
sus medios en EEUU los reporteros empotrados con las tropas. Según el
consejero iraquí de Seguridad, Mowaffad al-Rubai, a lo largo de 2006 podrían
retirarse de Iraq hasta 30.000 efectivos estadounidenses [5]. Se ha
llegado a avanzar que, si ello es preciso, se otorgaría poder aéreo al nuevo
ejército iraquí, una previsión que de llevarse a cabo habrá de incrementar
sustancialmente —aún más— el número de victimas civiles, como han indicado
airadamente los mandos militares estadounidenses, según informaba Seymour Hersh
esta semana en The New Yorker. Una estrategia combinada de intento de
control sobre el terreno por parte de los nuevos cuerpos de seguridad iraquíes
que asocia, por una parte, el incremento de acciones de "guerra sucia", de
asesinatos tanto selectivos como indiscriminados por parte de "escuadrones de la
muerte" [6], con, por otra, el intento de atraer a sectores islamistas de
la resistencia armada al proceso político, en concreto, a su participación en
las elecciones de diciembre [7].
La distinción entre resistencia y terrorismo incluida en el comunicado final de
la recientemente celebrada Conferencia de Reconciliación en El Cairo iría por
ese lado [8]. De hecho, el embajador de EEUU en Iraq admitía el día 27
que, ciertamente, se estaban abriendo contactos directos con grupos armados
iraquíes, excluidos los vinculados al Partido Baaz [9]. Precisamente, en
su discurso del día 30, Bush identificó al "enemigo" en Iraq, no con la red Al
Qaeda o con al-Zarqawi, sino con lo que él denominó rejectionists, es
decir, quienes rechazan el proceso político, según la Administración Bush,
mayoritariamente baazistas.
Por su parte, dos días después de que Blair considerase "[…] enteramente
razonable hablar de una retirada de las tropas [británicas] el próximo año
[2006]" [10], el jefe del Estado Mayor británico, general Mike Jackson,
tuvo que tranquilizar al presidente iraquí Talabani, de visita en Reino Unido,
indicando en un programa del canal 1 de la BBC que las tropas británicas
permanecerán en Iraq hasta finales de 2006, fecha en la que se estima que las
fuerzas iraquíes podrían reemplazar a las británicas en las tres provincias del
sur en las que ahora están desplegadas [11].
Sea cómo fuere, el primer paso hacia el reconocimiento por parte de EEUU y Reino
Unido de la derrota en Iraq está ya dado.
Una operación tras otra en Al-Anbar
Según el grupo de análisis de la Institución Brookings de Washington Iraq
Index Project, las fuerzas estadounidenses en Iraq habrían dado muerte en
los tres meses de agosto, septiembre y noviembre pasados a una media
aproximada de 3.000 combatientes, es decir, un total de 9.000 [12].
Si se recuerda la estimación oficial del Pentágono de que la resistencia iraquí
podría estar integrada por unos 20.000 efectivos, ello querría decir que EEUU ha
eliminado a casi la mitad de sus integrantes. Pero lo cierto es que las cifras
no cuadran. La realidad diaria en Iraq confirma que la resistencia, antes que
estar en receso, está imbatida: Como muchas veces se ha enfatizado, o bien la
cifra de iraquíes involucrados en acciones armadas es muy superior a la
señalada, o bien su capacidad de renovación de bajas —su apoyo popular, en suma—
es admirable [13].
El pasado sábado, 20 de noviembre, el Pentágono daba por concluido su último y
más prolongado operativo en la zona occidental del país, fronteriza con Siria,
de la provincia de al-Anbar, denominada "Cortina de Acero" [14]. Iniciada
el día 5, y en la que han participado 3.500 soldados estadounidenses e iraquíes,
ha determinado un empeoramiento de la situación humanitaria de la población,
particularmente de las entre 10.000 y 15.000 familias ya convertidas en
refugiadas a causa de anteriores ataques estadounidenses en la región [15].
Tras el asedio y asalto de Karabila y Husayba, los ataques de las tropas de
ocupación y colaboracionistas se han centrado en la última parte de la ofensiva
contrainsurgente en la ciudad de Ubaydi, muy próxima a la frontera con Siria.
Tan solo en esta ciudad las fuerzas de ocupación detuvieron a 252 personas
acusadas de estar relacionadas con la resistencia (32 de las cuales habrían sido
posteriormente liberadas) y asesinaron a otras 89, según mandos militares
estadounidenses.
Más de dos centenares de iraquíes "sospechosos de pertenecer a la resistencia"
han sido muertos desde el inicio de la ofensiva, ha indicado el Pentágono
[16]. Desde el 28 de septiembre, fecha del inicio de la primera
operación en la provincia de al-Anbar, las tropas de ocupación estadounidenses
han reconocido haber matado a más de 700 iraquíes en los sucesivos operativos
llevados a cabo en la zona y detenido a 1.500 "sospechosos", según informaba el
general Rick Lynch el pasado 23 de noviembre [17].
Estas operaciones sucesivas forman parte de la denominada operación Hunter
("Cazador"), destinada a impedir los movimientos de la resistencia a lo
largo del río Éufrates. EEUU reitera con ello que pretende impedir el paso de
combatientes musulmanes que desde Siria intentarían incorporarse al grupo de al-Zarqawi
de la red al-Qaeda en Iraq, con el que la Administración Bush pretende
identificar a la resistencia iraquí. Sin embargo, las cifras de extranjeros
detenidos son muy bajas, incluso las cifras oficiales dadas por el Pentágono.
Del millar de combatientes que fueron detenidos durante el asalto de 8.500
soldados estadounidenses e iraquíes contra Tal Afar en septiembre pasado
—operativo igualmente justificado con tal argumento— ni uno solo era extranjero,
según han reconocido mandos militares estadounidenses dos meses después. La
última cifra aportada por el Pentágono de detenidos extranjeros en Iraq,
acusados de ser miembros de grupos armados, es de 376 mientras que la cifra
total de detenidos políticos iraquíes alcanzaba este mes de noviembre los
13.514, también según las fuerzas de ocupación [18].
También en el transcurso de la segunda mitad de noviembre las tropas de
ocupación estadounidenses han lanzado la operación Knockout contra la
ciudad de Baquba y Wolf Stalk 2 contra la de Nínive. Según el ministerio
iraquí del Interior, en Baquba habrían sido detenidos este mes 370 iraquíes. En
Bagdad se mantiene la operación Nacional Unity, iniciada en el verano, y
en el centro-sur del país la operación Window, destinada a garantizar el
control de estas provincias por parte de fuerzas iraquíes de la Guardia Nacional
[19].
Finalmente, fuerzas estadounidenses lanzaban asimismo dos operaciones a lo largo
del mes de noviembre contra la capital de la provincia de al-Anbar, Ramadi, la
segunda de ellas a partir del día 26 [20].
Acciones en el sur del país
En el sur del país, bajo control británico, la actividad armada anti-ocupación
parece estabilizarse. Un soldado británico resultaba muerto y otros cuatro más
heridos en la explosión de una bomba al paso de un convoy militar en la ciudad
de Basora, informaba un portavoz del ministerio de Defensa de Reino Unido el
mismo día del ataque, el sábado 20 de noviembre [21].
Según datos del ministerio de Defensa de Reino Unido recogidos por la
organización Iraq Coalition Casualty Count, 21 soldados británicos
habrían muerto en el transcurso del año 2005 por acciones de la resistencia, de
ellos diez el 30 de enero por derribo de un avión de transporte al noroeste de
la capital. Desde el verano, entre uno y tres soldados británicos mueren ya en
combate en Iraq, una demostración de la extensión de la actividad armada al sur
del país [22].
Sin embargo, esta cifra podría ser mucho mayor, quizás porque el gobierno
británico solo incluye entre sus bajas a los nacionales británicos y no a
soldados provenientes de países de la Commonwealth. Así, el corresponsal militar
del diario israelí Haaretz, Amir Oren, revelaba el pasado 12 de noviembre
en un artículo en este medio que las tropas de Reino Unido estarían sufriendo en
los últimos meses un sustancial incremento de ataques con los cada vez más
sofisticados explosivos que la resistencia coloca en los arcenes de las
carreteras, los conocidos como IED (Improvised explosives devices),
responsables del mayor número de bajas mortales y heridos entre las tropas de
ocupación estadounidenses [23]. Según Oren, el comandante británico de
Basora, el general James Dutton, habría reconocido la muerte de 18 de sus
soldados tanto solo en los últimos tres meses por este tipo de ataques, una
cifra sin duda muy superior a la que el ministerio reconoce.
El ministro de Exteriores, Jack Strow, en una respuesta por escrito ante el
Parlamento, señalaba el 24 de noviembre que, "[…] a partir de nuestros datos
consulares, al menos 21 británicos han muerto en Iraq desde marzo de 2003
mientras trabajaban contratados por [empresas] privadas de seguridad", una cifra
que, igualmente, no es definitiva, según Strow [24]. Por su parte, las
fuerzas británicas han dado por muertos "en combate" a 261 resistentes y herido
a 141 resistentes desde junio de 2003, según informaba el ministro de las
Fuerzas Armadas Adam Ingram ante la Cámara de los Comunes en una respuesta
presentada también por escrito ese mismo día, si bien el ministro indicaba
igualmente que la cifra es "meramente estimativa, [basada] la impresión
subjetiva" de las tropas implicadas en las acciones [25].
También al menos tres miembros del contingente danés resultaban heridos este mes
al intentar desactivar una bomba dentro de su acuertelamiento [26].
Dinamarca tiene 539 soldados desplegados en la parte norte de la provincia de
Basora.
Otro mes aciago
Para EEUU el balance de las operaciones indicadas y el mantenimiento de la
actividad armada de la resistencia en otras zonas de Iraq están suponiendo un
incremento sostenido en el número de bajas. Octubre de 2005 con 77 militares
caídos en combate fue el mes más mortífero para EEUU desde el inicio de la
invasión de Iraq [27]. Las expectativas cuando finaliza noviembre no son
mejores. Hasta el 25 de noviembre, la cifra de muertos en combate reconocidos
por el Pentágono era de 70 (más 11 muertos en "acciones no hostiles"), es decir,
una media de entre dos y tres soldados estadounidenses muertos al día (2,3). No
todas las bajas se han producido en al-Anbar, donde los combates han sido
ciertamente muy intensos este mes, sino también en hasta otras cinco provincias:
Bagdad, Nínive, Saladino, Diyala y Al-Tamín. La media de ataques semanales
contra las fuerzas de ocupación supera hoy en día los 500 [28].
El número de heridos está además creciendo exponencialmente. Desde el 19 de
marzo de 2003 hasta el 28 de noviembre de 2005, el Pentágono reconoce que han
resultado heridos en combate 15.804 militares estadounidenses. Las cifras
relativas a la última quincena son espectaculares: una media diaria de 17
heridos en acción, más del doble de las semanas precedentes [29].
Al coste humano de la guerra de Iraq se une el económico, que es ya
espectacular: 250 mil millones de dólares [30].
Carlos Varea es coordinador de la Campaña Estatal contra la Ocupación y por
la Soberanía de Iraq, CEOSI (www.iraqsolidaridad.org)
Notas:
1. Hirsh, Johnson y Peraino, "The New Way Out", 5 de diciembre, 2005: http://www.msnbc.msn.com/id/10219753/site/newsweek/page/2/.
2. Kevin Diaz, "U.S. already planning Iraq Pullout, lawmakers say", McClatchy
Newspapers, 25 de noviembre, 2005.
3. CNN.com, 18 de noviembre, 2005.
4. The Washington Post, 23 de noviembre, 2005.
5. ABC News, 29 de noviembre, 2005.
6. Véase en IraqSolidaridad: http://www.nodo50.org/iraq/2004-2005/docs/represion_29-11-05.html.
7. Véase en IraqSolidaridad: http://www.nodo50.org/iraq/2004-2005/docs/ocup_17-11-05_2.html.
Además del CFNI, la Asociación de Ulemas Musulmanes, máxima instancia religiosa
sunní de Iraq, ha reiterado su llamamiento a boicotear las elecciones de
diciembre, pese a haber participado en la Conferencia de El Cairo (Azzaman,
24 de noviembre, 2005).
8. Al-Jazeera, 21 de noviembre, 2005.
9. Al-Jazeera, 27 de noviembre, 2005.
10. Hirsh, Johnson y Peraino, "The New Way Out", 5 de diciembre, 2005: http://www.msnbc.msn.com/id/10219753/site/newsweek/page/2/.
11. The Telegraph, 17 de noviembre, 2005.
12. UPI, 28 de noviembre, 2005.
13. Véase en IraqSolidaridad el texto de Carlos Varea: http://www.nodo50.org/iraq/2004-2005/docs/ocup_3-11-05.html.
14. Xinhua, 24 de noviembre, 2005.
15. Véase en IraqSolidaridad: http://www.nodo50.org/iraq/2004-2005/docs/ocup_8-11-05.html,
http://www.nodo50.org/iraq/2004-2005/docs/cronica_11-10-05.html y http://www.nodo50.org/iraq/2004-2005/agenda/ias_10-10-05.html.
16. CNN.com, 18 de noviembre, 2005.
17. Reuters, 23 de noviembre, 2005.
18. The Washington Post, 17 de noviembre, 2005, y al-Jazeera, 14
de noviembre de 2005.
19. Arnews, 15 de noviembre, 2005.
20. Kuna, 26 de noviembre, 2005.
21. Reuters, 20 de noviembre, 2005. Véase en IraqSolidaridad el texto de
Carlos Varea: http://www.nodo50.org/iraq/2004-2005/docs/ocup_25-10-05.html
22. Véase en IraqSolidaridad: http://www.nodo50.org/iraq/2004-2005/docs/tropas_12-04-05.html.
23. Véase en IraqSolidaridad el texto de Carlos Varea: http://www.nodo50.org/iraq/2004-2005/docs/ocup_25-10-05.html.
24. The Guardian, 24 de noviembre, 2005.
25. BBC News, 20 de noviembre, 2005.
26. Kuna, 17 de noviembre, 2005.
27. Véase en IraqSolidaridad el texto de Carlos Varea: http://www.nodo50.org/iraq/2004-2005/docs/ocup_3-11-05.html.
28. Newsweek, 5 de diciembre, 2005.
29. UPI, 28 de noviembre, 2005.
30. Eric Leaver, "A Speech to Saty the Course", Talking Points, IPS, 30
de noviembre, 2005.