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No a la invasión Yanki en Irak

 

La Madre de un soldado muerto quiere la renuncia de Bush
"Irak significa Vietnam en árabe"

Cindy Sheenan es una de las pesadillas del Presidente norteamericano. Lidera el movimiento antibélico, aboga por la retirada de las tropas y dice que no escatimará esfuerzos para lograr su objetivo. Una madre herida que busca ahorrarle a otras familias el mismo dolor.

Emilio Leighton V.

La Nación, Chile

"El 4 de abril de 2004, el soldado Casey Sheenan fue muerto por la resistencia iraquí en la ciudad de Sadr, apenas cuatro días después de llegar. El acontecimiento destrozó primero a su madre, Cindy, quien después convirtió su dolor en fuerza antibélica. Sola primero, y luego acompañada por otras madres y familiares de los más de dos mil soldados muertos en Irak, Sheenan es hoy posiblemente la figura más simbólica del movimiento contra la guerra.
Se hizo famosa por acampar frente al rancho del Presidente George Bush, en Texas, en agosto de 2005. Quería que el Presidente le explicase por qué importante razón patriótica había muerto Casey, pero el Mandatario no dio la cara. En enero del año pasado fundó el movimiento Estrella de Oro de Familias por la Paz, en alusión a la medalla póstuma de bronce recibida por su hijo.
En Madrid, con motivo de una manifestación antibélica, habló con LND.
–¿Por qué decidió protestar frente a la Casa Blanca y frente al rancho de Bush?
–Debido a que ya han muerto más de dos mil soldados estadounidenses en Irak decidimos hacer vigilias todos los días. Nuestro propósito era llamar la atención sobre el hecho de que nuestro país está sosteniendo una guerra ilegal e inmoral contra Irak. Todo lo que hago tiene como objetivo crear conciencia en los estadounidenses para que fuercen a sus gobernantes a ordenar el regreso de las tropas.
–Estaba prácticamente sola cuando empezó. ¿Qué le hizo seguir adelante?
–Empecé el 6 de julio de 2004. Y lo que me hizo seguir adelante es la certeza de que hay personas que sufrirán daños debido a las mentiras y traiciones de nuestro Gobierno. Personas, iraquíes y estadounidenses, que sufrirán daños o perderán la vida en vano. Y lo que me hace seguir adelante cada día es tratar de salvarles la vida.
–¿Las manifestaciones han mermado en algo el apoyo a Bush?
–Según las últimas encuestas independientes, dos tercios de la población no apoyan a Bush. De esta manera, la popularidad de Bush es la peor en la historia de Estados Unidos desde lo ocurrido con Nixon y caso el Watergate. Con estas cifras creemos que podríamos pedir que Bush renuncie a la Presidencia. Además, hemos influido en muchas personas en el Congreso y en nuestro Gobierno para hacer un llamado por la retirada de las tropas, y gracias a ello el movimiento antiguerra está creciendo. Entre 63 y 65%, casi dos tercios de los estadounidenses, piensan y saben que esta guerra es una equivocación y quieren traer las tropas de vuelta.
–¿Ha sido presionada?
–Mi trabajo a tiempo completo es buscar la paz. No dejo que la presión me afecte.
–En muchas partes del mundo se preguntan por qué el Congreso calla ante la evidencia de un Presidente que mintió.
–La mayoría de los estadounidenses viven vidas muy confortables y es muy difícil sacarlos de ese mundo de fantasía. Mi dolor me sacó de ese espacio y por eso estoy al otro lado del mundo luchando por la paz y manifestándome contra la guerra criminal. Como anécdota de lo complicado que es despertar a un ciudadano normal, le diré que hasta ahora hemos llegado a un millón de personas en las manifestaciones masivas, pero no son actos espontáneos. Nos gustaría que así fueran, pero la vida del norteamericano común es muy "light".
–¿Ve alguna opción política a republicanos y demócratas?
–Los nuevos políticos, o personajes como Ralph Nader, no apoyan el término de la guerra o el repliegue de las tropas a Estados Unidos. Nunca lo ha dicho a la opinión pública y, asimismo, nunca ha apoyado las manifestaciones que hemos organizado. Por lo tanto, creo que no sirven de mucho para gestionar un cambio.
–En América Latina y Europa se ha generado un tipo de manifestaciones de no violencia como por ejemplo boicotear la compra de gasolina por un día. ¿Esa acción se plantea en EE.UU.?
–Boicotear los productos de las grandes corporaciones que apoyan y se benefician de la guerra de Irak es muy difícil. Porque son dueños de los medios de comunicación y es duro luchar también contra eso. Pero lo intentamos diciéndole a la gente que no consuma el petróleo de Texas Oil, sino que consuma el de [Hugo] Chávez. [Risas].
–¿No cree que su rechazo a la guerra fue un poco tardío?
–Lamento mucho no haber trabajado por la paz antes de la muerte de mi hijo, pensaba que una persona no podía marcar la diferencia, pero después de la muerte de Casey pensé que si no puedo marcar la diferencia, por lo menos tengo que intentarlo. Y así tuve la idea de ir al rancho de Bush, y desde ese momento me convertí en la líder del movimiento de la paz en Estados Unidos.
–¿Hay alguna diferencia entre Vietnam e Irak?
–La frase que explica muy bien su pregunta y que leí en camisetas de los veteranos por la paz en mi paso por Canadá, al frente de las manifestaciones contra la guerra, decían que Irak es Vietnam en árabe. No hay más palabras...
"BUSH ES UN COBARDE QUE NO HIZO EL SERVICIO MILITAR"
–¿Cuál es su opinión sobre el reconocimiento del Presidente Bush de que van 30 mil civiles muertos en Irak?
–Un estudio recientemente publicado indica que ha habido muchos más que 30 mil muertos en Irak. Se han llegado a determinar más de 100 mil.
–¿Y su opinión respecto al reconocimiento de que los servicios de inteligencia cometieron errores que sirvieron para justificar la guerra?
–Bush está mintiendo una vez más. Él sabía antes de invadir que Sadam Hussein no tenía las armas de destrucción masiva y que no existían los contactos entre Irak y Al-Qaeda. Bush debería dimitir porque ha mentido a los norteamericanos, ha mentido a todo el mundo, ha hecho un uso abusivo de sus poderes. El Congreso debería hacer uso de su poder para destituirlo porque no tiene derecho a ser Presidente de la nación.Bush es un cobarde que nunca hizo el servicio militar. Que él lleve a nuestro país a otra guerra es algo terrible.
–¿Cree que Irak se ha democratizado o mejorado desde la llegada de Estados Unidos?
–No creo que los iraquíes piensen que más de 100 mil muertos han merecido la pena ni creo que mereciera la pena que muriera mi hijo. Yo no quería que mi hijo muriera para que se pudieran celebrar elecciones. Estamos ahí por el petróleo, por lo que podamos sacar; no estamos ahí para ayudar a los iraquíes. Además, el 83% de los iraquíes quieren que nos vayamos, rechazan la idea de la guerra civil, saben que la violencia no debe seguir aumentando hasta la guerra civil. Ha llegado el momento de retirarnos.
– ¿Qué ha aprendido en todos estos meses viajando y luchando para que termine pronto la guerra de Irak?
–Lo que he aprendido es que soy una persona mucho más fuerte de lo que yo creía; ese es mi aprendizaje personal. Y he aprendido que a los estadounidenses les importa lo que sucede en nuestro país y están dispuestos a arriesgar… no quiero decir arriesgar su vida, pero sí a hacer un sacrificio para hacer de este un mundo mejor.
–¿Por qué es importante que la población se manifieste frente a determinadas acciones del Gobierno?
–Es importante por muchas razones: para mostrar a los medios de comunicación que hablamos en serio, para mostrar a nuestro Gobierno que hablamos en serio, para mostrar al mundo que no todos los estadounidenses son unos robots idiotizados. Es muy importante, y es más importante no quedarse sentados en el sofá pensando que no podemos generar un cambio, porque una sola persona puede generar un cambio. Creo que las personas que están en contra de la guerra, o por la paz, necesitan salir a las calles. Necesitan hacer oír sus voces, y necesitan, como dije, invertir todo lo que tenemos ahora en paz para asegurarnos de que nuestros hijos tengan un futuro. LND

Fuente: lafogata.org