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" Foro Social Europeo de París "


20 de noviembre del 2003

Crónicas del Foro Social Europeo (IV y última)
Apoyo unánime a Venezuela

Carlos Martínez M.
Rebelión
A pesar de ser un Foro Europeo, no podía faltar los seminarios que tenían como objeto estudiar los cambios sociales y políticos de América latina. El día 14 de noviembre y con el título "Tentativas de ruptura y alternativas en las políticas de estado: El caso de Brasil, Venezuela y Cuba" se celebró un debate en el que participaron Judith Valencia, Eloi Pieta, Lazaro Mora, H. Dietriech Steffan, Xavier Declerq, Denise Mendez, Cándido Gribowski, Thierry Deronne, Michael Lowy y Ze María de Almeida. Posteriormente hubo intervenciones de algunos asistentes al acto.

El debate estuvo en la mesa y fuera de ella, excepto en el caso de Venezuela. A pesar que el ascenso al poder de Hugo Chavez no fue recibido precisamente con entusiasmo por la izquierda tradicional, manteniéndose distante del nuevo proyecto revolucionario, en la actualidad estas dudas han desparecido por completo, apreciándose que la izquierda apoya unánimemente al pueblo de Venezuela y su proceso revolucionario en su particular lucha por la verdadera democracia y justicia social.

Sobre Brasil el debate desbordó la mesa de los ponentes y contagió al público, entre quienes consideran que a Lula se le debe conceder más tiempo, y entre aquellos que entienden que ha traicionado a los más desfavorecidos de su país. Intervino defendiendo la primera postura Eloi Pieta, quien mantuvo que los datos económicos han mejorado (excepto el paro que había aumentado). También alegó que Lula había iniciado una actividad intensa de contactos con los agentes sociales y los gobernadores de los estados brasileños. Pieta entiende que la situación de la política interna esta en un "impass" pero resaltó que la esperanza aún predomina en el pueblo brasileño. Terminó por remarcar el virage a la izquierda de la política exterior de Brasil, recordó que Lula encabeza las reivindicaciones de los países pobres. en contraposición a su antecesor Cardoso que quería entrar en el G-8.

La visión sobre el gobierno Lula de Ze María de Almeida no fue tan optimista. Denunció que el gobierno brasileño ha aumentado significativamente en los presupuestos la partida que se reserva al pago de la deuda externa. Sobre el Alca criticó la indefinición del gobierno del cual se esperaba que lo hubiera denunciado. Coincidió, con el anterior ponente que el paro había aumentado bajo el mandato Lula. Recordó la traumática reforma de las pensiones públicas y que los salarios de los trabajadores brasileños habían caído en 14 %. Recordó que durante el mandato Lula han aumentado los asesinatos y encarcelamientos de campesinos del Movimiento Sin Tierra, terminando por acusar al gobierno por proyectar la reducción de las reservas dedicadas a la supervivencia de las poblaciones indígenas, algo que no ocurría desde hace décadas. Michael Lowy, terció en la polémica coincidiendo que la situación actual es de "impass", por lo que afirmó que "el pueblo tiene la palabra" .

El debate sobre Cuba no estuvo en la mesa sino en la sala, el público se dividió en pitos y aplausos cuando un delegado, reconociendo la labor económica, social y sanitaria de la revolución cubana, preguntó a Lazaro Mora si Fidel Castro no perjudica esa labor por el modo de enjuiciar sumariamente. El representante cubano afirmó que hay mucha desinformación en Europa, recordando que todos los condenados a que se refería tuvieron defensa letrada de su elección, así como que los juicios sumarios se caracterizan por su rapidez no por la ausencia de garantías al acusado.

A H. Dietrich Steffan le correspondió concluir y resumir el debate. Consideró que existe una buena situación para conseguir en América latina el socialismo del siglo XXI, previamente entiende que tenemos que unir las fuerzas sociales del desarrollismo económico propio de los años 40-50 con las fuerzas que luchan por el socialismo. Continuó afirmando que el término "desarrollismo" es un eufemismo porque realmente se trata de capitalismo proteccionista de Estado, pero es la única receta para que el capitalismo funcione, los ingleses la inventaron, la copiaron los alemanes, japoneses y los "tigres asiaticos". Este modelo económico está prohibido en América Latina (golpes de Estado contra Allende, Chavez...) , pero es la única posibilidad de desarrollo. Este modelo necesita dos modificaciones, no se puede hacer a nivel nacional, ningún estado nacional puede cambiar por sí solo, necesita de un bloque regional de poder. En segundo lugar, el desarrollismo tiene que ser democrático y no corporativo como en los años 40. Afirmó que hoy hay cuatro grandes líderes que pueden construir ese bloque regional de poder: Lula, Castro, Chavez y Kirchner y, posiblemente en el futuro, Evo Morales. Todos ellos saben que por sí solos no podrán renegociar la deuda externa con el FMI.

El ponente encendió la polémica cuando se refirió a un compañero piquetero de la Argentina, el cual estaba por la América Latina Socialista Unificada, al que acusó de no entender nada tras los treinta mil muertos de los años 70-80, volviendo a esos esquemas atrasados. Al contrario, habría tener una estrategia consistente en vincular al anterior grupo regional de poder al socialismo del siglo XXI, el cual tiene dos grandes enemigos, EEUU y Europa, y dentro de Europa el estado más agresivo con América latina es España, la que al querer el petróleo venezolano participó en el golpe de estado contra Chavez. También recordó que España esta haciendo parte del trabajo sucio en Colombia al tener destacados mas de setenta militares y asesores en este país.

Terminó por afirmar que América latina tiene una oportunidad única en doscientos años si, olvidándonos de utopías irrealizables de los años setenta, se logra conseguir la unión entre estos países para conseguir el impago de la deuda y cerrar la fuga de capitales mediante el proteccionismo, allanando así el camino para lograr el socialismo del siglo XXI.