Observatorio Político y Social de Medios de la UTPBA
Como parte de las actividades del Foro Social Mundial 2002, en una de las
aulas de la Facultad de Medicina de Buenos Aires tuvo lugar, el sábado
24 de agosto a las 11 horas, un taller sobre Formas de Desobediencia Civil organizado
por Intergalactika: Laboratorio de Resistencia Global y coordinado por
Martín Bergel. Allí se reunieron panelistas de diferentes orígenes,
quienes contaron sus experiencias tanto en Argentina como en Estados Unidos
y Sudáfrica.
Juan "el belga" narró su historia como participante
del Movimiento Internacional de Resistentes a la Guerra y actualmente militante
del Servicio de Paz y Justicia y colocó a la "desobediencia civil" en
su marco histórico. Asimismo, le adjudicó seis características:
"debe ser un acto público, no violento, consciente, político,
contrario a la ley y cometido con el propósito de ocasionar un cambio
legal".
Maribel Casas, originaria de España, pero actualmente residente
en EE.UU. y partcipante de la Red de Acción Directa, no quiso encasillarla
en una definición aunque reconoció que hay dos tipos de desobediencia:
una momentánea y otra más permanente. Esta "situación de
anormalidad continua, conlleva un mensaje en la acción" dijo Casas y
aclaró que las marchas en EE.UU. ya no son efectivas como forma de lucha,
de modo que los militantes antiglobalizadores han buscado nuevas formas de expresión
para tratar de "romper los límites de lo posible". Maribel contó
que los movimientos piqueteros argentinos ya son un emblema mundial que inspiran
al movimiento antiglobalizador.
Edgardo, del Movimiento Independiente de Ahorristas Argentinos (MIAA),
contó cómo empezaron su lucha una vez perjudicados por el corralito
que les impidió disponer de sus depósitos bancarios. Su demanda
fue evolucionando y cambiando estrategias debido a que cada experiencia les
mostraba nuevas dificultades. Se diferenció bien del movimiento dirigido
por el actor Nito Artaza explicando que éste pretende llegar a un arreglo,
aunque perjudique a todo el pueblo argentino pues debería ser el gobierno
el que se haga cargo de la deuda, mientras que el MIAA pretende que sean los
Bancos y sus casas matrices quienes devuelvan los ahorros.
Ezequiel de la Asamblea Barrial del Cid Campeador relató cómo
la propia asamblea se vio dividida cuando algunos de sus miembros decidieron
tomar un edificio desocupado, el antiguamente Banco Mayo, para devolverlo a
la comunidad como comedor, merendero y centro de encuentro barrial. Para Edgardo
esta apropiación/recuperación es otra forma de desobediencia.
Para él, las normas o leyes fueron -en su origen- consensos o acuerdos
entre personas y hoy son principios universales ajenos a la opinión de
ellas.
Quienes se llevaron los aplausos fueron Max Ntanyana de la Campaña
Contra los Desalojos de Sudáfrica y Neka Jara de la Corriente
Aníbal Verón del Movimiento de Trabajadores Desocupados (MTD)
de Solano.
Ambos llenaron de entusiasmo a las sesenta personas que los escucharon atentamente
relatar sus luchas, expresar sus ideas y contar de sus heridos, presos y muertos.
Max alzó su mano derecha y gritó: -ˇAmandza! (Poder)
y esperó la respuesta del público que no tardó en llegar.
Así, la volvió a repetir, cada vez con mayor intensidad, hasta
que toda la sala gritó junto con él. Se generó un clima
de atención y respeto en el que contó su historia y pidió
consejo a los luchadores locales. Habló de luchas tan elementales como
la de conservar sus casas, mantener conectada la luz y el agua. Para Max "la
gente está antes que las ganancias".
Neka Jara explicó claramente cómo ellos entienden esta
lucha que comenzaron hace tiempo y que empezó con las tomas de tierras
que dieron lugar a los barrios en los que hoy viven marcando su camino desde
el inicio.
Neka recordó los cortes de rutas de Cutral Có y Gral. Mosconi
como los inspiradores del movimiento piquetero y contó cómo se
organizan hoy. Tienen cuatro principios que rigen toda su actividad: autonomía,
"una concepción nueva de construir la política"; horizontalidad,
no tienen dirigentes ni dirigidos; democracia directa, hacen un ejercicio
pleno de libertades y derechos y lucha. Neka aclaró que "mientras
exista este sistema capitalista, el eje de la lucha pasará por erradicarlo
hasta de adentro de nosotros mismos".
A problemas colectivos le buscan soluciones colectivamente. "Mientras que el
hambre y la desocupación sean ley, para nosotros la lucha es justicia".
La resistencia al modelo se concreta en las calles
Poder popular, resistencias, democracia participativa, y formas de
desobediencia civil.
El lunes los piqueteros vuelven a cortar las rutas para reclamar por la suspensión,
por parte del gobierno, de más de 38 mil planes para jefas y jefes de hogar
en todo el país. Así lo anuncio, Jorge Ceballos, coordinador nacional
del movimiento Barrios de pié, a la tarde en uno de los dos paneles centrales
de debate del Foro antiglobalización, que se organizaron para discutir
acerca del poder popular, la democracia participativa, resistencia y formas de
desobediencia civil.
La charla–debate se realizó en el glamoroso auditorio de la facultad de
Odontología con una nutrida concurrencia y acompañaron al dirigente
piquetero, el catalán Josep María Antentas, del Movimiento de Resistencia
a la Globalización (MRG), de España; Marisol Ruiz, del Movimiento
Campesino de Santiago del Estero (MOCASE); el joven Carlos Pisone, de la entidad
de derechos humanos H.I.J.O.S.; y Mabel Bellucci, en representación de
las asambleas barriales.
Aplaudido en varias oportunidades y con un discurso claro, preciso y bien estructurado,
el piquetero Ceballos comenzó su alocución recordando que así
como "el modelo imperante en nuestro país comenzó con el baño
de sangre de la dictadura militar (la de 1976)" paralelamente fueron surgiendo
expresiones de resistencia como las Madres de Plaza de Mayo y, terminada la dictadura,
aparecieron otras oposiciones al modelo, como la de los jubilados –Ceballos nombró
a la fallecida Norma Pla, y a Raúl Castells-, el santiagueñazo (en
diciembre de 1993) y más hacia el presente los movimientos piqueteros de
Salta y Neuquén.
"El barrio es una pluralidad de expresiones donde hay desocupados, trabajadores
explotados, mujeres, docentes, profesionales, sectores medios" definió
antes de explicar que "nosotros queremos otra sociedad y desde el principio planteamos
que el tema no es solamente obtener los planes y las bolsas de alimento".
"Nosotros queremos llegar al gobierno" afirmó sin medias tintas tras sostener
que "podemos resolver lo que no nos resuelve el Estado neoliberal" para enumerar,
al respecto, la alfabetización de adultos, el apoyo escolar para niños
y los comedores, entre las acciones que su movimiento lleva adelante.
Luego manifestó que en las rutas cortadas "el poder es de ellos (la policía)
si nosotros queremos". Ceballos denunció que como una nueva forma de represión
por parte del Estado, varios miembros del movimiento fueron golpeados por "lúmpenes
que agreden y luego desaparecen de los barrios".
Antes del piquetero, el encargado de abrir el debate había sido Carlos
Pisone, de H.I.J.O.S. Luego de dar un pantallazo sobre los comienzos de la institución
de derechos humanos, el joven militante explicó que la entidad que reúne
a los hijos de desaparecidos por la última dictadura es absolutamente horizontal
y toma sus decisiones colectivas en asambleas. "La horizontalidad retrasa pero
tiene sus frutos" dijo Pisone y entre estos enumeró: la ruptura del clientismo
político y del aparato.
Más adelante sostuvo que H.I.J.O.S. instrumentó el escrache
(repudio público en el vecinadrio del genocida) "como una forma válida
de condena social para los genocidas, que todavía están libres".
El joven reveló que previamente al escrache, la institución
realiza un trabajo de esclarecimiento en los barrios donde viven y se mueven los
represores. "Cuando una persona se entera –explicó el joven- lo menos que
puede hacer es condenarlos".
Para terminar, el militante de H.I.J.O.S. sostuvo que "para que otro modelo sea
posible hay que cambiar la forma de hacer política" y luego agregó:
"las amenazas nos asustan, pero a la vez, nos indican que estamos por el buen
camino".
A su turno, el español José María Antentas explicó
las características del movimiento antiglobalización español
y comparó las acciones europeas con las luchas por la resistencia en la
Argentina. "Aquí (en la Argentina) hay luchas más concretas" dijo
Antentas y reveló que "conseguir victorias es muy difícil" en Europa.
La primera mujer del panel en hablar fue la santiagueña, Marisol Ruiz,
del MOCASE. Con voz baja y pausada, pero con gran fuerza interior, algo disfónica,
y emocionada en varios tramos de su discurso, la campesina despertó desde
un primer momento la aceptación del público, que no paró
de aplaudirla cuando, por ejemplo, afirmó que "las topadoras amenazan las
tierras de los campesinos pero la tierra es de nosotros y no la vamos entregar".
Antes, había explicado que la estrategia central del movimiento de campesinos
de Santiago del Estero es la tenencia de la tierra, y oponerse al accionar del
gobierno provincial, que se empecina en desalojar para entregarla a empresas capitalistas.
"Nosotros sentimos la necesidad de parar estos atropellos" afirmó Ruiz
tras informar que el movimiento nació en 1986 con la propuesta de incursionar
en temas como la educación, la cultura, los jóvenes y los derechos
humanos, y dos líneas concretas de acción, a saber, la representación
del campesinado y "hacernos escuchar" porque "aunque (el gobierno) casi nada nos
escucha, la lucha sigue" destacó.
Su forma de expresarse sencilla pero cargada de dignidad también despertó
aplausos cuando afirmó que "el gobierno no nos ayuda" pero "las decisiones
ahora las toman los campesinos" y "nos sentimos orgullosos de ser campesinos".
La última en exponer fue la asambleísta Mabel Bellucci, que con
un discurso bastante hermético por momentos, leído en varios tramos
y algo confuso, teorizó sobre cuestiones como la autonomía y la
representación y se autodefinió con el curioso título de
activista nómade (sic).
Luego de Bellucci se abrió una instancia de participación del público
con preguntas, que resultó bastante desorganizada a lo que se sumó
la aparición de un sujeto de dudoso juicio que molestó a los panelistas
y a varios miembros del público con insultos y exabruptos hasta que los
organizadores lograron que abandone la sala, y todo volvió a la normalidad.