Hacia
el tercer FSM Por Sergio Ferrari
Desde Porto Alegre a Florencia...pasando por Suiza
Entre el 23 y el 28 de enero próximos Porto Alegre (Brasil) acogerá,
nuevamente, el tercer Foro Social Mundial. De ahora hasta entonces , tanto en
Suiza como en Europa, el extendido movimiento social convencido « que otro mundo
es posible » acelera sus motores. Tanto para conformar un Foro Social helvético
como para asegurar con pleno éxito el Foro Social Europeo de Florencia
(6 al 10 de noviembre). Proceso activo analizado en esta entrevista con Eric
Decarro, dirigente del Sindicato de Servicios Públicos (SSP-VPOD), y
uno de los promotores del Foro suizo."
Sergio Ferrari: ¿ En qué punto está la preparación -en
cuanto a contenidos- del Foro Social Europeo?
Eric Decarro: Participé en dos de las reuniones preparatorias. La primera
en Bruselas introdujo un cierto debate a nivel de contenidos. Salió de
allí la necesidad de tratar temáticas transversales, que movilicen
a una buena cantidad de movimientos en detrimento de la temática específica
que podría motivar a uno u otro sector, solamente.
La segunda reunión, la de Viena, fue sobretodo organizativa si bien se
clarificaron los grandes temas centrales del Foro de Florencia: la globalización
neoliberal; la guerra; la democracia y la ciudadanía, que implica el
análisis del combate contra la extrema derecha y el racismo.
P: ¿ Todavía no se entró realmente a debatir los contenidos?
R: Eso queda para el FSE en sí mismo. De todas maneras siento -siempe
con respecto al contenido- que hay un amplio acuerdo en cuanto a la crítica
del sistema. Eso está claro. Pero hay sensiblidades y matices muy diferentes
en cuanto a las alternativas. Se percibe ya una contradicción de base.
Hay una posición que critica al sistema y a la sociedad actual y su modelo
dominante pero que aspira a impulsar reformas adentro. Creen que son posibles
realizarlas en el marco del sistema actual, sobretodo en las instituciones internacionales,
como la Organización Mundial del Comercio (OMC).
Hay otros actores que estiman que el modelo neo-liberal que corresponde al capitalismo
en su fase actual está en crisis. Y se plantean la cuestión de
construir una alternativa a la sociedad y al sistema mismos. Promueven reivindicaciones
que suponen, como condición para realizarse, una ruptura del actual modelo.
Muchas veces dentro de los movimientos sociales existe la tendencia a atarse
a lo concreto, a lo inmediato, a un cierto militantismo práctico, que
no profundiza lo suficiente. Se dice que *otro mundo es posible*, pero ¿qué
mundo, realmente?. Incluso, a veces, se critica al sistema pero rápidamente
se enarbolan reivindicaciones que están previstas a ser logradas al interior
del mismo.
P: Habló antes de *temáticas transversales*¿Qué significa
en concreto?
R: Es del interés del FSE reunir los diferentes movimientos que trabajan
sobre aspectos o contradicciones de esta sociedad, sea la cuestión del
trabajo (los sindicatos), del racismo o la discriminación, del derecho
e igualdad hombre-mujer... temáticas todas que presentan una cierta relación
entre ellas pero que muchas veces se tratan de una manera bastante compartimentanda
y separada entre los movimientos.
Pienso que el debate debe contribuir a abrir esos movimientos y ver cuales son
las relaciones entre ellos, las perspectivas comunes, las fuerzas que contienen...Esta
forma de alianza entre los movimientos sociales supone profundizar el análisis
de la relación con el sistema actual y construir un proyecto que reúna,
encontrando los elementos comunes, a los diversos actores. Es la condición
para un cambio de sociedad verdadero.
P: ¿ Cuál es el marco político continental en el cual se realizará
el cónclave de Florencia?
R: Se dan cambios profundos en el plano político, con las derrotas de
los partidos socialdemócratas en muchos países europeos y la ascención
de una derecha más dura que antes. Y con temáticas sensitivas,
como la de la inmigración, condicionadas por la influencia de la extrema
derecha - con incidencia incluso en medios populares. Todo esto en el contexto
de una mundialización que destruye las relaciones sociales, que ataca
al trabajo y que golpea las condiciones de trabajo y vida de los pueblos.
Me acuerdo en 1998, en el último congreso de la Unión Sindical
Suiza, que se decía entonces que 13 de 15 países eran gobernado
por partidos socialdemócratas y que debía pugnarse por un cambio
social en relación a esa tendencia brutal hacia la liberalización.
También se afirmaba que si esos gobiernos no eran capaces de provocar
los cambios, la situación se tornaría peligrosa y los espacios
serían ocupados por fuerzas reaccionarias.
Es la situación que observamos actualmente. La extrema derecha tiene
un proyecto reaccionario, de retorno hacia atrás, exalta al máximo
la identidad nacional, los valores reaccionarios de la familia, ataca la inmigración.
Pero sobre todo es el símbolo de la competitivad y la guerra de todos
contra todos, de trabajadores, empresas, regiones, países...Y visualiza
en el concepto de identidad nacional el camino para la mejora.
Es un proyecto que conduce a lo peor, que divide a los trababajados y los debilita
frente a las fuerzas mundializadas del capital . Al mismo tiempo, el proyecto
socialdemócrata está en crisis, tocó sus límites,
y por consecuencia se doblega ante un capitalismo cada vez más destructivo
- con los eslabones más débiles en países del sur como
lo muestra la actual crisis argentina...Ante esta tendencia es necesario un
proyecto de ruptura. Y el FSE puede ser un espacio propicio para reflexionarlo.
En tanto retoma también los ecos de la protesta, llámese ésta
huelga general en Italia, en Grecia, en España; movilizaciones sociales;
combate al racismo; protestas campesinas etc.
P: ¿ Es optimista frente a lo que se está en proceso de construir a nivel
europeo?
R: Sí, en efecto. Y me motivan tres elementos para serlo. La necesidad
de la construcción de algo internacional que permita defender ciertos
derechos a esa escala. Esto es un salto cualitativo, por ejemplo, en comparación
al movimiento sindical que muchas veces continúa a trabajar en el marco
puramente nacional y se desinteresa de lo que pasa más allá de
sus fronteras. Por otra parte, se proyecta como posible respuesta a la crisis
de la socialdemocracia ya que se comprobó que de ahí no vendrá
un nuevo proyecto de sociedad sino más bien la tendencia a ser el ala
izquierda del capitalismo neoliberal. Y por último, el convencimiento
que estas nuevas fuerzas , plataformas y foros internacionales no son controlables
por nadie. Tienen una vitalidad y una energía propias...ilimitadas.
Hacia Florencia...
Entre el 6 y el 10 de noviembre, Florencia, Italia, espera congregar no menos
de 10 mil participantes en lo que será la edición 1 del Foro Social
Europeo (FSE). Primera cita de esta naturaleza en el continente, la misma será
el resultado de un intenso trabajo preparatorio que arrancó casi al mismo
momento de caer el telón del segundo FSM de Porto Alegre en febrero pasado.
Tres reuniones se realizaron desde entonces. La primera en Bruselas, la segunda
en Viena y la tercera (13 y 14 de julio pasado) en Tesalónica, Grecia.
Estos encuentros preliminares así como el trabajo descentralizado de
tres grupos de trabajo temáticos (Organización; Extensión
de la red y Programa), fueron despejando el camino conceptual y organizativo
para que Florencia se convierta en una convocatoria de carne y hueso. Y para
que el continente llegue a la próxima cita de Porto Alegre con una reflexión
propia, desarrollada y de síntesis. En una palabra, para que las especificidades
de la reflexión y de la lucha contra el neoliberalismo que se implementan
en Europa tengan voz y fisonomías propias durante el FSM del 2003 . La
estructura de funcionamiento del FSE, repetirá, en cierta forma lo que
enseñó hasta ahora Porto Alegre, tal como lo señala Christian
Tirefort, presidente del sindicato COMEDIA, quien participó en las dos
últimas reuniones preparatorias europeas con mandato suizo. Por las mañana
se realizarán seis conferencias sobre los tres temas centrales: Globalización
y liberalismo; Guerra y Paz; y Derechos /ciudadanía/democracia. 150 talleres
en las tardes permitirán compartir experiencias prácticas y temáticas
específicas en forma descentralizada. Las jornadas concluirán
con tres debates nocturnos . Uno titulado « diálogo », que permitirá
analizar la relación de los movimientos sociales con partidos, sindicatos
e instituciones. El segundo, « alternativas », abrirá la discusión
sobre la no violencia y los conflictos sociales; la economía social del
Estado ; y los derechos fundamentales. En tanto el tercero, « ventana hacia
el mundo », será el lugar propicio para abordar temáticas calientes
del devenir internacional tal como Palestina-Israel; la relación de los
países mediterráneos y Africa; y la Guerra en Tchechenia. Abanico
temático que promueve el optimismo de Tirefort con respecto al éxito
del FSE: « responde a una necesidad de los movimientos sociales...E implica
también un desafío. Viene a llenar un vacío. Puede entusiasmar
una iniciativa popular supranacional, no concebida como la adición artimética
de los movimientos a nivel nacional...sino como algo distinto. Si el capital
está mundializado, estoy persuadido que el movimento antiglobalización
también debe mundializarse » A nivel práctico el FSE se realizará
en un centro de Congresos y Exposiciones ubicado en las cercanías de
la estación de trenes de Florencia, con una capacidad para 30 mil personas.
Asegura espacios para seis conferencias simultáneas -con unas 2 mil personas
en cada recinto- y ofrece 50 salas que pueden reunir entre 100 y 300 personas.
Las conferencias se realizaraán en italiano, inglés, francés,
alemán, español , una lengua escandinava, ruso y árabe,
previéndose una traducción simultánea de base. Los organizadores
aseguran el hospedaje para 10 mil personas, sea en hoteles, en escuelas, gimnasios,
dormitorios colectivos etc. En cuanto al costo, las organizaciones pagarán
50 euros para la inscripción, cada persona pagará 25 euros, -si
gana menos de 1000 euros mensuales- y 50, si gana más (Sergio Ferrari)
El Foro Social Suizo
El próximo 31 de agosto se realizará en Berna la primera plenaria
nacional pro-constitución del Foro Social Suizo (FSS). Resultado de contactos
previos concebidos ya por algunos de los delegados suizos que estuvieron presentes
este año en Porto Alegre y, así mismo, de una serie de reuniones
preliminares que tuvieron la intención de aproximar a los movimientos
sociales y organizacones de la Suiza francesa, alemana y el Tesino.
La puntada inicial se dio el 12 de marzo pasado en Ginebra, en una primera reflexión
impulsada por el « Comité Unitario 10 de Noviembre », plataforma amplia
que convocó el año pasado en esa ciudad la manifestación
contra la Organización Mundial del Comercio (OMC).
La necesidad de pensar una iniciativa en términos nacionales motivó
la consulta siguiente con la Plataforma de Olten, red que organiza anualmente
la manifestación anti-Davos y muchas de cuyas organizaciones integrantes
expresaron su acuerdo inmediato con la idea d eun Foro helvético.
En junio pasado se realizó un encuentro preliminar de una treintena de
representantes de ambas instancias (Comité 10 de noviembre y Plataforma
de Olten) ampliado a otros actores decididos a asociarse en la propuesta de
un Foro Social Suizo. Movimientos como ATTAC; redes juveniles y autónomas
activas contra la OMC; organizaciones sindicales (Comedia, GBI, SSP, Solifonds);
algunas ONG de voluntariado y de cooperación solidaria; grupos progresistas
de iglesia; la juventud socialista ; el partido Verde y Solidarités,
entre otros, son de la partida.
De aquí nacieron varios acuerdos consensuales. La Declaración
de la Asamblea Mundial de los Movimientos Sociales elaborado en Porto Alegre
en febrero de este año por más de mil organizaciones populares
de todo el planeta se convierte en el marco político de referencia (¡no
la biblia!) del pre-FS suizo.
En segundo lugar, se aceptó como fundamental dotarse de una política
-acorde al espíritu de Porto Alegre- para ampliar lo más posible
la convocatoria helvética, reuniendo a todos aquellos que se identifican
contra el modelo neoliberal planetario imperante y superando las barreras del
sectarismo. Es de recordar que el FSM nació del consenso de ocho sectores
de los más diversos de la sociedad brasilera ( sindicatos; movimento
campesinos de los *Sin Tierra*; ONGs solidarias; organizaciones progresistas
de iglesia; intelectuales; pequeños empresarios por la ciudadanía
y ATTAC Brasil, entre otros)
El hecho, por otra parte, que esta convocatoria helvética se denomine
« pre-FSS », es indicativo de un proceso no acabado, en gestación, abierto
y receptivo hacia todos aquellos que se identifiquen con los mismos ideales.
Nadie que se asocie a los valores de base contracorriente debe quedar excluído.
Los otros puntos acordados van en la dirección de identificar algunas
tareas (organizativas) y reflexiones torales comunes de cara a Florencia y al
FSM del 2003; de asegurar una relación dinámica entre esta instancia
helvética y la preparación del cónclave europeo (asegurando
una representación permanente). Y la certeza que la reflexión
presente y futura en este pre-FSS debe ir encaminada a identificar pistas sobre
«Otra Suiza posible en otro mundo posible » (Sergio Ferrari)