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21 de febrero del 2002
II Foro Social Mundial de Porto Alegre
Laboratorio por una mundialización
para el hombre
Carlos Gabetta
Le Monde diplomatique
El segundo Foro Social Mundial, realizado en Porto Alegre (Brasil), entre
el 30 de enero y el 5 de febrero pasado, fue un nuevo éxito participativo
y marcó un importante salto de cantidad y sobre todo de calidad respecto
al anterior. La consigna "realizar proposiciones" fue concretada en los casi
1.000 eventos realizados. Nueva cita el año próximo.
Más de 10.000 delegados de 130 países, casi 60.000
asistentes, 900 talleres sobre los más variados temas con 400 asistentes
promedio; una docena de conferencias plenarias con más de 1.500 asistentes
promedio (la de Noam Chomsky contó con la participación de más
de 5.000 personas en distintas salas), una docena de "testimonios" a cargo
de personalidades como el juez español Baltasar Garzón, 11.000
jóvenes provenientes de todo el mundo acampados en el Parque Harmonía...
El Segundo Foro Social Mundial (FSM) de Porto Alegre volvió a mostrar,
renovada y ampliada, la cara pacífica, igualitaria y democrática
de la mundialización.
Desde la ecología hasta las drogas, pasando por los temas de género,
niñez, infancia y adolescencia o el multiculturalismo; desde la crisis
argentina hasta la paz mundial, pasando por el ALCA, Afganistán y el
Plan Colombia, prácticamente no quedó asunto que los miles de
participantes no abordaran y analizaran tratando de cumplir con la consigna
impartida por los organizadores del FSM: realizar proposiciones pasibles de
ser estudiadas, mejoradas y aplicadas en cada país y a escala internacional.
El mecanismo -que no siempre pudo cumplirse, a veces por falta de experiencia;
otras por el desborde organizativo- era el siguiente: al cabo de cada taller,
un grupo formado por los expositores y miembros del público debía
elaborar las conclusiones y propuestas respecto del tema tratado.
Todas estas proposiciones, así como los interrogantes surgidos, podrán
verse progresivamente en el portal web del FSM (1) y en un libro que será
publicado en el transcurso de este año.
La prensa mundial se ha ocupado extensamente del clima imperante, las personalidades
presentes, anécdotas y avatares de este nuevo Foro, al que no le faltaron
tampoco críticas, tanto desde la derecha como desde la izquierda del
espectro ideológico. Se apreciaron nuevamente problemas organizativos,
aunque menores y menos frecuentes que los del año anterior, una vez
más debidos a que el número de participantes superó todas
las previsiones.
Las críticas políticas e ideológicas surgidas son lógicas
y en definitiva la sal del FSM: ¿no se trata acaso de buscar nuevas proposiciones
políticas y nuevas formas organizativas adecuadas a los problemas que
plantea la fase de mundialización capitalista actual? Luego de la conmoción
política provocada en las fuerzas democráticas, progresistas
y revolucionarias mundiales por el estrepitoso fracaso del modelo soviético,
seguido de la ofensiva neoliberal globalizadora, actividades como la de Porto
Alegre deben verse como lo que son: búsquedas, tanteos (en este caso
sumamente exitosos y en franco desarrollo) de formas democráticas y
participativas de lucha y organización; de nuevas proposiciones económicas,
ecológicas, políticas, sociales y culturales contra el totalitarismo
y la injusticia globales. Salvo algunas críticas de evidente mala fe
y que rezuman resentimiento (2), la mayoría de los por momentos acalorados
debates que tuvieron lugar en Porto Alegre apuntaban en dirección a
establecer lazos internacionales entre las distintas organizaciones, a resolver
los complejos problemas que plantea una lucha a escala planetaria.
El FSM de Porto Alegre representa sobre todo, a juicio de quien esto escribe,
la posibilidad para los miles de jóvenes de todo el mundo que participaron
-y los millones en cada país que recibirán el mensaje- de verificar
que "otro mundo es posible" de manera concreta: encontrándose, estrechando
la mano, conociendo e intercambiando ideas con miles de personas que se indignan
por y aspiran a las mismas cosas, que tienen los mismos sentimientos e iguales
problemas. El retroceso consecutivo al fracaso soviético y la ofensiva
capitalista ha sido tan grande, la confusión en la izquierda sobre
cuestiones como democracia, sujeto histórico, modelo económico,
socialismo, etc. tan profunda (agravada además en grandes sectores
de las poblaciones por el bombardeo mediático), que este simple aspecto
del FSM -saber que existen aún miles de personas en todo el mundo que
"respiran" los mismos ideales- ya lo justifica. Las nuevas condiciones globales
de la lucha no anulan la especificidad de cada país, pero sería
absurdo no avanzar en la experiencia de la actividad internacional. Peor que
eso: representaría abandonar el terreno donde probablemente se defina
el rumbo mundial en las próximas décadas.
Precisiones sobre invitaciones y participación
Algunas informaciones internacionales dieron cuenta de supuestos vetos antidemocráticos
opuestos por los organizadores del FSM a distintas personalidades y organizaciones,
en particular al presidente cubano Fidel Castro, al primer Ministro belga
Guy Verhofstadt, al vicepresidente del Banco Mundial, Mats Karlsson, a las
Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y al ETA vasco.
Consultados por Le Monde diplomatique edición Cono Sur, los organizadores
del FSM hicieron saber que, respecto a Castro, éste fue efectivamente
invitado por el Movimiento Sin Tierra de Brasil, pero que el Presidente cubano
declinó asistir y que, en caso de haber aceptado, podría haberlo
hecho. Por otra parte también es cierto que numerosas organizaciones
no consideraban acertada la invitación, ya que la presencia de una
personalidad de la envergadura de Castro hubiese alterado grandemente las
actividades del Foro (entre otras, por razones de seguridad). Esa fue, según
trascendió, también la opinión del líder cubano.
Respecto a los otros asuntos, conviene transcribir en parte, el comunicado
emitido por el FSM, cuya versión íntegra puede consultarse en
su portal Internet (ver nota 1).
Dice la Nota del Comité Organizador: "Con respecto a la acreditación
y participación en las actividades del FSM, y ante algunas versiones
distorsionadas que están siendo difundidas, reafirmamos lo que consta
en nuestra Carta de Principios: 1) El FSM es un espacio abierto para el encuentro
y la reflexión, el debate democrático de ideas, la formulación
de propuestas, el libre intercambio de experiencias y la articulación
para acciones eficaces de organizaciones y movimientos de la sociedad civil
que se oponen al neoliberalismo y al dominio del mundo por el capital o por
cualquier forma de imperialismo, y están empeñados en la construcción
de una sociedad planetaria centrada en el ser humano; 2) el FSM reúne
y articula solamente a organizaciones y movimientos de la sociedad civil de
todos los países del mundo, pero no pretende ser una instancia representativa
de la sociedad civil mundial ni excluir de los debates que promueve a responsables
políticos con mandatos otorgados por el pueblo y que deciden asumir
los compromisos que emanan de ese mandato; 3) el FSM es un espacio plural
y diversificado, no confesional, no gubernamental y no partidario, que articula
en forma descentralizada, en red, a entidades y movimientos comprometidos
en acciones concretas, de nivel local e internacional, para la construcción
de un mundo diferente. No se constituye por lo tanto en una instancia de poder
pasible de ser disputada por los participantes de sus encuentros, ni pretende
constituirse en única alternativa de articulación y acción
de las entidades y movimientos participantes; 4) el FSM se opone a toda visión
totalitaria y reduccionista de la historia y al uso de la violencia como medio
de control social por el Estado. Pugna por el respeto a los derechos humanos,
por relaciones igualitarias, solidarias y pacíficas entre personas,
razas, géneros y pueblos, condenando todas las formas de dominación,
así como la sujeción de un ser humano por otro; 5) los encuentros
del FSM son siempre espaios abiertos a quien quiera participar, excepto a
aquellas organizaciones que atenten contra la vida de las personas como método
de acción política...
Más adelante el comunicado recuerda que "las organizaciones partidarias
no pueden ser delegadas (al FSM), pero pueden estar representadas como invitadas
u observadoras" y, en relación al primer Ministro belga, dice que "(...)
el señor Guy Verhofstadt no fue vetado para participar en el FSM.
Días antes del inicio del Foro, (el señor Verhofstadt) manifestó
su deseo de ser invitado y pronunciar una conferencia el domingo 3 de febrero,
en un espacio de actividad central. Informamos al señor primer Ministro
que en ningún momento había sido invitado y que ese debate no
estaba previsto en el Forum. El programa de conferencias y las invitaciones
a conferenciantes de autoridades guvernamentales había sido acordado
en la reunión del Comité Internacional (del FSM) reunido en
Dakar, Senegal, del 30-10-01 al 01-11-01.
En base al mismo criterio, no vetamos la acreditación del vicepresidente
del Banco Mundial para Relaciones con la Sociedad Civil, señor Mats
Karlsson. En un evento marcado por la oposición a políticas
macroeconómicas como las que el Banco Mundial incentiva y de las cuales
es visto como uno de los principales responsables, consideramos desanconsejable
su presencia en el Forum, incluso como observador".
La Nota sigue: "Estos dos episodios no pueden ser vistos como falta de voluntad
de los participantes del FSM para establecer un debate con gobiernos, organizaciones
multilaterales o el propio Foro Económico Mundial de Davos. El Comité
de Organización en cuanto tal, según sus estatutos, no tiene
mandato para negociar tales debates en nombre de los participantes. Conforme
a la decisión tomada por el Consejo Internacional, cualquier entidad
o movimiento integrante del Forum puede decidir por sí mismo participar
en tales debates. En la práctica, y desde hace ya unos meses, los integrantes
del Consejo Internacional negocian la viabilidad de tales debates en nombre
de sus propias organizaciones".
Por último, y en relación a los asuntos FARC y ETA, la nota
señala: "Por los mismos principios de acreditación, consideramos
más que justificada la anulación de la acreditación erróneamente
concedida a integrantes de una organización armada vasca. Dado el carácter
democrático de la inscripción (vía portal web de Internet)
y dada la objetiva falta de averiguación 'in loco', otras acreditaciones
semejantes pueden haberse producido. Pero no son legítimas".
Notas:
1 http://www.forumsocialmundial.org.br
2 Por ejemplo en Argentina, un diputado representante del minúsculo
Partido Obrero (de orientación trotskysta), acusa de manera oblicua
al municipio de Porto Alegre (el cual "habría" obtenido un "beneficio"
de 18 millones de dólares) y al Partido de los Trabajadores de Brasil
(PT) de haberse "ofrecido a sí mismos" una fiesta, en un confuso artículo
en el que mezcla acusaciones a Estados Unidos, reproches al FSM por no haber
comprendido la situación argentina y, por supuesto, un llamado final
a la revolución mundial. Ver Jorge Altamira, "El Foro de la alegría",
Página 12, Buenos Aires, 15-2-02.
(*) Director de Le Monde diplomatique, edición Cono Sur.