|
|
4 de febrero del 2002
Participan más de 60 mil personas en el FSM
Condena el Foro Parlamentario la escalada militar
como medio para combatir el terrorismo
La Jornada
Más de 60 mil personas participan en el segundo Foro Social Mundial
(FSM) de Porto Alegre, provenientes de unos 150 países, informó
este sábado la comisión organizadora, que dijo que esperaba
sólo 50 mil participantes.
Las calles de esta ciudad se atiborraron de activistas antiglobalización,
argentinos que protestaban por la situación en su país y cientos
de miembros de distintas organizaciones no gubernamentales que protestaron
contra la guerra globalizada y el terrorismo, exigían acceso a medicamentos,
la igualdad de los sexos y el fin del bloqueo a Cuba.
En este marco, el Foro Parlamentario Mundial, paralelo al FSM, aprobó
hoy en su última sesión plenaria una declaración condenando
la escalada militar como me- dio de combatir el terrorismo y contra las afirmaciones
antiárabes del secretario de Estado estadunidense, Colin Powell.
En un documento que fue aprobado por unanimidad por los 500 parlamentarios
presentes, de los mil 155 inscritos, con representación en 40 países,
el Foro Parlamentario "condenó" las declaraciones de Powell de que
Irán, Irak y Corea del Norte son los próximos objetivos de los
ataques militares unilaterales de Estados Unidos.
"Hacemos público nuestro convencimiento -dice- de que una escalada
militar no servirá para derrotar al terrorismo y que la guerra no puede
erigirse en medio para solucionar los problemas del mundo. Nos oponemos a
que se repitan otras tragedias, guerras y conflictos que han sido causa de
tantas víctimas civiles inocentes, como los recientes ataques terroristas
en Estados Unidos y la guerra en Afganistán".
El grupo Izquierda Unitaria, del Parlamento Europeo, explicó que el
Foro Parlamentario se enorgulleció por haber aprobado "una resolución
que condene la tendencia a la militarización de la vida internacional"
y que se opone "a lo que se está convirtiendo esta guerra, que se pretende
solucione los problemas del mundo".
En otro orden, unos mil 500 argentinos protagonizaron una marcha de solidaridad
con Argentina, que comenzó en el Campamento de la Juventud, instalado
por el FSM, y se encaminó a la Plaza Argentina de Porto Alegre, retomando
así los cacerolazos que ya son ritual en el vecino país.
A esta marcha se fueron sumando brasileños que reafirmaban en pancartas
la consigna de que "Brasil está en el mismo barco que Argentina".
Algunos jóvenes encapuchados como los que en las últimas semanas
se enfrentaron con la policía argentina encabezaban la marcha, detrás
de una pancarta que rezaba "todo el apoyo a la lucha del pueblo argentino".
Parte de estos manifestantes pertenecían a organizaciones argentinas
como el Partido Obrero y el Movimiento Socialista de los Trabajadores. La
presidenta del grupo Madres de la Plaza de Mayo, Hebe de Bonafini, participó
en la marcha y agradeció "la solidaridad del pueblo de Porto Alegre
con Argentina".
Asimismo, mujeres antiglobalización de cinco continentes se manifestaron
este sábado con silbatos "contra todas las formas de discriminación",
con la esperanza de fortalecer su lucha contra la violencia.
Desfilando, al tiempo que silbaban, en el salón de la Universidad Católica,
donde se desarrollan la mayoría de las conferencias del FSM bajo la
consigna "Otro mundo es posible", las mujeres protestaron contra la intervención
militar de Estados Unidos en Afganistán al grito de "fuera Bush".
Una de las organizadoras de la protesta, Guacira de Oliveira, aseguró
que "se deben combatir todas las formas de violencia contra la mujer. Hasta
que no se elimine la violencia en la relación hombre-mujer, no se eliminará
en el mundo".
Agregó que todas las formas de discriminación son condenables,
religiosas, políticas, económicas y culturales, y en el marco
de un acto de mujeres, nueve representantes de ocho países -Israel,
Palestina, Argelia, Afganistán, Colombia, Brasil, Estados Unidos y
Nigeria- dieron testimonio de la discriminación racial, laboral o sexual
que existe en sus naciones.
Unos 200 manifestantes cubiertos con una enorme bandera palestina invadieron
las instalaciones del FSM y tomaron la escalera de la pontificia Universidad
Católica, sede del encuentro, al grito de "Sharon terrorista", en alusión
al primer ministro israelí, y "Palestina libre".
De otro lado, Mustafa Barghouth, de la Unión de Comités Palestinos
de Ayuda Mé- dica, expuso este viernes en una sesión so-bre
salud del FSM que "como consecuencia de la ocupación terrorista las
mujeres dan a luz y a veces mueren en los puestos de control y quienes necesitan
diálisis fallecen por falta de atención médica".
Tras señalar en un mapa las regiones ocupadas, indicó que 73
por ciento de los pa-lestinos vive en áreas rurales donde el hospital
más cercano queda a unos 10 kilómetros de distancia y se deben
atravesar puestos de control forzosamente, y agregó que en los últimos
16 meses unas 2 mil personas han quedado lisiadas.
Por otra parte, Médicos sin Fronteras presentó propuestas para
universalizar el acceso a medicinas y el "derecho a la vida".
El vocero de la organización, Michel Lo-trowska, señaló
que 72 por ciento de la po- blación mundial viven en países
en vías de desarrollo en los que se vende sólo 7 por ciento
de los medicamentos, y aseguró que los laboratorios farmacéuticos
se niegan a desarrollar medicinas para enfermedades que azotan sobre todo
a países de Africa y Asia.
"Para la malaria y la enfermedad del sueño usamos medicinas de hace
40 años y no existe medicamento para el dengue", dijo, enfermedad esta
última de la que hay una epidemia en Brasil. Lotrowska indicó
también que la producción de medicamentos genéricos está
trabada en la Organización Mundial del Comercio, que impone a los países
la ratificación de los tratados de propiedad intelectual pa-ra obtener
las licencias.