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LISTADO DE DOCUMENTOSForo Social Mundial de Porto Alegre - 2002

28 de enero del 2002
Contra la globalización imperialista, la lucha social

Pedro Echeverría V.

E
l primer Foro Social Mundial contra el neoliberalismo, se realizó en Porto Alegre, Brasil, del 25 al 30 de enero del año pasado, precisamente al mismo tiempo en que los gobiernos de los más poderosos países capitalistas se reunían en el Foro Económico Mundial de Davos. Asistieron a aquel encuentro más de 10 mil activistas de varios países, portadores de diferentes concepciones ideológicas y políticas. El segundo Foro se realizará del 31 de enero al 5 de febrero de 2002 en la misma ciudad del sur brasileño, después de varios combates, importantes avances y grandes experiencias acumuladas.

Es importante señalar que Porto Alegre, al recibir en aquel I Foro a aquellos 10 mil entusiastas activistas, se transformó de la noche a la mañana en el centro mundial de la oposición a las políticas globalizadoras de tipo neoliberal. Los activistas de diferentes ONG, asociaciones, sindicatos y partidos políticos, con la mirada de más de mil 700 periodistas y un gran número de destacados intelectuales, expertos y universitarios provenientes de 127 países, debatieron los proyectos económicos y políticos del neoliberalismo y las estrategias de lucha que deberían instrumentarse en las batallas que se estaban librando en el mundo..
Se ha dicho que fueron varios acontecimientos los que llevaron a la organización del I Foro, pero fueron dos los más importantes: primero, la batalla contra el Acuerdo Multilateral de Inversiones (AMI) que los países miembros de la OCDE negociaban en secreto, y que la movilización internacional promovida en 1998 por la ONG estadounidense Public Citizen y la publicación mensual francesa Le Monde Diplomatique, logró cancelar; y segundo, el rotundo fracaso de la cumbre de la Organización Mundial del Comercio (OMC) en la ciudad de Seattle a finales del mismo año, provocado por las protestas callejeras.
La realidad es que la ciudad de Porto Alegre, Brasil fue seleccionada en la reunión de Ginebra porque desde hacía 12 años su ayuntamiento, administrado por el Partido de los Trabajadores (PT), había venido poniendo en práctica métodos autogestivos de gobierno que se concretaban en una democracia directa innovadora y exitosa, misma que había sido bien vista y apreciada por muchos sectores progresistas, en particular para los latinoamericanos y europeos. Además en Brasil, se habían registrado intereses batallas de masas entre los campesinos sin tierra y varios sectores urbanos.
El trabajo en el I Foro, según informaron los medios, fue intenso: diariamente de las 8:30 de la mañana a las 9 de la noche, se realizaron 80 paneles con varios conferencistas, sesiones de testimonios y debates sobre temas variados que se articularon sobre cuatro ejes: producción de riqueza y reproducción social; acceso a la riqueza y desarrollo sustentable; afirmación de la sociedad civil y de los espacios públicos, y poder político y ética en la nueva sociedad. La "estrellas" del Foro: Eduardo Galeano, Ariel Dorfman, Frei Beto, Joao Pedro Sténdile, José Bové, Luis Inacio da Silva (Lula), Cuauhtémoc Cárdenas, Ahmed Ben Bella. Se recibieron saludos de Angela Davis, Noam Chomski, Susan George y Pérez Esquivel.
Se manifestaron también críticas porque no faltaron las "estrellas" y el protagonismo que siempre se registran en estos casos, sin embargo aquellas apariciones no fueron importantes porque lo esencial fue que se llevaron a cabo interesantes conferencias muy concurridas, se realizaron 400 talleres en los que miles de militantes de todos los horizontes intercambiaron experiencias, confrontaron puntos de vista y, sobre todo, se tejieron lazos para futuras redes de comunicación que ayudarán a consolidar el trabajo.
Para los asistentes quedó muy claro que esta no es una lucha meramente continental, porque concierne a todos. Se hizo conciencia de que no hay que dejar a esos grupos financieros internacionales planear contra los pobres del mundo. El Foro, al reunir a socialdemócratas de avanzada, reformistas, ecologistas, anarquistas, marxistas, cristianos, feministas, izquierdistas radicales, que aceptaron dialogar y empezar a reflexionar juntos sobre alternativas al neoliberalismo, estaba acabando definitivamente con el reino del pensamiento único impuesto por el capitalismo.
Lo que este movimiento observa es una ambición desenfrenada, el imperio absoluto del capital sobre el trabajo y de los ricos sobre los pobres; se da cuenta de que las reglas que garantizan el libre comercio de todos los bienes y servicios han sido trazadas a expensas de cualquier valor humano; se registra la privatización feroz, el desmantelamiento de los servicios públicos y de los estados benefactores donde los hay, la destrucción generalizada y acelerada del planeta, sus climas y sus criaturas; todo ello en nombre de una eficiencia fraudulenta, de ganancias mayores y del llamado "valor de los accionistas".
El enojo de los jóvenes luchadores sociales es legítimo, se justifica, cuando se observa que en una época de riquezas y opulencia, la vida sigue siendo detestable, bestial y breve para miles de millones de seres humanos; por eso la desconfianza en un liderazgo que es, en el mejor de los casos, timorato, y el peor, frívolo, pretencioso y malintencionado. Por ese motivo el movimiento sigue siendo muy amplio, sin que hasta ahora haya tenido la tentación de transformarse en un partido político, mucho menos en partido "revolucionario". Sus integrantes, al tener antecedentes políticos partidistas muy diversos, o no tener ninguno, luchan contra la globalización capitalista, pero sin aparatos que los aprisionen.
Con esa convicción y con un enorme entusiasmo, se iniciará el II Foro Social Mundial de Porto Alegre.