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FORO SOCIAL MUNDIAL:
REVOLUCIÓN CULTURAL,
FEMINISMO E INDIGENISMO
PORTO ALEGRE (CubDest, Febr. 2002)
Los múltiples recursos exhibidos por las izquierdas en el 2º FSM son reflejo
de una estrategia de diversificar los frentes de acción, manteniendo una implacable
unidad en la meta de destruir los restos de la civilización cristiana
- El "teatro del oprimido", poderoso instrumento escenográfico de
revolución cultural y concientización izquierdista, que comenzó a ser usado
en la década del 70 en Rio de Janeiro, fue presentado en el 2º Foro Social
Mundial por su creador, el autor teatral brasileño Augusto Boal. Éste efectuó
una serie de charlas y demostraciones prácticas, con la colaboración del departamento
de teatro del Movimiento de Trabajadores Rurales Sin Tierra (MST) , una organización
que promueve invasiones de tierras, muchas de ellas violentas, en todo Brasil.
Usando una combinación de técnicas dramatúrgicas y de dinámica de grupos,
el "teatro del oprimido" consigue traducir mensajes cargados de
contenido político-ideológico a un lenguaje muy simple , pero al mismo tiempo
envolvente y con apariencia de espontaneidad. Este método teatral es definido
por Boal como "una forma de terapia" colectiva durante la cual "los
espectadores discuten con los actores los problemas planteados, aportan ideas
y substituyen a los protagonistas en la tentativa de solucionar esos problemas"
. El objetivo alegado es conseguir "que las personas entiendan por sí
mismas una situación" social o política; y en conjunto, actores y espectadores
amalgamados, encuentren soluciones o vías de acción . Boal enfatizó que con
este método "dejan de existir los espectadores, porque todos se transforman
en actores" . Pero lo que no dijo es que a través de monitores convenientemente
adiestrados, que se mezclan entre el público, se manipula las mentalidades,
las tendencias y las emociones de los asistentes.
Para ilustrar los efectos "concientizadores" de su método, Boal
narró una sesión de "teatro del oprimido" organizada por él en un
campamento del MST. Los actores, portando fusiles escenográficos, con el puño
izquierdo levantado y lanzando proclamas, invaden una propiedad agrícola en
el interior de Brasil. Al llegar la representación a un clímax, uno de los
actores exclama: "¡Tenemos que derramar nuestra sangre para liberar nuestra
tierra!" . Terminada la pieza teatral, miembros del MST, excitados y
sin discernir claramente los límites entre la representación y la realidad,
invitan a los actores a una invasión verdadera. Y quedan sorprendidos al saber
que los fusiles usados no son reales: "¿Pero entonces Vds. hacen fusiles
que no disparan tiros?" , interpelan a los actores .
De hecho, el aporte "concientizador" revolucionario del "teatro
del oprimido" fue más decisivo, bajo muchos aspectos, que si hubiera
sido de armas de fuego reales, pues creó entre esos miembros del MST el clima
temperamental e ideológico indispensable para invasiones rurales que posteriormente
efectuaron. Es preciso asistir a esos espectáculos para percibir su capacidad
"concientizadora-subversiva", con un peculiar estilo de tirar la
piedra y esconder la mano. El "teatro del oprimido" cuenta con variantes
como el "teatro invisible", que puede ser representado de improviso
en las calles, supermercados, ferias, escuelas, etc., por grupos de actores
denominados "comandos teatrales". Actualmente, además de Brasil
-donde existen 17 grupos, tres de los cuales, del MST- este sistema es usado
por ONGs y entidades "culturales" de izquierda en más de 70 países.