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Foro Social Mundial 2003

Llamativa participación uruguaya en III FSM

Expectativa y polémica en torno a Lula

Rodolfo Porley Corbo
RODELU

L
a participación uruguaya, prevista en el entorno del millar, volverá en estos días a conformar una de las más numerosas nacionalidades entre las 121 representadas en el Foro Social Mundial - contraparte crítica del simultáneo Foro Económico Mundial en Davos - que en su tercer edición anual en Porto Alegre se aguarda tendrá la espectacular resonancia de ser inaugurado el viernes 24 por la oratoria de una de sus figuras fundadoras, Luis Ignacio Lula da Silva. A quien su condición de flamante presidente de Brasil lo convirtieron en un símbolo, en torno al cual, imprevistamente, se instaló una disputa a raíz de la insistencia desde Davos para que también participe allí y la manifiesta oposición de sus compañeros asesores que están en la dirección del FSM.
Un millar de uruguayos
Pese al drástico desmejoramiento económico que duplicó los costos e instaló una inseguridad laboral y financiera general, los uruguayos que asisten a esta tercera y ultima edición latinoamericana sucesiva del FSM volverán a rondar los 800, según algunas estimaciones, o aún podría ser superior. Cifra que en 2002 significó a esta nacionalidad el cuarto lugar entre los 123 países representados, aunque sus escasos tres millones de habitantes estén sometidos a una dispersión global acelerada. Aunque la duplicación de 15 a 30 mil del números de delegados en este III FSM probablemente haga descender relativamente la proporción de participantes uruguayos.
Dato no menor resulta este contingente que puede ser próximo al millar, en cuanto Uruguay es de los pocos países latinoamericanos donde una larga tradición y arraigo de sus organizaciones políticas y sindicales, y del conjunto de su vida social y democrática, daban la impresión de que sería más tenue la emergencia de nuevo tipo de organizaciones y militantes sociales con propuestas genuinamente alternativas. Como ocurre en cambio en el proceso en Brasil con el movimiento de los sin tierra o más recientemente los piqueteros en Argentina. Hablamos de personas de diversas extracciones etarias, sociales, culturales, ideológicas y religiosas que han participado en eventos creados por esa área denominada sociedad civil para la sociedad civil, sin el control de gobiernos, partidos, fundaciones u otras instituciones nacionales e internacionales que disputan el poder, sea político, económico o ideológico.
Cierto que los números no necesariamente indican la índole del contenido de esta masiva participación de uruguayos. En otro momento repasaremos avances en la calidad de participación de algunos compatriotas y sus organizaciones, como Cotidiano Mujer (entre otras de Lilian Celiberti que participa en el Comité Internacional del FSM ), Tierra Amiga e Instituto del Tercer Mundo (con Roberto Bissio a la cabeza). Capitulo aparte es Eduardo Galeano, el intelectual compatriota que goza de mayor prestigio en este ámbito y cuyas primeras presentaciones en los foros precedentes provocaron tanto interés que una avalancha de participantes ávidos de oirlo originó inconvenientes. El año pasado Galeano ofreció reiterar su exposición ante la cantidad que ni siquiera pudo apreciar la reproducción extra en pantalla gigante. Se anuncia que Daniel Viglietti presentará su testimonio en esta III edición.
¿Apocamiento?
Por lo pronto en el estilo, tono y alcances del primer ensayo doméstico de foro social regional, convocado por unas 40 organizaciones el 17-18 de noviembre en Montevideo, sorprendió a algunas de las figuras latinoamericanas visitantes. Advirtieron un aire que les pareció de cierto opacamiento. Al punto que nos preguntaron ¿qué les pasa? Por supuesto que ese panorama tuvo matices diferenciados, como un fermento juvenil independiente, fuerte participación de mujeres y un ámbito de encuentro interreligioso efectivamente ecuménico. También fue ocasión del primer abordaje público en Uruguay de la transdisciplinariedad, en forma autónoma de la academia y toda institucionalidad, como uno de los caminos para avanzar en la creación de un nuevo paradigma civilizatorio.
Ese aire de aparente opacidad tuvo un correlato político-mediático. Aunque más de 4 mil personas se interesaron en dispar medida por participar esos dos días en una sorprendente oferta de talleres, seminarios y paneles -algo abigarrada y superpuesta- el ámbito político institucional estuvo prácticamente ausente, si atendemos el número de legisladores que tan siquiera asomó su nariz.
Para la mayor parte de los medios de comunicación este primer fsu simplemente no existió, como tampoco un foro social que en Maldonado convocó a un millar de lugareños. A lo que sigue ahora una deserción de la mayor parte de legisladores que el año pasado habían acudido al Foro Parlamentario Mundial.
Por omisión, o por la índole de algún comentario periodístico dentro de la izquierda, se puede advertir cierta rutina, rigidez y naftalina, cuando no esquematismo autodefensivo. Junto a la emergencia feliz de voces alternativas, cierto que no del todo equipadas para los nuevos desafíos.
Nutrientes desde el pasado
Esos que reclaman no hacer tabla rasa para "revolucionar" y nos plantean la necesidad de conservar para revolucionar y revolucionar para conservar. Conservar no tan solo nuestros seres biológico, sino tambien la naturaleza, la biosfera, la diversidad del mundo, las culturas que quieren vivir, esa herencia del pasado que contiene los gérmenes del futuro. Índole de conservación que demanda revolucionar la humanidad para evitar la autodestrucción, y abrir un otro mundo que permita la continuidad de la hominización y esa alterglobalización que nos done la patria terrestre.
Parece crecer el número de los que advertimos en esta banda oriental que es recurriendo a lo mejor de su pasado, reciente como remoto, que un grupo humano puede encontrar la energía para enfrentar su presente y preparar su futuro. Emergencia sinuosa y polémica desde la década pasada que en Uruguay viene revelándonos un artiguismo charruísta que no habíamos querido descubrir antes.
Lo que nos va colocando en sintonía con una reactivación continental de tradiciones indoafroamericanas. Superando poco a poco una idiosincrasia de cuño eurocentrista de pretendida y soberbia excepcionalidad uruguaya en Latinoamérica.
Desde los 90 asistimos a un proceso de creación de un nuevo paradigma civilizatorio revitalizando solidaridades antiguas y de creación de solidaridades nuevas. Para lo que descubrimos insospechable energía en esa otra historia que revisamos, en cuanto el artiguismo charrúa sorprende como modelo inspirador de la conjunción multicultural solidaria. La soberanía particular de los pueblos sostenida desde Purificación procuró, ya hace casi dos siglos, ese modelo de autonomía solidaria de pueblos diferentes que en el siglo XXI viene a dar una de las claves civilizatorias mas anheladas. Capaz de revitalizar la energía y sabiduría colectiva con nutrientes milenarios para lanzarse a construir sociedades con justicia, no solo integral y concreta sino con un avanzado sentido reparador que diera " a los indios el principal derecho" y "a los más infelices el mayor privilegio". (Como el Reglamento de Tierras de 1815).
Fueron organizaciones y militantes indos, afro, junto a feministas, ecologistas, religiosos y otras muchas del área social y política norteamericana que recibieron en Seatle en 1999 a similares del resto de América y del mundo.
Eclosionó en las calles, de la ciudad que perpetua el nombre de uno de los caciques históricos del norte de América, la manifestación de repudio frontal a los representantes de los mas poderosos de la globalización empresarial neoliberal, empezando a aguarles la fiesta de su triunfo arrasador de su modelo depredador y marginalizador. Se vieron enfrentados con la indignación y la resistencia de pueblos del planeta que les cortó también una especie de alegre turismo político-tecno-burocrático en cada reunión central del FMI, BM o la OMC. Donde hasta ese momento consolidaban impunemente un antidemocrático proceso institucional de gobiernos y organismos financieros del mundo signado por la ocultación permanente a sus pueblos. Procesos de secreto y manipulación oficiales que persisten, ya más aislados y amurallados, porque a Seatle le siguieron las demostraciones multitudinarias en Praga (2000) y Génova (2001). Y porque todo lo que está en movimiento apunta a movilizar la vigilancia y el reclamo de los pueblos en cada lugar.
Fue precisamente la visualización en Seatle de tal la punta de este iceberg de sufrimientos, resistencias y búsqueda de alternativas, lo que motivó, a organizaciones sociales vinculadas al PT y al Foro político de San Pablo, el apoyo activo para crear el Foro Social Mundial en 2001. En lo que también convergían los miles de los participantes que de 40 países habían acudido en 1996 a las montañas de Chiapas en un Encuentro Intercontinental contra el neoliberalismo y por la humanidad convocado por el Ejército Zapatista de Liberación Nacional, sentando las bases de lo que poco después comenzó a llamarse "el pueblo de Seatle".
Los y las líderes indígenas y sus aliados en el neo-zapatismo instaron a la búsqueda de convergencia en la lucha común contra un adversario común, el neoliberalismo, y el debate sobre las alternativas para la humanidad.
Directa contraposición al foro de Davos
Desde 2001 se dieron cita en Porto Alegre intelectuales, partidos de izquierda, movimientos sociales y organizaciones no gubernamentales tras la consigna "otro mundo es posible".
El FSM nació en contraposición directa del Foro de Davos, que cada año desde 1971 se constituye en el centro de elaboración del pensamiento empresarial y financiero, mantenido por las grandes empresas transnacionales y con la presencia habitual de varios jefes de Estado y de gobierno del mundo industrializado.
Ambos foros se han realizado de modo simultáneo y esta vez en exacta simultaneidad las sesiones se concretarán en la ciudad suiza del 23 al 28 de enero, menos de la mitad de las dos semanas que ocuparon en ediciones anteriores, analiza el colega Mario Osava de IPS desde Río de Janeiro.
El apoyo del Partido de los Trabajadores (PT), fundado y liderado por Lula, fue decisivo para FSM.- recuerda en despacho de Terraviva, el semanario digital de IPS sobre globalización y desarrollo.
El respaldo del PT fue incluso material y financiero, a través del gobierno del estado de Río Grande del Sur, en manos del PT hasta diciembre, y de la alcaldía de su capital, Porto Alegre, que permanecerá bajo su conducción hasta 2004, agrega Osaba.
Demandan que Lula no vaya a Davos
Este es el contexto en el que se originó la polémica entre dirigentes del FSM que consideran que el presidente de Brasil, Luiz Ignacio Lula da Silva, puede decepcionar a parte de la izquierda mundial si acepta la invitación a concurrir al Foro Económico Mundial, que se realiza en enero en Suiza.
"Lula es un símbolo" de la lucha del también llamado Foro de Porto Alegre y su participación en Davos sería "una decepción", dijo a IPS Cándido Grzybowski, uno de los ocho miembros del Comité Organizador del FSM como director del no gubernamental Instituto Brasileño de Análisis Sociales y Económicas.
"No podremos asegurar que Lula será recibido sin abucheos en Porto Alegre" si decide participar en los dos foros, advirtió Grzybowski, quién viajó a Brasilia el jueves 16 para discutir sobre este asunto con asesores del presidente de Brasil desde el 1 de enero. Hasta entonces no había una decisión final, acotó.
"No criticamos cuando Lula, como presidente electo, se reunió en Washington con el presidente de Estados Unidos, George W. Bush", en diciembre, pero eso era "un deber de oficio", al contrario de la presencia en el Foro Económico Mundial (FEM), que es "una opción", sostuvo Grzybowski.
"No hay razones de Estado" para que Lula ofrezca su prestigio a un foro como el de Davos, que está "en decadencia" y donde nunca concurrió Fernando Henrique Cardoso en sus ocho años como presidente de Brasil, precisó.
Tampoco este año participará ningún mandatario de las grandes potencias en el FEM, argumentó Grzybowski. "¿Vale la pena?", dudó el activista.
La pretendida búsqueda de un diálogo para negociar cambios en el orden mundial, coherente con el "pacto social" impulsado por Lula en Brasil, no lo justifica, porque los de Davos "no quieren diálogo", sentenció.
Otros protagonistas del FSM, como el sociólogo brasileño Emir Sader, agregaron que en Davos, donde se reúnen banqueros, líderes empresariales y autoridades políticas y económicas, perdió relevancia con el fracaso del "neoliberalismo" y la recesión de las grandes economías.
Por esa razón es que los dirigentes del FEM estarían insistiendo en la invitación al presidente brasileño, alabado por su triunfo electoral de octubre y las medidas con que inició su gobierno en enero.
En la política interna, Lula parece haber logrado aislar a los radicales de su partido, que protestaron contra la designación del ex presidente mundial del Bank Boston, Henrique Meirelles, al frente del Banco Central de Brasil.
En el nuevo gobierno brasileño convive uno de los líderes de Davos, el ministro de Desarrollo, Industria y Comercio, Luiz Furlán, junto a un ideólogo del FSM, Oded Grajew, presidente del Instituto Ethos de Responsabilidad Social Empresarial.
A Grajew, asesor especial de Lula, se suman otros influyentes participantes del Foro de Porto Alegre.
Lula pudo también anunciar el mantenimiento de los acuerdos con el Fondo Monetario Internacional y políticas macroeconómicas ortodoxas, como metas de inflación y un fuerte ajuste fiscal, sin resistencias relevantes a su izquierda.
Pero esa tolerancia no se extiende al antagonismo entre los dos foros, porque una ambigüedad en este caso no responde al pragmatismo aceptable en un gobierno.
El Foro de Porto Alegre agrupa variadas tendencias, algunas radicalmente contra el sistema dominante en el mundo, y muchas organizaciones con banderas específicas, como la cancelación de la deuda externa de países pobres, la defensa del agua como patrimonio de la humanidad y la economía solidaria.
Sin embargo, todos se identifican en la condena de las actuales relaciones internacionales, especialmente las financieras y comerciales, y en la búsqueda de alternativas más justas. Ese es el "otro mundo posible". Se aguardaba extraoficialmente para el viernes 24 sobre las 15 horas la oratoria de Lula en la inauguración del FSM. Lo que ya estaremos cubriendo plenamente desde Porto Alegre.
*Rodolfo Porley Corbo, 18 enero 2003, comunicador investigador independiente uruguayo-sueco, para Rodelú en Suecia.

Rodolfo Porley Corbo
porley@chasque.apc.org