Al rescate de la utopía
Por Diego M. Vidal
Con el marco de la avanzada militar de Estados Unidos contra Irak y la "guerra santa" de Washington contra el terrorismo, en la que el enemigo es tan difuso que nadie sabe quién será el próximo acusado, la realización del Foro Social Mundial en Porto Alegre presupone un paso más en la búsqueda del espacio creador para lograr "otro mundo posible".
Esta vez el contexto latinoamericano ha cambiado. Los nuevos gobiernos de Lula en Brasil y Lucio Gutiérrez en Ecuador, más la resistencia del Gobierno venezolano a ser jaqueado por el fascismo y la derecha amamantada por el Imperio, cruzarán el Foro en más de uno de los debates previstos.
Al combate contra el neoliberalismo a escala mundial, deberá sumársele el enfrentamiento a las grandes corporaciones transnacionales que controlan los medios masivos de comunicación y que, en el caso más cercano de Venezuela, no sólo son propaladores de un único mensaje a favor del sistema capitalista, sino que también participan activa y abiertamente en los intentos de abortar toda experiencia política que trate de desarrollar programas sociales progresistas y la independencia económica de sus naciones.
Con sus seguidores y detractores, el Foro Social Mundial de Porto Alegre ha logrado confluir un amplio abanico de representaciones sociales, que superan las iniciales e influyeron en la creación de su correlato europeo en Florencia (Italia) y Suiza.
Precisamente, luego de su esperada participación en este encuentro y al finalizar el mismo, el portavoz al Foro Económico de Davos será el nuevo Presidente brasileño Luiz Inacio Lula Da Silva, quien expondrá allí el mensaje resultante del Foro Social Mundial.
La crisis económico-social de Argentina estará presente también, la falta de un horizonte por el que se canalicen las luchas que en la nación sudamericana se registran a diario y la casi nula perspectiva de que se articulen los distintos factores políticos y de masas, en una única opción contra la continuidad del modelo que garantizan los partidos tradicionales y sus candidatos de turno.
De este Foro no pueden salir recetas o estrategias únicas, pero sí el intercambio de prácticas y opiniones, pueden enriquecer el camino que recupere la utopía como eje para construir un mundo mejor y más justo.