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Ambientalistas y Universidades argentinas cuestionan a Monsanto en Córdoba
Alfredo Zurita
datachaco.com
La gigantesca multinacional Monsanto ha decidido instalar dos plantas
experimentales en la provincia de Córdoba, contando para ello con el visto bueno
del gobierno nacional, y provincial, lo que provoca rechazo de los grupos
ambientalistas allí, como Madres de Barrio Ituzaingó, y Médicos de Pueblos
Fumigados, dos entidades, que no dudan que el uso de agroquímicos debería
prohibirse por sus daños a la salud humana, y también dos universidades
nacionales ubicadas en la provincia se han incorporado a la polémica respaldando
a los ambientalistas.
Una de ellas es la Universidad Nacional de Córdoba, que cobija a los Médicos de
Pueblos Fumigados, liderados por un auxiliar docente de medicina, y ex
secretario de salud de la ciudad, y en la carrera de psicología se encuentra
también un profesor de biología, conocido militante ecologista, quien dirigiera
por algún tiempo una maestría en Medio Ambiente en la UNNE; que debió ser
reemplazado a medio camino, cuando los alumnos de esta carrera comenzaron a
militar en las cuestiones ambientales locales, sin investigacion de respaldo
previa. .
Aunque la Universidad Nacional de Córdoba es una de las más grandes y la más
vieja del país, cumple este año 400 de existencia, su prestigio sufrió un rudo
golpe pocos años atrás, cuando Medicina propuso crear un posgrado en homeopatía,
medicina alternativa que no tiene base científica alguna, y que algunas
provincias toleran, aunque en sentido estricto solo es ejercicio legal lo que se
enseña en las Facultades de Medicina, cosa que hasta ahora ninguna hace, puesto
que por el contrario, la moda actual en medicina, es que todo debe estar basado
en la ciencia. La iniciativa motivó tal repulsa nacional e internacional que la
Universidad dió marcha atrás. Solo era un mercado interesante, y tal posgrado se
vendería como pan caliente en un mercado como el cordobés, pletórico de médicos
desocupados y subocupados en busca de nichos alternativos de práctica.
Sin embargo la Universidad de Córdoba albergó por muchos años a un médico y
abogado catalán, Dr. Bialet Massé, profesor de medicina legal, y autor de un
famoso informe en 1904, sobre las condiciones de la clase obrera, por encargo
del presidente Roca, que advierte en el prólogo de su informe, que quizás no
fuera del agrado de sus mandantes, por las terribles condiciones encontradas.
Hace pocos años, al cumplirse el centenario del informe, un equipo de la
televisión catalana, recorrió el mismo camino que Bialet Massé, encontrando que
desde los yerbatales de Misiones, hasta la ganadería de la Patagonia poco ha
variado, y esto se hizo mucho antes del CONICET y la expansión de maestrías y
doctorados que ahora florecen en todas las universidades, sin producir
conocimientos similares sobre la situación de la clase obrera, documentados
rigurosamente como lo hizo Bialet Massé, quizas porque como .señala el Consejo
Interuniversitario Nacional, "muchos posgrados sólo obedecen a intereses
económicas o corporativos".
El caso de Río Cuarto es diferente, en parte porque es en cercanías de esa
universidad donde se instalará una de las plantas de Monsanto, pleno corazón
agrícola de la pampa húmeda, y también porque es una universidad muy nueva
(1972) y orientada a la investigación biotecnológica e ingenierías, hecha
aparentemente sin muchas precauciones puesto una explosión en uno de sus
laboratorios hace pocos años mató a seis personas, incluyendo un estudiante. La
creación de esa universidad fué parte del denominado Plan Taquini, por su autor,
no tendiente a mejorar las universidades, sino a desconcentrarlas, tras el
Cordobazo, en 1969. Algunos de sus investigadores han hecho estudios sobre
efectos de agroquímicos en trabajadores rurales, muy poco concluyentes.
Monsanto en su propia página Web se presenta con un rostro angelical, indicando
que solo le preocupa mejorar la producción, aunque ha sido multada varias veces
por publicidad engañosa de sus productos en Estados Unidos, su país de origen.
Con más de un siglo de investigación en biotecnología, más de 20.000 empleados,
y un presupuesto anual mayor que todas las universidades argentina juntas, está
en condiciones de aplastar a quienes la cuestionan en el Tercer Mund,, donde los
investigadores deben trabajar con presupuestos muy limitados y equipos mínimos,
lo cual casi inevitablemente produce resultados de investigaciones
cuestionables, sobre todo por tamaños de muestras, el gran problema del
investigador limitado en recursos. Solo los poderosos organismos de control de
Estados Unidos la mantiene a raya, al menos dentro de sus fronteras. Una empresa
similar de biotecnologia, Angem, acaba de recibir una multa de 760 millones de
dólares por publicidad engañosa de un medicamento para la anemia.
Solo los gobiernos pueden enfrentar a Monsanto, pero parece que muchos no desean
hacerlo, y este podría ser el caso de Argentina, donde la economía reposa en
gran medida sobre la exportación de soja y maíz genéticamente modificados de
Monsanto, cuyas semillas se venden en combo con agroquímicos a los cuales son
resistentes, y donde tampoco parece ser sea posible controlar al menos las
condiciones de uso, puesto que los problemas reportados por los activistas
parecen estar más bien ligados a uso deficiente que el uso en las condiciones
recomendadas, sobre todo exposición de obreros, y poblaciones cercanas, y todo
parece indicar que hacerlo tomando las precauciones establecidas en las
reglamentaciones municipales aumentaría en forma sensible los costos, por lo que
es más barato pagar eventuales multas, por otra parte más que raras, y solo una
década de lucha de las Madres de Barrio Ituzaingó en Córdoba, consiguió una pena
minima para un aeroaplicador que había violado las reglamentaciones, así como el
propietario del campo.
Marx escribió años ha, que los cambios en la forma de explotar la naturaleza
eran el motor del cambio social, inevitable, y siendo el capitalismo la más
productiva, los países que desearan acelerar el cambio social y no contaran con
capital privado suficiente deberían hacerlo a través del capitalismo de estado,
y efectivamente el capitalismo de estado aceleró el desarrollo de muchos países,
aunque resultó tanto o más destructivo del medio ambiente que el capitalismo
privado.
En el documental sobre Bialet Massé mencionado al inicio puede verse que una
mujer mapuche, dice que en esencia capitalismo y comunismo son lo mismo, solo
divergen en "la forma de repartir la torta, nosotros los mapuches rechazamos la
torta" concluye". Como sabemos cada vez que se deben entregar tierras
productivas a los pueblos originarios, hay mil dificultades, lo cual muestra que
su posición es poco compartida por los otros 39 millones de habitantes del pais,
o al menos por los que deciden.
Parte del cuestionamiento a Monsanto es en realidad cuestionamiento a formas
"crueles" de explotación de la naturaleza, pero sumamente productivas, tales
como la mega minería, y el gas y petróleo de esquisto, (el reciente convenio de
YPF con Chevron por el yacimiento de Vaca Muerta), así como la agricultura
transgénica combinada con agroquímicos. Algunos extremistas propician volver a
la agricultura tradicional, quizás arando con bueyes, en tanto que otros buscan
alternativas intermedias, con poco éxito hasta ahora entre los gobernantes,
presionados en gran medida por la desocupación, subocupación y trabajo en negro.
Que significa el daño ambiental de Vetorial para un desocupado de Puerto Vilelas
que vive de planes?, y que no podría o querría vivir de la naturaleza, como un
mapuche?
En este panorama, las universidades, un actor más del juego político, dejan de
lado su función esencial de proporcionar conocimiento que permita separar la
paja del trigo, para seguir el juego de sus autoridades, y los partidos
políticos que las cooptan. No podemos dudar a esta altura que la epidemia de
cáncer se deriva de las decenas de miles de productos químicos creados en épocas
recientes, y muy poco evaluados en cuanto a sus efectos sobre la salud humana,
ya sea en forma de aditivos alimentarios, agroquímicos, pinturas, tintes de
telas, etc, etc. No seria hora que alguien formule un plan nacional de
investigación en la materia, INTA-CONICET-Universidades, que supere la
iniciativa, por aquí y por allá, de algún investigador, militante ambientalista,
o médico de pueblo fumigado?. O es que la política universitaria y científica es
"no hacer olas?", lo contrario del informe de Bialet Massé ?, y más bien "hacer
posgrados arancelados".
* Alfredo Zurita es Profesor Titular de Salud Pública. Facultad de Medicina.
UNNE