|
Nuestro Planeta
|
|
|
La mitad de las tierras de cultivo están afectadas por la
desertificación
Campanadas de muerte para la agricultura de Iraq
IRIN *
IRIN (www.irinnews.org),
28 de abril de 2009
IraqSolidaridad (www.iraqsolidaridad.org) 30 de abril de 2009
Traducido para IraqSolidaridad por Paloma Valverde
"Las planicies del centro y sur de Iraq,
famosas por su fertilidad en la década de 1970, se han convertido en tierra
salinizada. Se calcula que anualmente 25.000 hectáreas de tierras de cultivo
quedan afectadas por la salinización y son demasiado salinas para que la mayoría
de las especies de cultivo puedan desarrollarse. ‘Décadas de guerra, las
sanciones de Naciones Unidas, la falta de inversiones, las operaciones militares
y la tala masiva de árboles para calefacción han paralizado el sector agrícola
de Iraq y han aumentado la salinidad y la desertificación hasta niveles
aterradores’, afirma al-Qaisi"
"Fuerzas
estadounidenses destruyen un palmeral iraquí durante un operativo contra la
resistencia en el centro del país. La destrucción de palmerales y tierras de
cultivo por parte de las tropas de ocupación ha sido denunciado por los
agricultores iraquíes como un procedimiento habitual contraguerrillero y de
castigo colectivo en Iraq."
Según los responsables ministeriales iraquíes de
agricultura y de recursos acuíferos, este invierno los cortes de agua, los altos
niveles de salinidad y la desertificación han afectado de muerte a la producción
agrícola.
"Padecemos una crisis de agua grave y real",
afirmó en Bagdad a IRIN [1] Mahdi al-Qaisi, subsecretario del ministerio
de Agricultura. "No creemos que la cosecha de invierno de este año garantice las
necesidades de la demanda local y probablemente la cosecha de verano también se
vea afectada", continúa al-Qaisi. Este invierno, las precipitaciones han sido la
mitad de las habituales, afirma, y añade que la situación empeora debido a la
reducción del caudal de agua que lleva el Tigris y el Éufrates desde Turquía e
Irán.
"En el ministerio de Comercio seguimos intentando
poner parches […] con la importación de trigo y cebada y lo distribuimos
mediante el programa de alimentos [2]", añade. "Aún desconocemos la fecha
de la recogida de la cosecha de invierno. Décadas de guerra, las sanciones de
Naciones Unidas, la falta de inversiones, las operaciones militares y la tala
masiva de árboles para calefacción han paralizado el sector agrícola de Iraq y
han aumentado la salinidad y la desertificación hasta niveles aterradores",
afirma al-Qaisi.
Según el ministerio de Agricultura, la salinidad
afecta al menos al 40 por ciento de las tierras de cultivo en el centro y sur de
Iraq, mientras que entre el 40 y el 50 por ciento de los terrenos que en la
década de 1970 eran de cultivo están afectados por la desertificación.
Según la Convención de Naciones Unidas para
combatir la desertificación (UNCCD, en sus siglas en inglés) la desertificación
se define como la degradación de la tierra en zonas áridas, semiáridas y secas y
subhúmedas secas [3]. La desertificación no se refiere a la expansión de
los desiertos, sino que sucede porque los ecosistemas de la tierra de secano,
que cubren alrededor de un tercio de la zona terrestre del planeta, son
extremadamente vulnerables a la sobreexplotación y al uso inapropiado de la
tierra. La pobreza, la inestabilidad política, la deforestación, el aumento de
los pastos y las malas prácticas de irrigación pueden minimizar la productividad
de la tierra.
Fadel Ali al-Faragi, jefe de la División de
Control de la Desertificación del ministerio de Agricultura, afirmó en una
conferencia [4] que el 92,5 por ciento de Iraq es susceptible de
desertificación [5]. "Nuestra preocupación es enorme y [la situación] no
tiene precedentes", afirma al-Qaisi.
Salinización
Al-Faragi declaró que en los últimos años la
salinización de las tierras de cultivo se ha agravado por la utilización de agua
salada para irrigar las tierras y por el poco drenaje, haciendo que el suelo se
vuelva improductivo. El problema ahora es muy grave.
La salinización es el proceso que provoca un
incremento excesivo de las sales hidrosolubles en la tierra. Las sales
acumuladas incluyen: sodio, potasio, magnesio y calcio además de cloruros,
sulfatos, carbonatos y bicarbonatos. La salinización primaria implica el
depósito de sal mediante procesos naturales bien debido a un alto contenido de
sales en la propia tierra o bien en las aguas subterráneas. La salinización
secundaria está causada por las intervenciones del hombre, tales como prácticas
de riego inapropiadas —por ejemplo riegos con aguas salinas— o drenaje
insuficiente, tal y como indica la Unidad de tierra y fenómenos naturales de la
Comisión Europea [6].
Las planicies del centro y sur de Iraq, famosas
por su fertilidad en la década de 1970, se han convertido en tierra salinizada.
Se calcula que anualmente 25.000 hectáreas de tierras de cultivo quedan
afectadas por la salinización y son demasiado salinas para que la mayoría de las
especies de cultivo puedan desarrollarse [7].
Fuera de control
Alarmado por la sequía, el ministro de Recursos
Acuíferos celebró una conferencia durante los días 19 a 21 de abril en la cual
los expertos describieron la situación del agua en Iraq como una "tragedia".
Durante los tres días se recomendó el racionamiento de los riegos, el uso de
sistemas modernos de irrigación, la explotación de aguas subterráneas
recuperables para las zonas de planicie y la firma inmediata de acuerdos con
países vecinos.
"La situación se nos está yendo de las manos",
afirma Mohammed Ali Sarham, un experto en agua de la sureña provincia iraquí de
Diwaniya. "Entramos en el tercer año de sequía; los niveles de agua disminuyen
permanentemente y no se hace nada al respecto", prosigue Sarham. "Los oasis se
convierten en desiertos; los granjeros abandonan el campo y se van a las
ciudades o sus inmediaciones. Importamos casi todos los alimentos, pese a que en
la década de 1950, éramos uno de los pocos países de la zona exportadores de
cereales. Nos enfrentamos a algo que queda fuera del control del gobierno. El
sector de la agricultura necesita enormes cantidades en inversiones para proveer
de moderna tecnología antes de que los resultados sean irreversibles y esto sólo
se puede logran mediante el sector privado y la inversión extranjera", continúa.
El año pasado, el gobierno implantó un sistema de
riego obligatorio y racionado y sólo permitió la siembra de cosechas esenciales:
arroz, maíz, girasoles, algodón y verduras [8]. El racionamiento
significa que sólo el 70 por ciento de la tierra de cultivo de las provincias de
Diwaniya y Nayaf se podrá utilizar para plantar trigo y cebada. Las provincias
del norte no están incluidas en estas restricciones.