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Muertes por nanotecnología
Silvia Ribeiro
"Lo más atroz de las cosas malas de la gente mala, es el silencio de la gente
buena." - Mahatma Gandhi
El caso fue revelado en un artículo publicado en 20 de agosto 2009 en el
European Respiratory Journal, escrito por investigadores chinos liderados por
Yuguo Song, del Departamento de Enfermedades Laborales y Toxicología Clínica del
Hospital Chaoyang de Beijing.
Es la primera vez que se comprueban daños fatales en humanos relacionados con el
contacto con nano partículas. Lejos de ser un caso aislado, podría ser la punta
del iceberg de una industria extremadamente riesgosa que ha avanzando
vertiginosamente a nivel comercial en todo el mundo, aplicando una nueva
tecnología sobre la cual no existen supervisión independiente ni regulación en
ninguna parte del mundo.
Según el artículo, las jóvenes habían trabajado entre cinco y trece meses
rociando paneles de poliestireno con pintura, aspirando vapores y humo que
contenían nano partículas. Al caer enfermas, los médicos encontraron exceso de
fluidos en pulmones y corazón, que deterioraron sus funciones respiratorias y
cardiacas. Los análisis mostraron la presencia de nano partículas de 30
nanómetros de diámetro en los pulmones y fluidos, como las contenidas en la
pintura que usaban.
Estudios científicos anteriores –desde 2003 a 2009– mostraron que las nano
partículas y nano tubos producen daños pulmonares en ratones. Estudios con
células humanas de varios órganos también mostraron toxicidad de nano
partículas. Son parte de los cerca de 500 estudios científicos que se han
publicado en los últimos años mostrando toxicidad de diferentes nano partículas,
nano compuestos y productos nano formulados, en animales de laboratorio, en
cultivos de células humanas, en el medio ambiente (en suelo, agua, cultivos,
microorganismos, algas, invertebrados).
Pese a esto, Clayton Teague, encargado de la Oficina de Coordinación Nacional de
Nanotecnología de la Casa Blanca, Estados Unidos, afirmó que este caso se debió
a malas condiciones laborales, por trabajar en un espacio reducido sin
ventilación. Similares argumentos esgrimieron otros que tienen intereses en la
nanotecnología, en un marcado esfuerzo por desvincular a la nanotecnología de lo
ocurrido.
Sin duda, las pobres condiciones laborales aceleraron el proceso. Sin embargo,
el tema es mucho más preocupante. Los autores del artículo reconocen las malas
condiciones de trabajo, pero consideran que el caso tiene implicaciones más
allá, relacionadas directamente con la presencia y contacto con nano partículas
sintéticas. Yuguo Song enfatizó es claro que los síntomas, los resultados de los
exámenes y el desarrollo de la enfermedad en nuestras pacientes [las
trabajadoras chinas] difiere notablemente de las patologías inducidas por
inhalación de pinturas de otros pacientes. Señaló que pese a que las
trabajadoras cesaron sus actividades en la fábrica, en los años siguientes dos
de ellas murieron y la fibrosis pulmonar de las sobrevivientes siguió avanzando.
Actualmente, se conocen a nivel global más de 800 líneas de productos de venta
directa al consumidor que usan nanotecnología: la mayoría contienen nano
partículas de plata o de carbono, sustancia nano encapsulada para controlar su
liberación en los organismos (más lenta, más rápida o abrirse en contacto con
ciertos tejidos o condiciones ambientales). Son usadas en barnices, pinturas,
textiles, construcción, informática, telefonía, agricultura, alimentación,
farmacéutica, cosméticos, vestimenta, entre otras industrias.
La industria de nanotecnología propagandea sus supuestos enormes beneficios (al
menos para ellas sí los tienen) y ninguno de sus riesgos. Tal como la industria
nuclear –también en el negocio de manipular átomos decía que era natural porque
hay átomos en todas partes, o la ingeniería genética, que todos tenemos genes,
la industria nano tecnológica nos dice que toda la naturaleza está compuesta de
nano partículas. Pero, de manera similar a los otros ejemplos, se trata de
partículas y nano compuestos sintéticos, manipulados, que nunca antes habían
existido en la naturaleza y frente a los cuales, por su tamaño y propiedades
nuevas, ni el sistema inmunológico humano ni la naturaleza se han enfrentado
antes. Pese a que existen cientos de estudios que indican toxicidad, a que hay
enormes vacíos de conocimiento científico y grandes incertidumbres sobre sus
impactos en los organismos y en la naturaleza, miles de productos están en los
mercados sin pasar por ningún tipo de evaluación ni regulación.
Avizorando todo esto, el Grupo ETC propone desde 2003 una moratoria a la
liberación comercial de productos con base nano tecnológica, e incluso a la
investigación hasta definir claros protocolos de investigación, supervisados en
forma independiente. Nos llamaron enemigos de la ciencia y la tecnología.
¿Cuántos muertos se necesitarán para que se aplique el principio de precaución y
las industrias, gobiernos y científicos acríticos dejen de usar al público como
conejillos de indias?