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Argentina: La lucha continúa

Centro Comunitario "Virgen del Rosario"

¡Se puede!

En el 2001 los juntó la urgencia de encontrar una salida frente a las necesidades alimenticias del barrio. Los vecinos hoy trabajan en distintos proyectos vinculados a mejorar la calidad de vida, como es el impulso de una cooperativa de trabajo.

Enredando

"Creo que hemos avanzado bastante y que se puede avanzar mucho más. Todos dicen que la política es mala, que todos son corruptos, pero nadie se mete a cambiarlo. Yo no tengo estudios, empecé a meterme de caradura. En dos años me enseñaron a escribir acá en el Centro comunitario, que junto a los vecinos pusimos en mi casa. Fue algo de locos, de ahí en más conseguimos cosas para trabajar en la huerta, creamos un comedor para chicos y otro para grandes", quien nombra con sencillez cada palabra es Samuel Falcón, integrante del Centro comunitario "Virgen del Rosario" y presidente de la cooperativa de trabajo "Victoria de Rosario", proyectos llevados adelante en el barrio Belgrano, en la zona oeste de Rosario.
Samuel comparte los pasos que fueron dando desde cero hasta llegar a conformar la actual cooperativa de trabajo, se define como un tipo de barrio "conocido desde chiquito", laburante y ansioso de contagiar esa necesidad de juntarse para salir de la crisis. Recordando aquel diciembre de 2001, momento en que se constituyeron como grupo, el referente barrial nos explica que por necesidad se fue a pedir cajas de alimentos al barrio Santa Lucía. Ahí se juntaron con compañeros del Centro comunitario Victoria y luego de lidiar con el clientelismo político, lograron repartir alrededor de 600 cajas entre los vecinos.
En ese contexto empezaron a pensar en esta institución barrial que ya lleva seis años de trabajo. El Centro comunitario Virgen del Rosario, ubicado en Nicaragua 1643, se echó a rodar a través de un comedor barrial, al interior del equipo notaban que la alimentación era una necesidad imperiosa del momento. En estos años han desarrollado una variedad de actividades y talleres, así como encuentros con los más pibes integrando a las familias. El Día del niño y la llegada de Papá Noel se han convertido en un clásico, en esas fechas las calles se llenan de juegos y música.
Tan masivas son las fiestas, que ya no entran en el Centro comunitario. "El año pasado trajimos 120 motos de la gente del Moto Club Rosario, muchos nunca habían visto algo así. De Cultura de la Municipalidad nos mandan artistas, malabaristas, hay pibes que el único juguete que tienen es el que le damos acá". Falcón explica que van juntando los juguetes durante el año, y que en esta última fiesta había más de mil personas. "Se nos fue de las manos y no podemos discriminar a nadie. Estamos tratando de sumar a otras organizaciones, centros de jubilados. Un radiólogo del policlínico San Martín recicló la bicicleta del hijo y nos la donó. Todo es a pulmón, la fiesta es de los chicos".
Se le ve en cara, Samuel no puede disimular la alegría que le produce compartir los logros conjuntos y, en especial, hablar de los pibes del barrio, revive las anécdotas con los chicos y se transforma en uno más. Nos adelanta que ya están organizando los festejos para navidad, se dividen las tareas, venden bingos, rifas, hacen las notas de pedidos de donaciones, del escenario, el sonido, invitan a artistas del barrio, y se arma la fiesta. El encuentro popular está previsto para el 15 de diciembre, Samuel nos aclara: "Si llueve se pasa para el 22".

La plaza Sandra Cabrera

Hace un tiempo este barrio se vio modificado por el paso de la autopista Rosario-Córdoba, varios espacios verdes quedaron en el recuerdo de los vecinos. "Se sacaron la mayoría de canchitas y plazas, entonces decidimos armar una plaza que llamamos
Sandra Cabrera, está ubicada en Pellegrini y Brasil", explica Falcón. Sandra Cabrera, incansable luchadora social por los derechos de las trabajadoras sexuales, fundó la Asociación de Mujeres Meretrices de la Argentina (AMMAR) en Rosario, fue asesinada por la policía el 27 de enero de 2004 con un disparo en la cabeza. "En el barrio está instalado el nombre pero muchos juzgan esta denominación. Nos han dicho que una plaza no tendría que llevar el nombre de una prostituta. ¿No tenemos nombres de calles de gente que ha fusilado a los indios?", pregunta criteriosamente el entrevistado.

La cooperativa de trabajo

"Siempre apuntamos a no conformarnos con el comedor, tratamos de avanzar y se nos dio la posibilidad de armar una cooperativa de trabajo, que fue a los tres años de lanzar el Centro comunitario. Queremos trabajo genuino, el comedor fue una medida de urgencia para salir de lo que estábamos pasando, del hambre que se vino a partir de cómo los tipos vendieron el país, de cómo nos venían usando para llevarse toda la riqueza de la Argentina", y la claridad de conceptos supera a más de un dirigente político partidario que pregona frases hechas sin conocer de fondo estas realidades. Como en otros barrios, acá la lucha es por el trabajo digno, la solidaridad barrial surgió para sobrellevar en conjunto la exclusión que sistemáticamente elimina a los más débiles.
"Empezamos con la gente del Centro Comunitario Victoria, del Santa Lucía, armamos la cooperativa en conjunto y empezamos a trabajar con un proyecto propio que se incluyó dentro del PEAS, que es el Programa de Emprendimientos Ambientales Solidarios municipal", relata Falcón. En este momento la integran 36 personas, que ofrecen servicios de saneamiento, limpieza, albañilería y armado de postes de cemento. También funciona un proyecto de reciclado de residuos. "En villa Banana y villa Urquiza hacemos todo el trabajo de recolección de basura. La cooperativa es independiente y funciona en el marco del ANTA (Asociación Nacional de Trabajadores Autogestionados, de la CTA). A lo largo de la charla Samuel resalta la necesidad de conocer los barrios, de involucrarse para que la realidad tome otro rumbo, un nuevo camino originado por los mismos grupos sociales.
"Los lugares que no ocupamos nosotros, los siguen ocupando ellos", expresa refiriéndose a los dirigentes políticos acostumbrados a mirarse a sí mismos. "Ya no somos más los tontos de antes que manejaban como títeres, es hora empezar a cambiar y meterse. En villa Fiorito, ¿quién hubiera pensado que Maradona iba a ser el mejor futbolista del mundo?", dice Samuel desafiando las posturas derrotistas. "Estamos teniendo trabajo, en la cooperativa podríamos poner 10 personas que ganen más pero no es nuestro objetivo, queremos repartir la torta, hoy los 36 compañeros ganamos 406 pesos cada uno, laburamos seis horas, pagamos el monotributo y el seguro. Queremos ir mejorando y llegar a tener un sueldo digno".


CONTACTO:
Centro comunitario: 0341 – 4571764
Mail: sutnarosario@yahoo.com.ar     

Fuente: lafogata.org