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Argentina: La lucha continúa

El 5 de julio comenzará en La Plata el juicio oral y público contra el ex capellán de la Policía bonaerense Christian Federico Von Wernich.

Argentina Indymedia

Está acusado por su participación en 7 homicidios, 31 torturas y 42 privaciones ilegales de la libertad durante la última dictadura militar en cinco campos de concentración del "circuito Camps" (circuito represivo dependiente de la Jefatura de Policía de la provincia de Buenos Aires): Arana, Brigada de Investigaciones y Comisaría 5º, todos del partido de La Plata, así como "Puesto Vasco" (en Bernal), el "Pozo de Quilmes" y el COT 1 de Martínez.
Von Wernich no fue un cura más. Fue un suboficial inspector de la bonaerense, que haciendo uso del poder que la Iglesia y la Policía le concedieron torturó y asesinó a los detenidos ilegales y amenazó y extorsionó a sus familiares.
El juicio estará a cargo del Tribunal Oral Federal Nº 1, el mismo que el año pasado llevó adelante el juicio contra el genocida Miguel Osvaldo Etchecolatz. Las audiencias se desarrollarán los días lunes y jueves a partir del 5 de julio y hasta el 13 de septiembre, en la Sala de Audiencias del 1º piso del edificio de los Tribunales federales, ubicado en 8 y 50, en La Plata. Están previstas 16 audiencias, durante las que se escuchará el testimonio de 123 personas, que comenzarán a declarar a partir del martes 10 de julio (fecha modificada a partir del feriado del lunes 9 de julio).
Claro está que a más de 30 años del más sangriento golpe de Estado de nuestra historia es inconcebible que aquellos que sumergieron al país en el más absoluto terror, aquellos que secuestraron, torturaron, asesinaron, robaron niños, sean juzgados de esta forma. Que se realice un juicio contra un solo represor y acusándolo de un número limitado de delitos, hace necesario que se multipliquen los esfuerzos y lleva a una enorme e injustificada demora en la obtención de justicia. De esta forma, esta mecánica dilatoria es un aporte más a la impunidad.
La dictadura militar dejó un país devastado. Se puso en marcha un plan sistemático de secuestros, desaparición, torturas y asesinatos. Se puso en marcha también un plan sistemático de apropiación de menores y de bebés nacidos en cautiverio. Los centros de detención que existieron en toda la extensión de Argentina, constituyeron el presupuesto material indispensable de la política de desaparición de personas. Fueron más de trescientos centros clandestinos de detención, por los que pasaron millares de hombres y mujeres, ilegítimamente privados de su libertad, en estadías que muchas veces se extendieron por años o de las que nunca retornaron.
En el juicio a Etchecolatz por primera vez un tribunal reconoció que en nuestro país se cometió un genocidio y se condenó al entonces Director de Investigaciones de la Policía de Buenos Aires. Christian Federico Von Wernich fue una pieza clave de ese genocidio. Sin embargo para que ese genocidio se pusiera en marcha fueron necesario muchos más Etchecolatz y muchos más Von Wernich. En el caso del Circuito Camps, el mismo estuvo integrado por al menos 29 centros clandestinos de detención distribuidos en 9 partidos del conurbano bonaerense y de La Plata.
En este marco los organismos de derechos humanos siguen reclamando el Juicio a todos los genocidas y la Condena por todos los compañeros. Claro a quedado que el aparato represivo sigue intacto y que la impunidad genera más impunidad. Así lo demuestra que, a más de nueve meses de su desaparición, siga sin tenerse novedades sobre el paradero del testigo y querellante en la causa Etchecolatz, Jorge Julio López. De la misma forma lo demuestra el secuestro del que fue víctima la ex detenida desaparecida Felisa Marilaf. De esta forma este nuevo juicio oral se presenta en una situación de suma gravedad. Las amenazas y agresiones a testigos, familiares, abogados, funcionarios judiciales y militantes populares no han cesado.

Fuente: lafogata.org