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Medio Oriente - Asia - Africa

Israel lanza el más duro bombardeo en el Líbano desde la invasión de 1982
Los ataques han dejado ya 57 muertos y 103 heridos

Democracy now!

Israel lanzó la más dura campaña de bombardeo aéreo al Líbano en 24 años. El ataque comenzó el miércoles, luego de que Hezbollah capturara dos de sus soldados. Los bombardeos sionistas ya han ocasionado 57 muertos civiles, entre los que se encontraban más de quince niños. Y más de cien personas resultaron heridas. Una veintena de puentes fueron marcados como objetivo en los bombardeos, causando severos daños. Un helicóptero israelí disparó un misil a las oficinas centrales de la cadena de televisión de Hezbollah Al Manar, en un suburbio de Beirut. Israel está amenazando con atacar los barrios residenciales de Beirut donde viven los miembros de Hezbollah. El jefe de personal del Ejército de Israel, Dan Halutz, declaró en el Haaretz: "Nada está a salvo (en el Líbano), es tan simple como eso". Israel está imponiendo un bloqueo aéreo y marítimo, y ha introducido barcos en aguas libanesas para bloquear los puertos. El Aeropuerto Internacional de Beirut ha sido cerrado, luego de que cohetes de Israel señalaran a sus pistas de aterrizaje como blanco. Hezbollah respondió lanzando una serie de cohetes al norte de Israel, matando a una mujer israelí e hiriendo a 29 personas. Ocho soldados israelíes murieron y dos resultaron heridos en la operación en la que Hezbollah secuestró a los dos soldados. Israel afirma que hace directamente responsable de ello al gobierno libanés.
Dan Gillerman, el embajador israelí ante la ONU, dijo: "Esta mañana la guerra ha sido declarada en la frontera norte de Israel. El gobierno israelí considera las acciones que causaron la muerte de soldados israelíes y el secuestro de dos, como una declaración de guerra por parte del Líbano sobre el Estado de Israel, y sostenemos que el gobierno libanés es el responsable".
El Primer Ministro libanés ha negado tener conocimiento de la operación de Hezbollah, y se negó a aceptar la responsabilidad por la captura de los soldados. Mientras tanto, Hezbollah afirma que los soldados no serán devueltos sin que se celebre un trato para liberar a palestinos, libaneses y otros prisioneros árabes que se encuentran en cárceles israelíes.
Sayyed Hassan, líder de Hezbollah, dijo: "Hay sólo una forma para que estos prisioneros que tenemos vayan a casa: negociaciones indirectas, intercambio (de prisioneros) y paz. Nadie en este mundo puede llevarlos de vuelta a casa, salvo a través de negociaciones indirectas e intercambio. Si los israelíes piensan tomar alguna acción militar con el propósito de llevarse a los dos prisioneros, están trabajando bajo una gran ilusión".
Mientras tanto, en las Naciones Unidas, el Secretario General Kofi Annán pidió a Hezbollah que libere a los soldados. También exhortó a todas las partes a restringirse, y habló sobre los ataques a civiles inocentes.
Annán dijo: "No importa lo que suceda en la región, deben realizarse todos los esfuerzos para no dañar a los civiles. El ataque deliberado y la deprivación de civiles desarmados es puro y simple terrorismo, no importa la causa".

Al Manar TV

Otros ataques aéreos nocturnos alcanzaron al menos 40 objetivos a lo largo de todo Líbano, incluyendo puentes e infraestructuras en los ríos Litani y Wazzani, así como una sede de la cadena de televisión de Hizbula, Al Manar TV, que siguió emitiendo poco después.
Hizbula lanzó varios cohetes Katyusha hacia la ciudad de Nahariya, a 15 kilómetros de la frontera. Los cohetes libaneses, mucho menos poderosos que los israelíes, causaron la muerte de tres israelíes. Asimismo, provocaron daños en una base de la fuerza aérea y alcanzaron un pequeño aeródromo civil.
Acto seguido, el Ejército israelí confirmó que había impuesto «el bloqueo por mar y aire» sobre Líbano con el objetivo declarado de cortar las vías de suministro de Hizbula. Asimismo, el ministro de Defensa, Amir Peretz, aseguró que no permitirá a la milicia chií recuperar sus posiciones en la frontera.
El Ejército explicó que la actual operación en Líbano, bautizada Operación Recompensa Justa, será «larga» y podría durar incluso algunos meses, «lo que tarde en destruirse la capacidad de Hizbula de lanzar ataques contra Israel», lo que podría ser una «eternidad», según observadores árabes.
Un hecho muy inquietante para la población israelí tuvo lugar por la tarde. Dos cohetes lanzados presuntamente desde Líbano cayeron sobre la ciudad de Haifa, sin que ninguna persona resultase herida. Se trataría de la primera vez que cohetes lanzados desde el país vecino llegan tan al interior de Israel.
Haifa, bañada por el mar Mediterráneo, es la tercera ciudad más poblada de Israel con unos 300.000 habitantes. El ataque alcanzó el barrio de Stella Maris, una popular zona entre los turistas cristianos que está repleta de restaurantes, un monasterio y una iglesia.
Hizbula negó tener cualquier implicación en los cohetes caídos en esta ciudad. Uno de los líderes de la milicia, Seik Naim Kassem, negó en una entrevista con Al Jazeera que su grupo disparase cohetes contra Haifa, reiterando que esto sólo ocurrirá si «Beirut o sus suburbios del sur resultan atacados».
Hay que tener en cuenta que diversos analistas han dado cuenta de la existencia de grupos que se sitúan en la órbita de la red de Al Qaeda, y que en el pasado ya han hostigado a las fuerzas israelíes. Este movimiento yihadista, aún embrionario en Líbano, podría ser el autor del lanzamiento de cohetes a la ciudad de Haifa.
El comandante en jefe de la Comandancia Norte de Israel, el general Udi Adam, advirtió de que el Ejército israelí no excluye la posibilidad de enviar tropas terrestres a Líbano, pero que no planeaba una llamada masiva de reservistas. Asimismo, tampoco descartó convertir en objetivo al líder de Hizbula, el jeque Hassan Nasrallah. «Todas las operaciones son legítimas para terminar con el terror», apostilló.

Fuente: lafogata.org