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Nuestro Planeta

Una población que crece, se empobrece y consume más energía

Analía Benigni

UNL

21/07/2005 En la actualidad existe una crisis energética estructural que amenaza el abastecimiento de gas y luz. Las energías renovables configuran una alternativa de solución al problema.
Clive Ponting, en 'Historia Verde del Mundo', sostiene que la historia de la Isla de Pascua representa un solemne aviso para la humanidad. Esta isla, que se halla situada en el Océano Pacífico (a 3.200 kilómetros de la costa oeste de Sudamérica) y que posee una superficie de 388 kilómetros cuadrados, durante mucho tiempo representó un misterio.
No había explicación aparente para que un pueblo que vivía en la pobreza y miseria sea a la vez el hacedor de 600 estatuas de piedra esparcidas por toda la isla.
Las razones del derrumbe se hallan vinculadas con el agotamiento de los recursos naturales, básicamente la madera. El sistema de transporte que utilizaron para mover las estatuas hasta el lugar de culto fueron troncos y su tala indiscriminada trajo como consecuencia la destrucción de una civilización: los árboles cortados, entre otras cosas, para preparar claros para la agricultura, para conseguir combustible para calentarse y cocinar, para construir viviendas y canoas, dañaron irreversiblemente su sistema, debido a que agotaron los recursos naturales disponibles.
'Estimaciones establecen que en diez años se terminan nuestras reservas naturales de petróleo y en trece años, las de gas', sostuvo el Dr. Román Buitrago en su disertación 'La crisis energética: situación actual y perspectivas de las energías renovables', en el marco de charlas en celebración del Año Mundial de la Física 2005, organizadas por la Asociación Física Argentina (Filial Santa Fe), Asociación Profesores de Física (Santa Fe) y la Universidad Nacional del Litoral (UNL), a través de la Secretaría de Extensión.
'Si analizamos la evolución a través del tiempo, entre lo que se produce y las reservas, podemos evidenciar cuánto nos queda teniendo presente lo que extraemos. Se produce 40% más del crudo que se necesita y se está vendiendo. Esto genera ingresos muy altos para el Estado, debido al cobro de los impuestos a la exportación. Pero estamos cometiendo un error debido a que agotamos nuestras reservas limitadas: debemos entender que no son ilimitadas y que un día se van a agotar', indicó Buitrago, investigador del INTEC, la UNL y el Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET).
Crisis energética 'Cuando hablamos de crisis energética -dijo Buitrago- hay que hacer un poco de historia: hasta el año 2000 el país estaba inmerso en una depresión económica que se manifestó, entre otros indicadores, en un bajo consumo energético (fábricas cerradas es sinónimo de fábricas que no consumen). Como consecuencia de ello, las empresas privatizadas no cumplieron la realización del plan de obras de infraestructura estipuladas y necesarias para abastecer la demanda energética en el futuro. Entonces nos encontramos en el 2005 con una reactivación económica (que comenzó en el 2001) y un aumento del consumo de energía pero en contrapartida nos hallamos con un problema estructural.
-¿Qué significa que la crisis energética es estructural? -Justamente implica que falta estructura, es decir, faltan gasoductos para transportar gas, faltan líneas de alta tensión capaces de llevar energía eléctrica de un punto a otro del país. Las responsabilidades se reparten entre las empresas privadas por no haber hecho las inversiones y el Estado por no obligarlas a efectuar las mejoras.
Claramente, Buitrago realizó una ecuación que nos permite vislumbrar el problema energético: 'En los últimos 23 años el Producto Bruto creció un 18%, mientras que la población argentina creció un 35%. Como consecuencia hallamos que los argentinos nos empobrecimos un 17%.
Y si a esto le agregamos que el consumo de energía aumentó un 150% en el mismo período considerado, nos enfrentamos con una situación problemática: somos más pobres y consumimos más'.
El consumo global dividido la totalidad de habitantes, es decir, el consumo per cápita por año medido por kw hora de nuestro país, es de 2371 Kw horas año; cifra elevada en comparación con Brasil (1845) y México (1779).
Energías renovables: la alternativa 'Las energías renovables son aquellas -explicitó Buitrago- que uno utiliza y puede volver a utilizar al día siguiente. No se agotan. Ejemplo de ello es la energía fotovoltaica (solar) y la eólica (viento). En la Argentina son muy abundantes y se encuentran poco explotadas: 'Ellas configuran la única esperanza del futuro, en la medida que nuestros países aspiren a tener un crecimiento económico sustentable', añadió.