VOLVER A LA PAGINA  PRINCIPAL
Latinoamérica

García Márquez estará en la mesa de diálogo gobierno colombiano-ELN

Gerardo Arriola
La Jornada

El premio Nobel de Literatura, Gabriel García Márquez, se sentará este viernes a la mesa con representantes del gobierno del presidente de Colombia, Alvaro Uribe y del Ejército de Liberación Nacional (ELN, segunda guerrilla colombiana) en la apertura de pláticas "exploratorias", que buscan un camino a un nuevo proceso de paz.
La presencia de Gabo en la sesión inaugural "contribuye a reforzar la idea de la participación de la sociedad y a crear un ambiente de garantías para que las partes avancen", dijo el profesor Marcos Romero, integrante de la Comisión Facilitadora Civil del diálogo.
La reunión coincide con la temporada en la que García Márquez suele estar en La Habana para asistir al Festival Internacional del Nuevo Cine Latinoamericano, e impartir su taller de narración.
El escritor habló en la víspera con los cinco "garantes ciudadanos" del proceso y con los líderes guerrilleros Antonio García, Francisco Galán y Ramiro Vargas.
Una de las novedades de esta ronda es la presencia de García, jefe militar del ELN, por primera vez en una mesa de diálogo con el gobierno.
García fue parco con la prensa esta tarde. Consultado sobre sus expectativas dijo que mantiene "el mismo optimismo que se tiene antes de iniciar cualquier" acercamiento similar.
Otras novedades en esta ronda, la primera entre el ELN y el gobierno de Uribe, son la ausencia de precondiciones y la formulación de bases para el diálogo aportadas por sectores sociales durante una serie de consultas en Medellín, durante los últimos tres meses.
Las conultas se realizaron en la Casa de la Paz, una finca habilitada para ese fin, donde recibió Galán, quien guardaba prisión y dispone desde entonces para un permiso especial para desplazarse.
La sociedad civil se manifestó ahí en el sentido de que "hay que buscar una salida de tipo político, con la idea de reconocer la existencia de un conflicto armado y que se requiere avanzar hacia una solución negociada y reformas importantes en el ámbito social", dijo Romero.
"Todo mundo aspira a que pasemos a un segundo nivel", añadió el facilitador, pero pidió no "sobredimensionar" esta ronda, que sólo es "exploratoria".
La clave del encuentro parece estar en el grado en que puedan conciliarse las posiciones extremas conocidas hasta ahora: la del ELN, que reclama el reconocimiento de un conflicto armado, de una crisis humanitaria y del protagonismo de la sociedad civil en las soluciones y la del gobierno, que ha catalogado a la guerrilla como "amenaza terrorista" y prioriza un cese del fuego.
El ELN ya consiguió un objetivo al propiciar la participación social en la Casa de la Paz. Uribe, favorito en las encuestas para relegirse el año próximo, tiene en esta mesa de diálogo otra carta de triunfo, tras lograr el desarme escalonado de grupos paramilitares.
Las pláticas tienen un límite de una semana. Por el gobierno asistirán el algo comisionado para la paz, Luis Carlos Restrepo y el embajador en Cuba, Julio Londoño, mientras que enviados de España, Noruega y Suecia acuden como "países acompañantes".
Desde junio de 2004 hasta abril pasado, México fue facilitador de un diálogo entre el gobierno y el ELN a través del diplomático, Andrés Valencia.
Pero la guerrilla descalificó la neutralidad del gobierno del presidente, Vicente Fox, luego del voto mexicano en favor de una resolución sobre Cuba en la Comisión de Derechos Humanos de Naciones Unidas.