VOLVER A LA PAGINA  PRINCIPAL
Argentina: La lucha continúa

Declaracion ante la Cámara Federal de Apelaciones
de  Emilce Graciela Moler

La Plata, 24 de Febrero de 1999
 
En la ciudad de La Plata , Capital de la Provincia de Buenos Aires, a los veinticuatro días del mes de febrero de mil novecientos noventa y nueve, hallándose reunida la Cámara Federal de Apelaciones del circuito, encontrándose presentes el Señor Presidente, Dr Alberto R. Durán, y los Señores Jueces Antonio Pacilio, Julio Víctor Reboredo, Leopoldo H. Schiffrin, Héctor G. Umaschi y Carlos Alberto Nogueira, con la asistencia del Secretario Actuante, y dejándose expresa constancia que también se encuentran presentes el Sr. Fiscal General Subrogante ante la Cámara, Dr. Carlos Dulau Dumm, la Sra. Defensora Oficial Subrogante, Dra. María Inés Spinetta, en representación de la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos La Plata, los Dres. Roberto Bugallo y Marta Vedio, comparece una persona previamente citada a quien en este acto se la impone por secretaría de las penas con las que la ley castiga el falso testimonio de acuerdo al art. 275 del Código Penal (conforme art. 295 C.P.M.P), quien seguidamente presta legal juramento de producirse con veracidad en todo lo que supiere y le fuere preguntado. Interrogado por sus circunstancias personales manifiesta llamarse .

Emilce Graciela Moler, ser de nacionalidad argentina, de 39 años de edad, de estado civil casada, con profesión u ocupación docente, quien se domicilia en la calle España N? 2612, 3? B de la ciudad de Mar del Plata, Provincia de Buenos Aires , acreditando su identidad mediante DNI N? 13.423.459 , haber nacido el día 22 de marzo de 1959, en la ciudad de La Plata , Provincia de Buenos Aires , resulta ser hijo de Oscar Macario Moler, fallecido, y de Edith Bértoli de Moler –

Acto seguido se le entera de las generales de la ley, las que explicadas manifiesta que ....................................................-Sr. PRESIDENTE.-

Le pedimos que narre los hechos por los cuales tiene conocimiento de la desaparición de María Claudia Falcone y posteriormente le formularemos las preguntas.

Acto seguido DECLARA:.
Sra. MOLER.- El 17 de septiembre de 1976, en la madrugada, un grupo de hombres fuertemente armados irrumpieron en mi domicilio paterno, se identificaron como Ejército Argentino, estaban con las caras tapadas con gorros pasamontañas y encañonaron a toda mi familia. Mi padre, Oscar Moler, en ese momento era comisario inspector retirado y trató de hacer prevalecer su condición de policía retirado, lo cual le fue absolutamente denegado. Buscaban un estudiante del colegio secundario Bellas Artes. Cuando yo me aproximo -yo era estudiante de quinto del colegio secundario Bellas Artes, militante de la Unión de Estudiantes Secundarios- dudan en llevarme por verme tan chica, intentan llevarse a mi hermana que era más grande, pero finalmente dijeron que me llevaban a mí porque era de esa escuela. .
Sr. PRESIDENTE.- ¿Puede decir el domicilio?.
Sra. MOLER.- Calle 19 entre 48 y 49, N? 812 de la Plata. Me encapuchan, me suben a un auto -había otros autos esperando en ese momento- pasan por la casa de otra familia, de una compañera mía del colegio secundario a la que en ese momento no encontraron. Se escucharon gritos pero ella no estaba. Continuamos la marcha. .
Sr. PRESIDENTE.- ¿Recuerda quién era?.
Sra. MOLER.- Alejandra Pérsico..
Sr. PRESIDENTE.- ¿Sabe dónde vivía o dónde vive?.
Sra. MOLER.- En ese momento vivía con los padres, pero esa noche no estaba allí..
Sr. PRESIDENTE.- ¿Y el domicilio?.
Sra. MOLER.- 44 entre 8 y 9. El número no lo recuerdo. Continúa la marcha, llegamos hasta la casa de otra compañera mía del colegio, que era Patricia Miranda. La secuestran en forma inexplicable, porque nunca tuvo militancia ni actividad política alguna. .
Sr. PRESIDENTE.- ¿Recuerda en qué domicilio?.
Sra. MOLER.- En Ringuelet. A partir de allí fuimos conducidas hasta un lugar que posteriormente supe que era el centro clandestino de Arana. En ese momento me desnudan, comienzan a golpearme, a manosearme y empieza un interrogatorio bastante incoherente, porque no se sabía qué querían preguntar. Básicamente, lo que querían era golpearme y humillarme en mi condición de mujer. Esta metodología duró cuatro días con intervalos y horas de descanso, en los que la tortura se fue incrementando con quemaduras de cigarrillos -conservo algunas quemaduras muy leves- y con picana eléctrica, para eso me ataban a una cama y me tapaban la boca. En esos momentos me amenazaban con que iba a venir el coronel si yo no colaboraba. Efectivamente un día nos dijeron que había venido el coronel. En una forma muy paternalista me llamaron para hablar con él y cuando no le respondía las preguntas que me hacía, me golpeó y ordenó que continúen con la tortura. En los intervalos que me daban para descansar me llevaban a una celda que compartí con María Claudia Falcone, militante de la UES de Bellas Artes, con María Clara Cioccini, militante de la UES, con Ana Rodriguez de Giampa, una señora ama de casa que tenía el marido allí, con el que tenía un hijito que había quedado con su abuela. Esta chica hacía como veinte días que estaba detenida allí, era la que me indicaba los movimientos de ese lugar y fue la que me recomendó que no tome agua después de la tortura. Había otra mujer, Hilda Fuentes, que era madre de varios hijos, ella es sobreviviente, y Ana -por lo que averigüé posteriormente- está desaparecida como Claudia, María Clara y Patricia Miranda..
Sr. PRESIDENTE.- ¿Usted dijo que Hilda es sobreviviente? ¿Sabe dónde vive?.
Sra. MOLER.- Sí. En este momento no tengo su dirección pero es un dato que puedo aportar. .
Sr. PRESIDENTE.- En una nota dirigida al Tribunal..
Sra. MOLER.- Con esas mujeres compartí la celda desde el 17 al 23 de septiembre. Como hecho destacable puedo mencionar el del 21 de septiembre en el que nos hacen salir a una especie de patio -pues alcancé a sentir el sol- para festejar el día del estudiante. Se escucharon muchas voces, estuve un rato, luego me desmayé y al despertar me encontré nuevamente en la celda. En el lugar de la tortura pude reconocer claramente a Horacio Húngaro al que le aplicaban una tortura brutal. A él lo reconocí porque era muy amigo mío, por esa razón no pude olvidarlo.A Gustavo Calotti, también amigo mío a quien le hacían un interrogatorio parecido al mío. En ese momento se ensañaban conmigo cuando alguien venía a decirles que yo era hija de un policía y ahí comenzaban nuevamente con los golpes por ser la hija de un policía o cuando habían descubierto que no les había dicho algo. Las condiciones eran absolutamente inhumanas en el campo de concentración. En la celda, con las mujeres mencionadas, no teníamos ningún tipo de alimentación, escasas veces nos sacaban al baño , permanecíamos atadas. Las condiciones eran inhumanas. El 23 de setiembre se produce en Arana un traslado. Nos suben a un camión a todas las mujeres que estábamos en las celdas y muchas otras personas más. Después de andar, dan una lista y comienzan a nombrar gente que bajan en ese lugar. Entre ellas, María Clara, Claudia Falcone, Horacio Ungaro y, a quien logro reconocer, a Francisco López Montaner quien era estudiante de Bellas Artes e integrante de la UES y quien era más chico. Patricia, Ana, Hilda y yo continuamos el viaje lo mismo que Gustavo Calotti. Llegamos a la Brigada de Quilmes, de lo cual me entero posteriormente. Nos hacen subir unas escaleras. Además de recibirnos a los golpes les molestó que yo fuera una persona tan chiquita, decían que pertenecía a un jardín de infantes porque tanto aquí como en Arana no me podían poner las esposas por tener muñecas pequeñas. Eso les provocaba una gran molestia y se ensañaban más conmigo. Empezamos a escuchar voces y a reconocer que arriba había hombres. El marido de Ana estaba arriba; se comunicaban. A los pocos días los dos salen y yo entiendo que es para ser liberados pero no fue así. A los días sale Hilda. Patricia y yo quedábamos. En la Brigada de Quilmes -voy a tratar de recordar la gente que vi- vi a Mirta Eloy, quien era estudiante de Medicina de La Plata, sobreviviente. Nora Ungaro, hermana de Horacio, sobreviviente....
SR. PRESIDENTE.- Si fuera posible, háganos llegar el domicilio que conozca de los sobrevivientes..
Sra. MOLER.- Luego lo haré llegar por escrito. Angela López Martti, profesora de Geografía del Colegio Nacional, quien estaba en una celda contigua a la mía, había sido torturada y su compañero estaba en el piso de arriba. Ella decía que su compañero estaba herido, se comunicaban, se llamaban. A los pocos días, Angela es trasladada. Ana Diego, una estudiante de Astronomía militante del PC. A los pocos días fue trasladada, aunque no recuerdo si yo fui trasladada primero. Está desaparecida. Norma, una chica muy flaquita que decía que su compañero fue herido en la calle y no sabía si lo habían matado o si estaba detenido. Marta Enríquez, quien tenía preso a su marido en el piso de arriba. Marta es sobreviviente y estuvo conmigo hasta Devoto. Había una señora mayor, creíamos que su marido estaba en el piso de arriba aunque nunca emitió palabra. Eliana, una mujer chilena quien estuvo muy pocas horas comentaba que su esposo se había intentado suicidar o escapar desde una dependencia policial, pero estaba segura que la iban a matar. La vinieron a buscar y dejaron sus zapatos. Lo recuerdo porque cuando los guardias vinieron y vieron sus zapatos comentaron que "total para donde se fue no los iba a necesitar". Tengo una documentación por escrito de las personas que he nombrado y luego voy a hacer entrega de ella para evitar errores. Luego de Quilmes, a fines de diciembre , nos trasladan a la Brigada de Valentín Alsina, de Lanús, a Patricia, a Marta Enriquez y a mí. Allí a los pocos días nos sacan las vendas, nos desatan las manos y nos comunican que estábamos bajo el PEN desde el 28 de diciembre. En Valentín Alsina comenzamos a recibir visitas. En Quilmes, a los pocos días de estar, recibo la visita de mi padre. Me sacan las vendas, me hacen bajar las escaleras, les digo que voy a ver a mi papá, me dieron cinco minutos y me prohibían hacer cualquier comentario. Mi padre pudo observar el estado lamentable en que me encontraba por los golpes y todo eso lo ha denunciado en todas las instancias que ha podido. En Valentín Alsina teníamos visitas Allí había otras mujeres y las dos que recuerdo, que están liberadas son Mercedes, que no recuerdo el apellido y Cristina Rodríguez, que estuvo en Devoto conmigo. Luego llegó Nilda Eloy, una estudiante que había visto en Quilmes y yo sabía que en Valentín Alsina también estaba Gustavo Caloti y Walter Closter, que venían desde Quilmes, también conmigo. Luego de Valentín Alsina, el 27 de enero de 1977, a Patricia, a Marta y a mí, nos trasladan a Devoto. Entré a Devoto con 17 años. Fue una experiencia dura. El 20 de marzo de 1978 me comunican que tengo libertad vigilada y,distinto a otras metodologías que llegaban a otras dependencias, abrieron las puertas de la cárcel y me dejaron salir. Me tenía presentar en 48 horas en el domicilio que yo fijara y me habían recomendada fuertemente que no me quede en la ciudad. Con mis padres habíamos acordado irnos a vivir a Mar del Plata. Del domicilio de un conocido llamé a mis padres y nos fuimos a Mar del Plata. Estuve un año con libertad vigilada presentándome cada tres días en la comisaría y luego cada siete, sin poder tener reuniones grupales ni poder salir, más todas las condiciones que ponían en ese momento. Además tenía una visita de inteligencia esporádicamente. Luego de junio de 1979, tengo la libertad total y me quedé a vivir en Mar del Plata tratando de reconstruir la vida como se puede y sin olvidar. Nada más..
Sr. PRESIDENTE.- Luego de su relato tan conmovedor, lamento tener la obligación de continuar con las preguntas..
Sr. PRESIDENTE.- En una oportunidad, un suboficial de policía de apellido Rodríguez que trabajó en Arana, nosotros le preguntamos de cuál era la metodología de trabajo imperante desde adentro. Usted, evidentemente debe tener muy bien dibujado lo que es Arana. ¿Usted podría decirnos en qué espacio físico se hallaba detenida y en qué espacio era dónde la torturaban?.
Sra. MOLER.- Sí, relativamente. Siempre estaba vendada y era por cuestiones sensitivas que reconocía el lugar. Las mujeres estábamos en una celda muy chica, había una ventana en la puerta y a la derecha había un asiento de cemento. Recuerdo esto porque cuando nos llamaban para una nueva sesión, yo me agarraba de una forma infantil para no ir. Desde allí caminábamos por un pasillo, porque más de una vez me hacían esperar en ese pasillo y me hacían parar arriba de gente que no sabía si estaba viva o no, y doblaba a la derecha. A la izquierda estaban los baños que pocas veces nos dejaban utilizar. A la derecha había un lugar donde había una cama, allí nos ataban y nos hacían sentar una vez que nos reincorporábamos. Era un lugar con muy mal olor y no puedo describir nada más. A la derecha de las celdas, estaba el lugar para la tortura, había una radio que ponían fuerte cuando nos torturaban, pero cuando prendían la picana la radio hacía interferencias y si escuchábamos gritos, sabíamos que estaban torturando. Recuerdo cuando nos sacaron afuera, que era un 21 de septiembre, nos sacaron a un patio que me daba cuenta de ello porque sentí la sensación de sol..
Sr. PRESIDENTE.- Por lo que usted está narrando y por lo que dijo anteriormente, no vio sino que escuchó cómo torturaban a sus amigos secuestrados..
Sra. MOLER.- Exactamente, los gritos de dolor de las torturas, los golpes....
Sr. PRESIDENTE.- ¿Reconoció las voces de ellos en esos momentos?.
Sra. MOLER.- Sí, de Horacio Hungaro y Gustavo Calotti con certeza..
Sr. PRESIDENTE.- Usted mencionó que el día 23 de setiembre hubo traslados desde Arana al exterior. Se llevaron gente que estaba secuestrada. ¿Usted sabe si esto fue de noche o de día?.
Sra. MOLER.- No..
Sr. PRESIDENTE.- ¿Tampoco tuvo conocimiento de haber visto o haber escuchado si el traslado era realizado por personal de la Policía de la Provincia o de las Fuerzas Armadas?.
Sra. MOLER.- A mí me dio la sensación de que en Arana había personal mezclado de policía con militares, por los comentarios que hacían de mi padre. Yo sentía como que había dos fuerzas "trabajando". Se notaba a veces distintas maneras de "trabajo"..
Sr. PRESIDENTE.- ¿Usted cuando se refirió a la persona mayor que estaba alojada en la Brigada de Investigaciones de Quilmes, la vio usted?.
Sra. MOLER.- En la Brigada de Investigaciones de Quilmes, teníamos cierta flexibilidad con respecto a las vendas y podíamos tener algún juego, por eso marco algunos detalles de las personas que en determinados momentos pudimos ver. A esta mujer yo la vi una vez muy de costado, estaba vendada, era muy flaca y parecía muy mayor. Y Marta Enriquez que era la compañera de celda, decía que nunca pudo hablar y que no supo nada de ella..
Sr. PRESIDENTE.- Al decir que era muy mayor ¿quiere decir que era mayor de 70 años?.
Sra. MOLER.- Sí, aproximadamente. Piensen que yo tenía 17 años, por lo que el registro de muy mayor era distinto..
Sr. PRESIDENTE.- ¿Se animaría a describirla físicamente?.
Sra. MOLER.- Era flaquita, morocha, arrugadita, vestida de marrón y tenía una voz muy finita, porque apenas se la escuchaba. No se le entendía lo que hablaba. Había una historia: aparentemente contaba que habían ido a su caso y encontraron armas que tenía guardadas y que alguien había dejado allí guardadas. Algo así se le escuchó..
Sr. PRESIDENTE.- En la oportunidad en que le sacaron las vendas para permitir su conexión con su padre en Quilmes ¿pudo ver algún personal policial?.
Sra. MOLER.- Sí, al subcomisario que lo saludó a mi padre porque había sido subalterno suyo, y es por eso que le permitió verme..
Sr. PRESIDENTE.- ¿Recuerdo el nombre del subcomisario?.
Sra. MOLER.- No, pero fue subcomisario de Quilmes de setiembre a diciembre de 1976, por lo que se puede buscar en los libros..
Sr. PRESIDENTE.- Sí, seguramente. ¿Usted podría reconocer a alguna persona que vio personal policial en la Brigada de Quilmes, en Arana o en Lanús?.
Sra. MOLER.- No. En Arana definitivamente no, yo no vi nada, no pudimos ver nada. En Quilmes a algún guardia que se acercaba, por ejemplo cuando yo tenía lastimaduras hubo un guardia que se acercó a darme Pankután para curarme las quemaduras. Pero no puedo tener la certeza como para llegar a reconocerlo. De todos modos era gente de la Brigada de ese momento. Los guardias cambiaban, no siempre eran los mismos y trataban de que no los viéramos. Nos permitían que nos sacáramos las vendas y nos decían que cuando sintiéramos que ellos se acercaban nos pusiéramos nuevamente las vendas, porque de lo contrario esa pequeña libertad que nos habían dado nos la iban a cortar. Otro dato con respecto al personal policial, estando en Arana ya el último día, me hicieron una pregunta personal con respecto a un remedio que yo efectivamente estaba tomando, por lo que me di cuenta que mi padre había hecho algún contacto. Mi padre me contó posteriormente que él le llevó el remedio a Raúl Vargas, quien en ese momento le dijo que yo estaba viva, cosa que era cierta, y que estaba muy bien, cosa que no era cierta. Esto yo lo supe años después por mi padre y figura en el testimonio que presentó mi padre ante el juez Garzón..
Dr. PACILIO.- ¿Usted compartió la detención con María Claudia Falcone en Arana y fueron trasladadas juntas a la brigada de Quilmes?.
Sra. MOLER.- No. nos suben en un camión y éste se detiene y dan una lista de nombres; entre ellos estaba el de María Claudia, Clara, Horacio Húngaro y Francisco López Montaner, ellos bajan, pierdo contacto y sigo rumbo a la brigada de Quilmes..
Dr. PACILIO.- ¿Cuánto tiempo duró el traslado?.
Sra. MOLER.- Traté de recordar ese dato y nunca lo pude precisar..
Dr. PACILIO.- La última noticia que usted tuvo con María Claudia Falcone, ¿cuándo fue?.
Sra. MOLER.- El 23 de septiembre, cuando la hicieron descender del vehículo y luego en los ratos, en la madrugada, cuando nos llevaban a una celda..
DR. SCHIFFRIN.- Durante todos estos años, usted declaró ante un Tribunal?.
Sra. MOLER.- Sí, en la causa contra Camps junto con mi padre, en la ciudad de Mar del Plata, por exhorto, el 6 de agosto de 1986 o 1987, no recuerdo bien. Y también por vía consulado español, en la causa que está llevando a cabo el juez Garzón..
DR. SCHIFFRIN.- ¿Su padre también hizo declaraciones?.
Sra. MOLER.-Sí. .
DR. SCHIFFRIN.- ¿Su padre cuando la vio en Quilmes, hizo denuncias?.
Sra. MOLER.- ¿A qué se refiere?.
DR. SCHIFFRIN.- Cuando su padre la vio maltratada hizo alguna denuncia?.
Sra. MOLER.-Hizo denuncia en la causa de Camps de que me había visto torturada, todo lo que había visto..
DR. SCHIFFRIN.- Recuerda que cuando habló del suboficial Rodríguez se mencionó el tema alimentación, que le dio remedios porque venía de los bomberos. ¿Cuántas veces comió?.
Sra. MOLER.-Yo no comí nunca, porque como estaba recién torturada no podía ingerir alimento alguno. Intentaron el 21 de septiembre darme un té y un pedazo de manzana, pero me desmayé y no comí nunca..
DR. SCHIFFRIN.- Gracias por querer recordar estos momentos terribles. .
SR. PRESIDENTE.- Con respecto a usted, presentaron un hábeas corpus en el 76?.
Sra. MOLER.- No, porque pensaban que me iban a encontrar de otra manera y por las recomendaciones de aquél momento. No se presentó hábeas corpus..
SR. PRESIDENTE.- Usted no sabe si con posterioridad al hecho del que fue víctima , si hay testigos cuando la secuestraban de su domicilio?.
Sra. MOLER.-Los vecinos, mis padres y mi hermana. .
SR. PRESIDENTE.- ¿Puede identificar a los vecinos que la vieron?. .
Sra. MOLER.-No. Supongo que ya no deben vivir. Sé que eran los vecinos de la cuadra, porque le contaron a mis padres que llegaron tres automóviles durante la madrugada -las 3 de la mañana- vieron que me llevaban y no fue una cosa silenciosa. Incluso había motores encendidos. Nunca les pregunté exactamente qué es lo que habían visto..
Sr. PRESIDENTE.- ¿Quienes la secuestraron eran personal policial de la Provincia?.
Sra. MOLER.- Se identificaron como ejército argentino. Por eso le decían a mi padre que no tenía nada que ver con todo esto..
Sr. PRESIDENTE.- ¿Los vehículos tenían alguna identificación?.
Sra. MOLER.- No. Mi padre siempre tuvo la obsesión de saber quién me había ido a buscar por el maltrato que había recibido y nunca lo pudo averiguar..
Sr. PRESIDENTE.- ¿Cuál es el domicilio actual de su padre?.
Sra. MOLER.- Mi padre falleció hace veinte días y mi madre está distante de esta historia..
Dr. DULAU DUMM.- Usted dijo que Hilda Fuentes es sobreviviente ¿y Patricia Miranda?.
Sra. MOLER.- También..
Dr. DULAU DUMM.- A través de las denuncias que su papá hiciera ¿surgen nombres de los captores ?.
Sra. MOLER.- No..
Dr. DULAU DUMM.- ¿ El distinguió quiénes habían sido sus subalternos?.
Sra. MOLER.- En aquel momento no le preguntaron ese tipo de detalle..
Dr. DULAU DUMM.- ¿En algún momento se lo dijo a usted?.
Sra. MOLER.- El nombre que me mencionó es Raúl Vargas. Al tratarse de dependencias policiales era obvio que se trataba de gente que estaba en las comisarías en ese momento. Aparentemente no había nada oculto..
Dr. DULAU DUMM.-¿Vargas es un policía en actividad?.
Sra. MOLER.- No sé. Era subalterno directo de Vides. Cuando mi papá no podía llegar a Vides, le dijeron que acceda a Vargas..
Dr. DULAU DUMM.- ¿Este tribunal cuenta con la declaración de su padre?.
Sra. MOLER.- La mía se la dejo, la de mi padre se la voy a hacer llegar..
Sr. PRESIDENTE.- Le vamos a pedir por favor que nos haga llegar el testimonio de su padre en la causa de España para que sea incorporado al expediente..
Dr. BUGALLO.- Usted hizo referencia a que estaba detenida en Arana y que todos los días la amenazaban con que iba a venir el coronel. Un día vino. ¿Usted supo quién era el coronel?.
Sra. MOLER.- No. Sé que vino y ese día fue un día distinto por los movimientos que hubo. Creo que era un hombre mayor que quería charlar conmigo sobre mis ideas. Como no le convencieron, comenzó a golpearme y luego a torturarme. Ahí terminó mi relación con él..
Dr. BUGALLO.- ¿Usted pudo ver a este hombre?.
Sra. MOLER.-No, estaba muy vendada..
Dr. BUGALLO.- Tengo entendido que usted va a acompañar una declaración por escrito donde menciona la lista de las personas vistas en los tres lugares de detención que compartió, en Arana, Quilmes y posteriormente Valentín Alsina. Luego, usted fue legalizada. Ustedes menciona a Patricia Miranda, liberada, Horacio Ungaro, desaparecido, Gustavo Calotti, liberado, Clara Cecchini, desaparecida, Claudia Falcone, desaparecida, Ana de Giampa, desaparecida. ¿Recuerda el apellido...?.
Sra. MOLER.- Ana Rodríguez de Giampa..
Dr. BUGALLO.- A José Giamba, desaparecido y María Andreani, a Hilda Fuentes, liberada de la Brigada de Quilmes, Francisco López Montaner, desaparecido, Nilda Eloy, liberada de la cárcel de Villa Devoto, Nora Ungaro, liberada, Angela López Martín, desaparecida, y menciona a una persona: Norma..
Sra. MOLER.- Sí, Norma..
Dr. BUGALLO.- Entre los datos con los que figuraba Norma, dice: "Era una chica muy flaquita, menudita, de ojos celestes. Tenía una polera roja o rosa fuerte, había sido violada. Ella decía que a su compañero lo habían herido en la calle y no sabía si lo habían detenido o no. No recuerda si cuando los trasladan ella seguía allí o ya se la habían llevado". ¿Puede precisar algún elemento más de Norma y del compañero de Norma?.
Sra. MOLER.- Es todo lo que puedo informar. Era de piel muy blanca, estaba muy mal psíquicamente, había sido violada. Hablaba de un compañero que lo habían herido y no sabía nada..
Dr. BUGALLO.- ¿Recuerda el lugar de procedencia de Norma, si era estudiante o no?.
Sra. MOLER.-No, no me lo dijo nunca..
Dr. BUGALLO.- ¿El color de su cabello?.
Sra. MOLER.- Más bien de color claro y piel muy blanca..
Dr. BUGALLO.- Menciona usted a los hermanos Badell y a la esposa de uno de ellos..
Sra. MOLER.- ¿Yo? Yo menciono sólo a Eliana Badell..
Dr. BUGALLO.- Correcto. Tiene razón. A Ana Teresa Diego..
Sra. MOLER.- Estudiante de Astronomía..
Dr. BUGALLO.- A Marta Enríquez, que también fue liberada. Nos hizo referencia a una señora viejita, pero también figura que estaría detenido el esposo de esta señora viejita..
Sra. MOLER.- Sí. Estaba en el piso de arriba con los varones..
Dr. BUGALLO.- ¿Pudo saber algo de él?.
Sra. MOLER.- No..
Dr. BUGALLO.- Estaba también el esposo de Marta Enríquez..
Sra. MOLER.- Sí..
Dr. BUGALLO.- Cuyo paradero se desconoce..
Sra. MOLER.- Yo lo desconozco..
Dr. BUGALLO.- Usted lo desconoce. Walter Docter que fue liberado y menciona también usted a un muchacho pelirrojo que le decían "Colorado"..
Sra. MOLER.- No sé nada más de él..
Dr. BUGALLO.-¿No sabe de qué procedencia era, qué hacía?.
Sra. MOLER.- No. El estaba en un piso más arriba. El tema fue que la Brigada de Quilmes, ante una pedido de mi padre, nos permiten a Patricia y a mí, por unos días, acceder a una celda que ellos llamaban VIP, que era más grande. Esa celda estaba ubicada de otra manera respecto de las celdas contiguas que tenía. A partir de allí, que estaban tapadas con papeles, descubrí un pedacito con un papel, y vi así el piso de arriba, pudiendo observar la figura de alguien pelirrojo, con los ojos vendados y otro muchacho de piel blanca y cabellos oscuros -que me olvidé de mencionar..
Dr. BUGALLO.- Un muchacho de bigotes..
Sra. MOLER.- Sí.
Dr. BUGALLO.- Menciona a una mujer, Mercedes, de Corrientes, que fue liberada de la Comisaría de Valentín Alsina; a Cristina Rodríguez, liberada de la cárcel de Devoto y a Horacio Matoso, liberado..
Sra. MOLER.- Sí..
Dr. BUGALLO.- Le he preguntado por aquellas personas, por las cuales no hay una identificación..
Sra. MOLER.- He tratado de acordarme, pero no he tenido más datos..
Dra. VEDIO.- Quería preguntarle si tiene conocimiento que en Quilmes hubiera movimientos, en el sentido de que concurriera personal que no fuera el habitual de la repartición..
Sra. MOLER.- En Quilmes donde no fui torturada, no puedo dar certeza de que se torturaba, pero había comentarios de que en algunas partes sí se torturaba. En los lugares en que yo estuve y la gente que estaba alrededor mío no fue torturada así que quizás había otros lugares donde ocurría eso y allí iba gente que no era policial a hacer ese tipo de cosas. No puedo dar certeza..
Dra. VEDIO.- ¿Había en Quilmes mujeres embarazadas o que hubieran dado a luz?.
Sra. MOLER.- No. La que estaba embarazada de pocos meses era Marta Enriquez que perdió su bebé en Devoto. Pero yo no estuve en contacto con mujeres embarazadas..
Dra. VEDIO.- Ana Rodríguez y José Giampa dijiste que suponías que se los llevaron..
Sra. MOLER.- Sí..
Dra. VEDIO.- Suponías que los iban a liberar..
Sra. MOLER.- Sí..
Dra. VEDIO.- Se los llevaron a ellos solos, se llevaron más gente?.
Sra. MOLER.- Esa noche a ellos solos y días después a Hilda Fuentes. Hilda Fuentes está sobreviviente y el matrimonio está desaparecido..
Dra. VEDIO.- ¿Alguna idea de fechas?.
Sra. MOLER.- Era a los pocos días que estábamos en Quilmes o sea que era a fines de septiembre y principios del mes entrante..
Dra. VEDIO.- En Valentín Alsina, ¿todos los detenidos que había estaban legalizados?.
Sra. MOLER.- Las mujeres creo que sí. O sea, no sé si por la cuestión legal si estaban con el PEN no lo puedo saber, pero que sus familiares sabían que estaban allí sí. Me refiero a las mujeres. De algunos hombres también pero no puedo decir la totalidad..
Dr. GLUZMANN.- Usted mencionó a Ana Teresa Diego. ¿Usted supo si también fue trasladada luego a otro lugar?.
Sra. MOLER.- No..
Dr. GLUZMANN.- ¿Sabe si ella era del Museo o estudiaba Ciencias Naturales?.
Sra. MOLER.- Estudiaba Astronomía. Eso pudimos hablar. Era estudiante de Astronomía y militante del PC..
Dr. GLUZMANN.- ¿Algún otro dato más?.
Sra. MOLER.- Tenía una camisa a cuadros o escocesa..
Dr. GLUZMANN.- Otra pregunta es sobre una chilena que usted mencionó y dijo que tenía un apellido. Los chilenos suelen tener dos apellidos -costumbre latinoamericana: nombre de padre y madre-, ¿podría ser que además de ese apellido tuviera otro apellido Navarrete? ¿No le suena?.
Sra. MOLER.- El apellido de Eliana lo reconstruí después por información de grupos de derechos humanos cuando comento que había una chilena que tenía un esposo que se estaba por suicidar o que se quería suicidar y, por la fecha de detención me dijeron el apellido. O sea que yo en ese momento el apellido de Eliana no lo conocía, lo reconstruyo después. A mí me dieron ese apellido que coincide con quienes juntan denuncias y demás que me dieron ese apellido..
Dr. GLUZMANN.- ¿No sabe si estudiaba en alguna facultad de La Plata?.
Sra. MOLER.- No sé..
Dra. SPINETTA.- Por sus relatos, su padre se movilizó para su liberación. ¿Le comentó en algún momento con qué personas habló para que usted fuera pasada a disposición del Poder Ejecutivo?.
Sra. MOLER.- Habló con todas las personas que pudo, con todas las personas donde pudo golpear puertas desde la noche que me secuestran. Se fue directamente al Regimiento 7 -nosotros vivíamos cerca- y allí ya había un número de teléfono para averiguación de destino de personas. No lo recibió nadie, le dijeron que se dirigiera allí y a partir de ese momento fue una búsqueda incesante: militares, policías. Como consta en la causa, fue a la casa del policía Vargas para entregarle los medicamentos. Eran todos los cuadros de militares que había en ese momento. Nombres particulares no me ha dado porque él iba y lo recibían varios militares en alguna reunión..
Podía llegar a hablar, otras veces no, iba y les cambiaban los militares. Nadie supo quién me dio la libertad. Años después mi padre se encontró con militares que le dijeron que no tuvieron nada que ver con mi liberación. Esto muestra por un lado, un plan muy organizado y por el otro, que hubo cosas que no terminaron de organizar..
Dra. SPINETTA.- ¿Habrá posibilidad de que se le muestren las fotos para ver si conoce algunas de las personas que figuran allí?.
Sr. PRESIDENTE.- Sí, por supuesto. Le haremos llegar la carpeta que hoy se le mostró al doctor Ciafardo con la finalidad de que observe las fotografías de los desaparecidos que los familiares han traído..
Acto seguido así se procedeSra. MOLER.- Aquí puedo reconocer a María Claudia Falcone; a Daniel Racero, supe después que estuvo en Arana por las historias que me contaron pero no sabía que se llamaba así, lo conocía por su sobrenombre; a Francisco López Montaner; a María Clara Cioccini; a Claudio Del Hacha y a Horacio Ungaro..
-Sr. PRESIDENTE.- Luego de su desgarrador testimonio que conmovió a toda la Sala, este Tribunal le agradece su colaboración. Además queremos decirles que nosotros lamentamos todo lo que ha tenido que vivir. Le solicitamos que nos dispense un poco más de tiempo hasta que termine de transcribir el acta..
Sra. MOLER.- Gracias a usted y ojalá que se llegue a la verdad y se haga justicia..
DR. BUGALLO.- Hoy usted mencionó a Daniel Rasero a quien conoció a través de un sobrenombre ¿cuál era el sobrenombre?.
Sra. MOLER.- Calibre..
Dr. BUGALLO.- Muchas gracias..
Que no tiene nada más que agregar con lo que se da por finalizado el acto, previa íntegra lectura que el Sr Secretario da de la presente, ratificándola en un todo por ser el fiel reflejo de sus dichos, luego del Señor Presidente, Dr. Alberto R. Durán, y los Señores Jueces Dr. Julio V. Reboredo, Dr. Leopoldo H2O. Schiffri y Dr. Antonio Pacilio, al igual que los demás intervinientes en el acto y mencionados al comienzo de ésta y por ante mí, de lo que doy fe.-.