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Argentina: La lucha continúa


La representación de los políticos

"La dialéctica no consiste en saber cuál es la mejor de las cuatro patas de una silla sino obtener una totalidad superior a las partes, una silla superior a sus patas"
Rodolfo Walsh

Hugo Alberto de Pedro

El próximo 23 de octubre se deberán llevar a cabo en toda la República Argentina las elecciones parlamentarias para la renovación de la mitad de la Cámara de Diputados (127) y un tercio de la de Senadores (24), lo que para el presidente Néstor Carlos Kirchner "Será un plebiscito sobre la gestión nacional", iniciada el 25 de mayo del 2003, aunque sencillamente es la renovación bienal de "nuestros" representantes.
Más allá de las siempre atrevidas manifestaciones del presidente debemos afirmar que una elección de legisladores nacionales es nada más que una obligación que establece nuestra Constitución Nacional. Lamentablemente para él nada dice el texto constitucional que las programadas elecciones, en nuestra ceñida y representativa democracia, se tratan de actos cívicos plebiscitarios sino simplemente la renovación de las bancas "que supimos conseguir".
El Código Electoral Nacional (Ley Nº 19.945) del año 1972 y la Ley Orgánica de los Partidos Políticos (Ley Nº 23.298) del año 1985 fueron modificadas para las necesidades y los gustos de los políticos en 14 oportunidades. En julio del 2004 fue "ajustada" para evitar las elecciones internas en el justicialismo de cara a las elecciones presidenciales en las cuales Néstor Carlos Kirchner, Carlos Saúl Menem y Adolfo Rodríguez Saá competirían. La pregunta obligada es sí después de las reformas han mejorado las condiciones de representación ciudadana. Seguro que no.
Ahora el Poder Ejecutivo Nacional por los Decretos 292 y 295/2005 procede a reglamentar y convocar para el 7 de agosto a las elecciones internas obligatorias para la selección de los candidatos a ocupar cargos electivos a nivel nacional. Lo cual no sería una temeraria decisión en tanto y en cuanto no sea consecuencia de los problemas intestinos del partido de poder, o sea, el justicialismo. Cabe mencionar que más de la mitad de los diputados que deben ser electos corresponden a cuatro distritos (Buenos Aires, Capital Federal, Santa Fe y Córdoba). ¿Qué sean las provincias más conflictivas para el internismo del justicialismo es una casualidad?. No, es el verdadero problema de ellos.
Con todo la provincia de Buenos Aires es la que le quita el sueño a muchos dirigentes justicialistas, en especial a Kirchner, Eduardo Alberto Duhalde y Felipe Solá, éstos dos últimos otrora manos derechas de Menem y el primero –aún su amnesia mediante– un ex gobernador de Santa Cruz que compartió y apoyó las principales líneas políticas y económicas de esa década infame. La mejor forma de comprobar que "Para un peronista no puede haber nada mejor que otro peronista".
Dos mujeres que no por casualidad son las esposas de los dos líderes que se pelean por el hegemonismo partidario, Cristina Fernández de Kirchner (Senadora Nacional período 2001/2005) e Hilda Beatriz González de Duhalde (Diputada Nacional período 2003/2007) son el centro de la discusión para ocupar el primer lugar de la lista de senadores de la provincia de Buenos Aires, que de los distritos mencionados anteriormente, es el único que renueva sus tres bancas en la "alta" cámara.
La pertenencia de la esposa de Kirchner a la provincia de Santa cruz es innegable y comprobable debido a que ha sido cuatro años legisladora provincial (1989/1993) y durante diez años representante de la provincia ante el Congreso Nacional (1993/2005). La cónyuge de Duhalde, que durante cuatro años ha sido diputada nacional por Buenos Aires, ahora reniega de terminar su mandato en el año 2007 para el cual fue "vitoreada" y elegida también, obviamente que le es necesario apoltronarse hasta el año 2011 en el Senado Nacional ya que es imposible que nuevamente "maneje" durante ocho años el Consejo Provincial de la Mujer y de la Familia y Desarrollo Humano como lo hizo durante el período 1991/1999.
Ahora bien y más allá de la atención que los medios periodísticos brindan a este tema la cuestión fundamental no es analizada, como tampoco es tema de debate dentro del partido de Juan Domingo Perón quien sostenía "En la acción política la escala de valores de todo peronista es el siguiente: Primero la Patria, después el Movimiento y luego los hombres".
La esposa de Duhalde ha presentado en los dos últimos años cuatro Proyectos de Ley de su autoría y fue cofirmante de otros cinco. La esposa de Kirchner, menos prolífera solamente dos y dos respectivamente. Algo bastante extraño cuando el debate impuesto por la partidocracia centra en éstas legisladoras el tema central de la discusión política partidaria. Aunque la misma ha trascendido al resto de los partidos y alianzas políticas que tampoco tienen el "atrevimiento" de hacer conocer cuales serán sus propuestas y posibles candidatos pero que no ahorran palabras para opinar sobre "tan trascendental tema".
Las elecciones internas abiertas y simultáneas, cuyo costo deberá ser soportado por la totalidad del pueblo de la Nación, será motivo de distracción en los próximos cuatro meses. A nadie escapa la seguridad que en ese tiempo se paralizarán las reformas de fondo que el país reclama imperiosamente y que seguramente imposibilitarán cualquier debate serio sobre las mismas.
En un Estado que debe garantizar el secreto de la filiación política de sus ciudadanos el Gobierno y la Justicia harán pública la condición de afiliado de sus electores, además de informar a que partido pertenecen. Podremos enterarnos por los padrones y también vía los portales de Internet oficiales de las pertenencias partidarias de todos. Una cuestión que lamentable en las tierras donde las persecuciones políticas y las descalificaciones constantes en cualquier ámbito hacen imprescindible el respeto a la privacidad. Aunque si toleramos que nuestras actividades de cualquier tipo mantenidas en Internet sean "guardados" por diez años todo vale por estas tierras.
La peor actuación en esta comedia justicialista la están representando los diferentes intendentes municipales de la provincia de Buenos Aires que andan vendiéndose al mejor postor, algo que han demostrado saberlo hacer muy bien los legisladores nacionales que al mejor estilo del travestismo político ya han tomado posiciones férreas de alineación.
Muchos se preguntarán qué papel juegan los afiliados y militantes del peronismo. Una respuesta rápida, y seguramente contundente, se las escribió su líder al decir "La política no es para nosotros un fin, sino solo el medio para el bien de la Patria, que es la felicidad de sus hijos y la grandeza nacional". Le podemos agregar "la felicidad de sus legisladores".
10 de abril del 2005