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Latinoamérica

Foro Social de las Américas

Por la unidad de los pueblos

Marcelo Larrea

Adital

Quito en el centro del mundo, pasó esta semana a ser el centro del debate sobre los problemas de América con el inicio del Foro Social de las Américas.

En la primera jornada del foro adquirió una relevancia especial la exposición del escritor brasilero, Fray Betto, quien dirige el programa "Hambre Cero", que es el eje de la política social del gobierno del Presidente Lula.

Él denunció que el hambre es la principal causa de muerte en el mundo. Afirmó que 100.000 personas mueren cada día por hambre, de ellos 400.000 niños pierden la vida en América Latina al año, lo que significa que "10 torres gemelas caen al año en nuestro continente con niños menores de edad".

La exposición reveló como una realidad tan cruda es velada por la información y la cultura actual y subrayó que sólo se superará cuando este tema social se transforme en un asunto político. Al revelar la naturaleza del programa que avanza Brasil, Betto, advirtió que no se trata de una perspectiva asistencialista, populista y clientelar, sino de un programa de inclusión social.

Manifestaciones

En estos primeros días de foro, las manifestaciones que llegaron a la plaza El Arbolito con jóvenes provenientes de Bolivia, Perú, Venezuela y otros países, se destacó el apoyo al Presidente venezolano que el próximo agosto se presenta al primer referéndum revocatorio de la historia: "Chávez, amigo, el pueblo está contigo", gritaban los jóvenes, en contraste con expresiones severamente críticas a los gobiernos de Uribe en Colombia o Gutiérrez en Ecuador. En una esquina una bandera de EEUU colgada en un edificio fue motivo del rechazo de los asistentes.

En las intervenciones del pueblo la demanda común se concretó en la necesidad de la unidad latinoamericana. Además de los discursos, pancartas y gritos, fue un tema común el reconocimiento de que la presencia de gente de todo el continente, buscando en una diversidad de temas fundamentales una perspectiva más humana, "otra América si es posible", confirma que la propuesta de Simón Bolívar en el Congreso Anfictiónico de Panamá en 1826, es necesaria y viable.

Los asistentes a la cumbre indígena celebraban la radicalidad de las propuestas frente a modelos coloniales de nuevo cuño como los esquemas de "propiedad intelectual" y los tratados de libre comercio, adelantados por Estados Unidos.

Frente al ALCA, los TLC, el Plan Colombia, la pentagonización del subcontinente, el drama de la deuda externa y la conspiración contra la soberanía de Venezuela, la gente comentaba en la marcha y en la plaza de San Francisco, que hay un camino: borrar las fronteras y avanzar a la unidad de nuestras naciones.

* Marcelo Larrea, es corresponsal de Adital en Ecuador y director de la revista "el Sucre".