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Latinoamérica

Caso Martirena: la justicia cita a testigos

Comcosur al día

El 14 de abril de 1972, luego de que el Movimiento de Liberación Nacional (Tupamaros) "ejecutara" a la cúpula del Escuadrón de la Muerte, las fuerzas policiales y militares se lanzaron a una serie de actos de retaliación. En ese marco se produjo el asesinato a sangre fría de Luis Martirena e Ivette Giménez, en cuya casa se escondían Eleuterio Fernández Huidobro y David Cámpora, dos dirigentes de la organización guerrillera.
El hoy contador David Cámpora, está citado para este viernes por el juez que investiga este crimen, Rolando Vomero. En declaraciones efectuadas esta mañana a la periodista Sonia Breccia en 1410 AM Libre, Cámpora explicó que el responsable del operativo (realizado antes del golpe de Estado, y por ello no incluído en la Ley de Impunidad), fue el hoy fallecido inspector principal Víctor Castiglioni.
Según testimonios de su personal subalterno, ese día Castiglioni dio la orden de "salir a matar", cuando textualmente les dijo: "no quiero presos".
Uno de sus cómplices en el mando fue el entonces capitán y hoy coronel del ejército Carlos Calcagno, actualmente requerido por Interpol por la desaparición de cinco personas que trasladó desde Paraguay a nuestro país y nunca más se supo de ellas. El otro cómplice fue el comisario Hugo Campos Hermida, también fallecido.
Cuando las fuerzas conjuntas policiales y militares entraron a la casa, el matrimonio Martirena se encontraba desarmado y desprevenido, y Cámpora y Fernández estaban escondidos en una pieza secreta. Según relató al diario "La República" en 1993 el ex agente de inteligencia policial Winston Silva Cordero: "Cuando tomamos la casa por asalto encontramos a la señora de Martirena que corría histérica de un lado para otro, con las manos en alto (pero) el inspector Castiglioni metió el caño de su arma en su boca y la ejecutó".
Silva aseguró también que "en la casa no había ningún tipo de arma, pero nosotros efectuamos cientos de disparos". Luego de asesinar a Ivette, Castiglioni "le colocó un arma en la mano". Luis Martirena, fue ametrallado en el primer piso de la vivienda, y se le dejó desangrar hasta la muerte.
Pero además, todo esto sucedía ante los ojos de Ana y Laura Martirena, las dos pequeñas hijas del matrimonio. Son ambas las que presentaron esta denuncia ante la Suprema Corte de Justicia en 2003 por intermedio de la Comisión de Asesinados por Motivos Políticos.
Cámpora tuvo la oportunidad de denunciar estos hechos ante la justicia ese mismo año. Por tal motivo también será citado el doctor Daniel Echeverría, juez de Instrucción de 3er. Turno que ingresó a la casa e instruyó la investigación en 1972, y el doctor Guaymirán Ríos, el médico forense judicial que estuvo en el lugar y realizó las autopsias.
Consultado por Sonia Breccia sobre a qué atribuía que la denuncia se hubiera efectuado 31 años después de ocurridos los hechos (siendo que el caso no puede bajo ningún concepto incluírse en la Ley de Impunidad), Cámpora consideró que creía que "En principio fue una falta de esperanza en que se pudiese hacer justicia en este país.
"Yo estuve nueve años presos y cinco años en el exilio -explicó- y cuando volví no miré hacia el pasado, lo que hoy creo fue una torpeza. Es que no tenía ninguna esperanza de que en algún momento se pudiese hacer justicia.
"Hoy, algo está cambiando en Uruguay y en América -continuó Campora- se está despertando la voluntad de saber, que es lo principal, y de castigar, que a mi entender es secundario. Lo principal es que se sepa lo que sucedió" -finalizó.