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Medio Oriente

Mueren por lo menos 60 durante la jornada más sangrienta de la ofensiva israelí
Pide Arafat a EU "intervenir para detener matanzas" de palestinos

Retira Ariel Sharon su exigencia de un cese del fuego previo para la reanudación de los diálogos
RSe acusan Tel Aviv y la Autoridad Nacional Palestina de utilizar ambulancias para fines militares

AFP, PL, REUTERS Y DPA

Ramallah, 8 de marzo. Por lo menos 60 palestinos murieron hoy en la jornada más sangrienta de la más reciente ofensiva israelí, por lo cual el presidente Yasser Arafat pidió "una intervención inmediata de Estados Unidos" para detener "las matanzas del ejército israelí", y su gobierno acusó al de Tel Aviv de pretender "exterminar al pueblo de Palestina mediante una guerra total".
La Casa Blanca prepara una nueva misión de paz en Medio Oriente, pero el primer ministro israelí, Ariel Sharon, advirtió que su gobierno continuará las acciones "contra el terrorismo el tiempo que sea necesario".
El derechista retiró su exigencia de un cese del fuego de siete días como condición para reanudar el diálogo. Para Sharon, "las negociaciones sobre un cese el fuego tendrán lugar en medio del fuego".
De su lado, Arafat pidió "una intervención inmediata de Estados Unidos" para detener las matanzas del ejército israelí", en una llamada telefónica al secretario de Estado estadunidense, Colin Powell.
Nabil Abu Rudeina, consejero de Arafat, dijo a su vez que las agresiones de Israel contra la la franja de Gaza y Cisjordania buscan destruir los esfuerzos de paz de la co-munidad internacional.
Demandó al Consejo de Seguridad de Naciones Unidas que castigue a Tel Aviv por los crímenes cometidos contra el pueblo palestino y acusó que el ultraderechista quiere "exterminar al pueblo palestino mediante una guerra general".
Durante la conversación que Arafat sostuvo con Powell, el líder palestino le informó que hoy fue arrestado el presunto autor intelectual del asesinato del ministro israelí de Turismo, Rehavan Zeevi, ocurrido en octubre pasado.
Las autoridades palestinas detuvieron a Magdy Remawi, quien se cree planeó el asesinato y es líder del Frente Popular para la Liberación de Palestina, que se atribuyó la autoría del asesinato de Zeevi.
Horas después, el vocero del De-partamento de Estado, Richard Boucher, declaró que las políticas seguidas por Israel y Palestina es-tán contribuyendo al deterioro de la situación en la región.
Arafat, dijo Boucher, tiene la responsabilidad de detener los ataques antisraelíes, y Sharon debe actuar para impedir las respuestas militar.

Palestina bajo fuego

La ofensiva lanzada este viernes por el ejército israelí contra los territorios palestinos fue casi total. En Cisjordania siete palestinos, entre ellos un niño de nueve años, murieron por disparos de soldados o tanques israelíes en Tulkarem.
Testigos informaron que el ejército ordenó a los hombres de entre 14 y 40 años reunirse en el patio de la escuela y exigió entregarse a los palestinos armados. Decenasse rindieron y fueron detenidos para ser interrogados y fichados, indicaron fuentes israelíes.
Los militares, uno de los cuales también murió, cerraron todas las salidas del campo e impidieron a las ambulancias evacuar a los enfermos, los heridos y los muertos.
El ejército sigue ocupando desde la madrugada del jueves la ciudad de Tulkarem y el campamento ve-cino del mismo nombre, pero en cambio las fuerzas israelíes se retiraron del campo vecino de Nur Shams después de detener a decenas de palestinos sospechosos de estar implicados en actividades te-rroristas. Desde el jueves, 22 palestinos han muerto en el campamento de refugiados de Tulkarem.
El ejército también actuó en Be-lén, donde tres palestinos fallecieron en el campamento de refugiados de Aida, y otros tres en el ve-cindario de Dheishi, mientras el director de un hospital privado del pueblo de Al Jader, cerca de Belén, murió por disparos que hizo un soldado israelí con su ametralladora.
También un adolescente de 14 años perdió la vida en Al Yamun, pueblo cercano a Jenin, en tanto que los israelíes dieron muerte a otro palestino en Salem.
En Nablus, colonos israelíes atacaron casas de palestinos en Hu-wara. En la franja de Gaza murieron 20 árabes, además de que helicópteros atacaron con cohetes edificios de las fuerzas de seguridad palestinas en Deir al Bala.
Unidades israelíes que llevaron a cabo una incursión de gran envergadura en Abassan y Juzza y mataron a 16 palestinos, entre ellos al jefe de seguridad del sur de la franja de Gaza, general Ahmed Mefrij.
La Autoridad Nacional Palestina denunció la muerte de Mefrij como resultado de una acción "brutal del ejército israelí contra asentamientos en la franja de Gaza".
Otros cuatro palestinos perdieron la vida en un ataque contra un edificio de la seguridad, en el norte de la ciudad de Gaza. También dos árabes murieron al ser alcanzados por disparos de soldados israelíes en el paso fronterizo de Erez, entre Israel y la franja de Gaza.
En Jerusalén este, guardias fronterizos mataron a un palestino que llevaba una bomba consigo, esto en el barrio de Beit Janina.
Hacia la medianoche, un palestino armado con un fusil y granadas mató a cinco jóvenes israelíes e hirió a otros 20 en la colonia judía de Atsmona, en la franja de Gaza, antes de se abatido, ataque que fue reivindicado por las Brigadas de Ezzedine al Qassan, brazo armado del movimiento extremista Hamas.
Un responsable militar israelí, general Yitzhak Geshom, acusó a los palestinos de utilizar ambulancias para transportar a "terroristas armados" en los campos de refugiados de Cisjordania, al tiempo que desmintió versiones del ministro palestino de Salud, Ryan Zaanun, que los israelíes utilizaron una ambulancia para una operación sangrienta en la franja de Gaza.
Esta segunda intifada, que lleva más de 17 meses, se considera ya peor y más sangrienta que la anterior que comenzó el 9 de diciembre de 1987. Un año después del inicio de esa sublevación murieron unos 40 palestinos, mientras que en los primero 12 meses de ésta el número de muertos se elevó a 650.
El total de víctimas mortales de este nuevo alzamiento es hasta la fecha de más de mil 100 palestinos.
Bajo esta presión por la creciente espiral de violencia, Sharon decidió que las negociaciones con los palestinos se realicen en medio del fuego, y luego del inicio de una nueva misión mediadora del enviado estadunidense, Anthony Zinni.

Redoblan esfuerzos de paz

Ayer se anunció que el vicepresidente Dick Cheney se unirá a los esfuerzos por relanzar el proceso de paz, sin embargo el funcionario minimizó este papel y explicó que viajará en el marco de una gira por Gran Bretaña, Israel, Turquía y otras ocho naciones árabes.
En todo caso, George W. Bush intentará implementar el plan del jefe de la CIA, George Tenet, que contiene propuestas para poner fin a la violencia en la región.
Israelíes y palestinos recibieron con beneplácito el anuncio de esta nueva visita de Zinni. Sharon dijo apreciar los esfuerzos del enviado para poner término a la "escalada, el terror y la provocación".
Por su parte, el ministro palestino de información, Yasser Abed Rab-bo, saludó la visita pero advirtió que la presencia de Zinni no es suficiente para restaurar la calma, y agregó que "Estados Unidos debería decir a Israel que detenga inmediatamente las masacres".
Además, las autoridades palestinas acusaron a Israel de llevar a cabo una "guerra general" y querer "hacer fracasar" la misión del enviado estadunidense a la región.
En posible respuesta a estas acusaciones, Sharon afirmó hoy que "estamos efectuando operaciones para controlar esta terrible ola de terrorismo, pero hay disposición para entablar conversaciones sobre el plan de paz Tenet. Pero si el terrorismo continúa, seguiremos nuestras operaciones y lucharemos con todo el vigor necesario".