14 de octubre del 2002

"No se trata de Irak ni de los árabes. El objetivo son los grandes competidores internacionales"


El sueño de Heikal
Amira Howeidy
al-Ahram weekly
Traducido para Rebelión por Germán Leyens

Bush dice que Irak es una amenaza, Los dirigentes árabes advierten de un caos en la regíón en caso de que ocurra un ataque contra el país del Golfo. Heikal dice algo enteramente diferente. Amira Howeidy lo escuchó.
A pesar de los intentos del Presidente de EE.UU., George W. Bush, incluyendo su discurso del lunes, de convencer al público estadounidense y a la gente en todo el mundo para que apoyen una guerra contra Irak, los sectores políticos e intelectuales de Egipto están más interesados en lo que otra persona dice al respecto. Durante una charla televisada de dos horas, Mohamed Hassanein Heikal, uno de los más conocidos analistas políticos de la región, argumentó, el 4 de octubre, en el canal privado de televisión Dream TV que, contrariamente a la opinión generalizada, Irak y el mundo árabe no constituyen el objetivo en última instancia de EE.UU., sino simplemente el "campo de batalla".
"Todo es secundario," dijo.
"Lo que va a suceder en Irak es un proceso de domesticación de los futuros monstruos internacionales, o competidores internacionales que no incluyen a Irak ni al mundo árabe," afirmó. Los objetivos primarios son "China, Rusia, Japón, Alemania y otros países. Desgraciadamente el pueblo iraquí sufrirá, y lo mismo sucederá con todos nosotros, pero eso no tiene nada que ver con nosotros... esto tiene que ver con estrategia internacional." Después del fin de la Guerra Fría, comenzó a tomar forma una nueva realidad internacional, dijo Heikal. EE.UU. necesitó algo de tiempo para ajustarse al cambio del ambiente internacional en el cual emergió como la única superpotencia del mundo. Con la llegada de la más joven administración Bush, explicó Heikal, la estrategia de EE.UU. se definió más en términos de cómo mantener su posición como la única potencia en el orden internacional.
"Es insultante creer que el 11-S fue la encrucijada que hizo de Bush un colérico Dios griego, empeñado en la destrucción... Los estados no enloquecen y esto no se puede decir de un país como EE.UU. El imperio estadounidense creció más rápido que ningún otro imperio en la historia. Es el más poderoso en la historia de la humanidad y es un poder que planifica y que no improvisa sus políticas convirtió a los gabinetes estratégicos en una industria. Sobrepasó a los otros imperios en que comprendió muy temprano que el pensamiento es el comienzo de toda acción... En breve, EE.UU. es una auténtico estado, que consta de instituciones, que no permite que nadie, incluyendo a su propio presidente, se vuelva loco. Es el motivo por el cual tenemos que comprender que confrontamos cálculos cuidadosamente estudiados [sobre las futuras configuraciones regionales e internacionales.]"
Heikal, un icono del periodismo egipcio que fue, durante cerca de 20 años, un estrecho confidente y consejero del Presidente Gamal Abdel-Nasser, no es actualmente sólo un prestigioso comentarista político. La asociación de Heikal con el poder político y, por cierto, con todo otro tipo de actividad política, terminó a mediados de los años setenta, cuando se disputó con el sucesor de Nasser, el Presidente Anwar El- Sadat sobre las políticas de este último sobre el conflicto árabe-israelí. Encarcelado por Sadat en septiembre de 1980, y liberado posteriormente, junto con cientos de otras personalidades políticas e intelectuales, por el Presidente Hosni Mubarak, que tomó el poder después del asesinato de Sadat en octubre del mismo año, Heikal ha permanecido firmemente lejos de la escena política, tanto del gobierno como de la oposición. Sin embargo, ha llegado a gozar del amplio atractivo popular que en la mayoría de los países es la exclusividad de las principales figuras políticas estén en el estado o en la oposición. Ha publicado muy a lo lejos en la prensa egipcia, prefiriendo la prensa internacional libre de censura. Pero, con la aparición de la revista mensual egipcia Weghat Nazar [puntos de vista] hace menos de tres años, Heikal encontró una plataforma regular para dirigirse al mundo árabe. También fue invitado varias veces a dar conferencias en la Feria Internacional del Libro anual de El Cairo. Pero las masivas audiencias que repletaron la sala de conferencias, extendiéndose hasta la entrada del espacioso recinto ferial, cuando Heikal expresaba su disenso político, llevaron a los organizadores del evento organizado por el estado a no volver a invitarlo.
Lanzado hace menos de un año, Dream TV, un canal satelital privado cuyo principal propietario es el empresario egipcio Ahmed Bahgat, con una participación de un 10 por ciento de la Unión de la Radio y de la Televisión egipcia estatal (ERTU, por sus siglas en inglés), es considerado el canal de televisión más popular entre los egipcios. En los hogares, los cafés, las tiendas y en casi todo local público con televisión, todo el mundo parece estar sintonizando Dream. A falta de índices de audiencia, es imposible medir su popularidad. Pero el director general del canal, Osama El- Sheikh declaró a Al-Ahram Weekly, "Ya que hay dos millones de descodificadores en Egipto, entonces nos ve algo como 10 millones de personas,". Ya que fue el canal que Heikal escogió para dirigirse a la nación, podría no ser una gran exageración.
Al-Ustaz, o el profesor, es el nombre de lo que se ha convertido en el programa de Heikal. Según El- Sheikh, cuando se inició Dream tenían interés en mostrar "símbolos nacionales", "porque, después de todo, somos un canal egipcio", y, desde luego, Heikal estaba al tope de la lista del canal. Después de intensos esfuerzos del canal y de mucha renuencia de parte de Heikal, éste aceptó presentarse en marzo pasado cuando Israel invadió Cisjordania, cometió la masacre de Yenín y sitió al líder de la Autoridad Palestina, Yasir Arafat. "Decidió que había llegado la hora de hablar, y lo hizo," dice El-Sheikh.
Heikal, explica El-Sheikh, pensó que sería una sola aparición, pero la reacción [del público] lo llevó a presentarse nuevamente en la pequeña pantalla. En esa primera presentación, Heikal criticó la cumbre árabe en Beirut, la iniciativa por la paz saudí y a los que consideraban que el cerco de Arafat era más importante que la peligrosa situación que afectaba al propio pueblo palestino. Su intervención no hizo, sin embargo, referencia alguna a la política egipcia.
Por su inmenso impacto, dice El- Sheikh, "convencimos a Heikal para que apareciera una vez más tres meses más tarde, y nos pusimos de acuerdo en que se presentaría cada tres meses." Pero la segunda presentación, que fue transmitida en julio, resultó ser más controvertida al referirse Heikal a información revelada por un funcionario británico sobre cláusulas "secretas" en los acuerdos de Camp David que estipulan que Egipto juegue un papel en el mantenimiento del orden en Gaza. El gobierno negó vehementemente más tarde la existencia de semejantes cláusulas secretas.
En su tercera y más reciente presentación (que fue transmitida tres veces esta semana), Heikal refutó las afirmaciones de que Irak sea una amenaza, "y EE.UU. lo sabe mejor que nadie". Dijo que Irak nunca ha poseído armas nucleares, y que todas sus armas de destrucción masiva fueron destruidas con pleno conocimiento de los inspectores de armas. "Todo lo que buscan ahora son los documentos que detallan el programa de armamento de Irak, que piensan están escondidos en los palacios presidenciales de Sadam [Hussein], y los nombres de todos los científicos y técnicos que trabajaron en el programa."
EE.UU. tampoco está interesado en un cambio de régimen, afirmó, porque las sanciones que han impuesto a Irak desde su invasión de Kuwait en 1990, no sólo han aislado por completo el país, sino que en todo caso llevarán en su momento a un cambio de régimen. "No se necesita una guerra violenta para lograrlo," dijo Heikal. Continuó rechazando las comunes teorías del motivo por el cual EE.UU. quiere una guerra en Irak. No es el lobby sionista el que está empujando a la administración Bush "porque a ese lobby sólo se le permite que sea efectivo cuando coincide con los intereses de EE.UU., nunca en el caso contrario. EE.UU. está utilizando a Israel, no lo contrario... EE.UU. conoce muy bien sus intereses, y realmente no necesita nuestro consejo."
Aunque el tópico era la guerra con Irak y EE.UU., Heikal tocó algunos aspectos locales muy sensibles. El mundo árabe se ha debilitado, dijo, ya que Egipto perdió interés por dirigirlo, y es el motivo por el cual Arabia Saudí está actualmente dirigiendo efectivamente el mundo árabe. "Es inexacto hacer declaraciones sobre cómo hemos sufrido en nuestras guerras." Egipto no fue a la bancarrota por la guerra "y no deberíamos inventar cosas que no sucedieron sólo para justificar nuestro retiro de la historia". En la Guerra de Suez de 1956, murieron sólo 980 personas y en la Guerra de 1967, perdimos 6.700. En total, los árabes han perdido sólo 45.000-50.000 personas en sus guerras con Israel, "y nadie recibió tanto dinero como el que recibimos después de la guerra... entre 1973 y 1977, Egipto recibió 27.000 millones de dólares de los países árabes [del Golfo]."
No fue, por lo tanto, sorprendente que el público haya comenzado a sorprenderse de que se haya permitido una libertad de palabra tan poco usual en el único canal privado de televisión sancionado por el estado, que también es parcialmente de propiedad estatal.
El-Sheikh de Dream TV cree que la tolerancia de la libertad de palabra es evidente. "Jamás hemos recibido quejas oficiales a causa de Heikal, o de algún otro, pero por otro lado, en general somos bastante equilibrados."
Y aunque El-Sheikh reconoce que programas como los que incluyen a Heikal debieran ser considerados como una contribución, por indirecta que sea, a las credenciales democráticas y de libertad de palabra del gobierno, niega que se haga intencionalmente. "Desde luego, el gobierno piensa que somos buenos para esa imagen [democrática].
El-Sheikh está de acuerdo, "pero no lo hacemos por el gobierno. No somos un canal político, estamos interesados en la política, pero no seguimos una línea política específica."
Pero, con el creciente impacto de los medios de comunicación en la formación de la opinión pública, especialmente en una región que sufre una estagnación política, algunos se preguntan a dónde llevará todo esto.
En cuanto a Heikal, el cambio tiene que venir de "este sitio, esta capital, el país llamado Egipto... cuando este país se mueva, toda la nación [árabe] seguirá".
10 de octubre de 2002
© Copyright Al-Ahram Weekly. All rights reserved