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Latinoamérica

25 de abril del 2002

La diplomacia uruguaya y los Derechos Humanos

Milton Romani Gerner

La República en la Red


El Ministerio de RREE y nuestra diplomacia vuelve a ser centro de atención. Luego de patear el Mercosur todo parece indicar que tendremos "relaciones carnales" (concepto acuñado por Menem y que así le fue a la Argentina ¿no?) con EEUU. Si fueran carnales, vaya y pase. Pero de parte de EEUU son muy, pero muy espirituales. Porque es falso que nuestras arrodilladas posiciones se hacen a cambio de préstamos o dinero. La administración Bush no ha dado nada. Apenas la conformación de una comisión. Todos sabemos que para melonear un poco, nada mejor que crear una comisión....
La mediocre dirección que le impone el forista Dr. Didier Opertti no alcanza a convencer a nadie. Somos más bushistas que Bush: nos abstenemos de condenar la agresión terrorista de Sharon. Encabezamos la cruzada anticubana, gratuitamente. Igual que las vacunas que solidariamente nos donaron, pero al revés.
¡Estamos tan preocupados por los DDHH en Cuba que no nos dimos cuenta de condenar un golpe antidemocrático contra el presidente constitucional, elegido por voto popular en Venezuela! Una sugerencia Sr. Presidente: ¿por qué no saca a Opertti y le ofrece el cargo al ex ministro de Turismo, hoy de Salud Pública ? Porque donde hay problemas este señor va y empeora las cosas. Debe ser muy amigo suyo. No tiene nada que ver con la diplomacia pero sus expresiones sobre la vacuna cubana fueron una granada. Ahora, según este señor, no hay drama con tomar agua de la empresa española "Uragua"... el ministro de Salud afirma que no hay problema... Es polifacético el empresario: metido en turismo, hablando de salud y siempre metidito en temas diplomáticos. ¿Será una de las diversiones del Sr. Presidente?

Paja en ojo ajeno, ¿la viga en el propio?


La fiscal Martha Guianze ha pedido el procesamiento del Dr. Juan Carlos Blanco, embajador Julio César Lupinacci, Alvaro Alvarez y Guido Michelin Salomón. Resolverá la jueza Dra. Ma. del Rosario Berro. La elaboración de una hipótesis delictiva que decidió la suerte de Elena Quinteros, y posteriormente la ruptura de relaciones diplomáticas ¡por 9 años! con la hermana Venezuela es la razón de la solicitud.
Soy responsable, junto a Raúl Olivera y con el patrocinio del Dr. Pablo Chargonia, de la presentación del escrito querellando a estos personajes civiles de la dictadura. Creemos en la Justicia, y en las virtudes democráticas, sociales, terapeúticas y necesarias de estos mecanismos para restablecer la verdad de los hechos y la recuperación de la verdad histórica. Algunos afirman por allí que no creen en la justicia burguesa, y que no corresponde a la izquierda "ponerse llorona" por estos temas. No es el momento de polemizar con esa mentalidad. No es la nuestra. Yo quiero que se juzgue a los responsables de estas barbaridades que se hicieron con nuestros compañeros y compañeras. Pero también quiero que el sistema político se sanee y el poder judicial de mi país admita que estos crímenes se hicieron desde y con el patrocinio del conjunto del Estado uruguayo. Uruguay mintió durante nueve años en todos los foros internacionales acerca de Elena, de todos los desaparecidos y de todas las violaciones cometidas contra los ciudadanos de ese país.
Se hizo en nombre de la patria. Se hizo en nombre de un modelo y una concepción social y económica que hoy seguimos padeciendo. El modelo neoliberal rezuma sangre por todos lados. Y la impunidad es un supuesto imprescindible para maniatarnos. Nosotros "no bajamos los brazos frente a la impunidad" como lo afirmó Rafael Michelini en un reportaje televisivo. Hoy que están comprometidos nuestros principios y nuestra suerte a través de esta errática, suicida y mezquina política exterior, no es menor integrar esto al debate. Y sincerarse. Es enorme la lista (la tenemos) de los funcionarios de RREE que fueron los cuadros diplomáticos de la dictadura y siguen en carrera, con puestos y destinos delicados e importantes. Hay otros que han sido dignos y merecen respeto. También acá es necesaria la verdad y esperamos que la justicia ayude a ello.