VOLVER A LA PAGINA  PRINCIPAL
Internacional

Debate sobre la violencia
¿Puede el terrorismo individual derrotar al imperialismo?

Orson Mojica

Las espectaculares acciones terroristas del pasado 11 de Septiembre en los Estados Unidos han desatado una fuerte discusión entre los activistas de izquierda, sobre cuáles son los mejores métodos de lucha para derrotar al imperialismo. La agresión militar del imperialismo yanqui e ingles contra Afganistán, como represalia contra quienes supuestamente apoyan este tipo de atentados también ha colocado en el tapete de la discusión cual debe ser la actitud de los revolucionarios antes las guerras desatadas por el imperialismo mundial contra los países atrasados.
En los últimos años, nos hemos acostumbrado a leer o escuchar noticias relacionadas con la lucha de los países árabes en contra de las potencias imperialistas occidentales. Muchos de estos conflictos han girado en torno a los precios del petróleo, o la lucha de los palestinos por no ser desalojados de su propia patria, a la guerra contra Irak, etc.
El nacionalismo burgués
El nacionalismo árabe no es un fenómeno nuevo. Estos países han sido tradicionalmente dominados o explotados por las potencias imperialistas europeas, y últimamente en el siglo XX por los Estados Unidos. Después de la Segunda Guerra Mundial muchos de estos países conquistaron su independencia, pero siguieron sojuzgados económica y políticamente por el imperialismo. Esa prolongada opresión ha generado el fenómeno del nacionalismo árabe, que ha tenido una expresión religiosa a través de la religión musulmana.
Esta sentimiento nacionalistas de las masas árabes es conducido por las burguesías de sus respectivos países, como es el caso de Irán e Irak, sólo para resaltar los ejemplos más importantes. En la lucha contra el imperialismo, estas burguesías no son consecuentes, ya que lo único que les interesa es regatear las ganancias con las empresas imperialistas.
Dentro de este amplio fenómeno del nacionalismo árabe, encontramos diferentes corrientes que van desde las más radicales, como fue en su momento Gamal Abdel Nasser en Egipto, hasta las mas moderadas como los sucesores de este, Anuar El Sadat y Babrak Karmal, quienes firmaron la paz con Israel, hasta alas más radicales conformada por organizaciones como Al Qaeda, que dirige Ossama Bin Laden, que sin constituir un gobierno, tiene muchas influencia y conexiones en los países árabes, y utiliza el terrorismo como método de lucha contra el imperialismo.
Quizás una de las tragedias más grandes de la revolución en el Oriente Medio, es que las justas reivindicaciones nacionalistas de las masas árabes es conducida políticamente por la burguesía de esos países, quienes evitan la movilización, organización e independencia política de los trabajadores. Consecuentemente, los métodos que predominan son los métodos del terrorismo individual, basados en la exaltación religiosa.
El terrorismo y la guerra civil
Para los marxistas revolucionarios el terrorismo individual es un método de lucha basado en el sacrificio de los individuos, que no corresponde a los métodos de lucha de la clase obrera. Mientras las organizaciones del movimiento obrero luchan por incorporar a la mayoría de los trabajadores, a través de asambleas, manifestaciones, huelgas generales e insurrecciones populares, buscando crear los organismos de poder de los trabajadores, las organizaciones terroristas privilegian las conspiraciones de los individuos, y esto no se traduce en una elevación del nivel de conciencia de las masas.
Incluso, el terrorismo es una táctica militar que en determinado momento puede ser utilizada por la clase obrera contra sus enemigos. En Rusia, en el período de la guerra civil (1918-1921) los catorce ejércitos imperialistas que intentaron aplastar la revolución bolchevique, utilizaron el terror para disgregar la base social de apoyo del Ejercito Rojo, comandado por León Trotsky.
La respuesta de los bolcheviques fue contundente: ante el terror contrarrevolucionario se respondió con el "terror rojo". Los burgueses fueron secuestrados y encerrados en castillos en donde permanecieron como rehenes. Si las tropas blancas asesinaban a obreros y campesinos, entonces los rehenes eran fusilados.
Este es un tipo de terrorismo que se utiliza únicamente cuando la clase obrera esta librando una guerra civil en contra del enemigo imperialista. Algo parecido ocurrió en El Líbano en la década de los ochenta, cuando un solo miliciano hizo explotar cuarteles enteros, muriendo mas de cuatrocientos soldados norteamericanos. En estos casos, el "terror" deja de ser un método de lucha aislada y es una táctica militar excepcional en la lucha a muerte entre dos ejércitos.
Pero, una cosa es que un soldado sacrifique su vida en una guerra civil para matar 400 soldados del bando enemigo, y otra muy diferente es matar civiles inocentes en el bando enemigo. Aunque la población civil casi siempre guarda una actitud de apoyo o rechazo a su propio gobierno, los marxistas revolucionarios y las organizaciones de la clase obrera, siempre buscamos cómo ganarnos políticamente a la población civil del otro bando, siempre buscamos cómo unir a todos los trabajadores por encima de las fronteras y las diferencias de raza o nacionalidad, para dislocar la base social del enemigo, desmoralizar su ejército, para triunfar mas rápidamente. Lenin definió correctamente que "la guerra es la continuación de la política por otros medios". Si nuestra meta es acabar con la explotación del hombre por el hombre, buscamos como unir a todos contra el enemigo común.
Las tropas norteamericanas fueron derrotas en Vietnam, no sólo por el heroísmo y enorme capacidad de lucha del pueblo vietnamita, sino, fundamentalmente, por las gigantescas movilizaciones de los jóvenes norteamericanos que se resistían a ir a morir a la guerra. Estas movilizaciones obligaron al gobierno norteamericano a salir de Vietnam con el rabo entre las piernas.
Los actos terroristas en New York
El nacionalismo árabe es progresivo en la medida en que moviliza a las masas en lucha contra el imperialismo. No confiamos para nada en la burguesía árabe, quien se ve obligada a regatearle migajas al imperialismo. Nuestras coincidencias están en función de una lucha consecuente contra el imperialismo.
Pero los actos terroristas que, comandos supuestamente pertenecientes a la organización Al Qaeda, realizaron en New York, en donde murieron miles de víctimas inocentes, no pueden ser apoyados por los revolucionarios centroamericanos. No apoyamos que se realicen actos terroristas contra la población civil en ningún país. Tampoco derramamos lágrimas por los atentados contra el Pentágono, el comando militar de la contrarrevolución mundial, ese siniestro lugar en donde se planifican y dirigen las intervenciones militares del imperialismo norteamericano.
Nuestra lucha es política, queremos ganarnos a la clase obrera norteamericana, la más poderosa del mundo, a esta titánica labor de destruir al imperialismo e instaurar el socialismo en todo el planeta. No apoyamos que se destruyan edificios que son símbolos del capitalismo, que pueden ser utilizados por la clase obrera. Las riquezas del capitalismo no deben ser destruidas, sino que deben ser expropiadas para ser utilizadas por los trabajadores con el objetivo de mitigar el hambre y la miseria en el mundo. Son dos concepciones diferentes, y dos métodos de lucha radicalmente opuestos.
Los atentados terroristas fueron utilizados por las grandes aerolíneas para despedir a su personal y recortar conquistas sociales. El ambiente de temor que se vive en los Estados Unidos repercute directamente contra los trabajadores. En todas las empresas se recorta personal y se reducen conquistas sociales, con el pretexto de que los atentados terroristas han profundizado la recesión económica. Una oleada de chauvinismo imperialista y de racismo invade a los Estados Unidos.
El Congreso de los Estados Unidos se prepara par aprobar un paquete de leyes que restringen las libertades democráticas en los Estados Unidos, supuestamente para facilitar la lucha contra el terrorismo. Entre las reformas legales, se contempla levantar la prohibición de que la CIA organice asesinatos de dirigentes políticos en el extranjero. Los efectos políticos sobre la clase obrera norteamericana son completamente negativos.
Las represalias contra Afganistán
Los actos terroristas desataron la ira del imperialismo mundial. George Bush pronunció un celebre discurso ante el Congreso de los Estados Unidos, amenazando con represalias militares al gobierno Taliban de Afganistán, supuestamente por dar refugio a Ossama Bin Laden. Amenazo con desatar una "guerra no convencional" contra el terrorismo, y hacerlos pelear entre si. Y ya esta cumpliendo sus amenazas.
Contrario a la fuerza que aparenta, el imperialismo norteamericano reaccionó cautelosamente. En primer lugar construyó un frente político, basado en la OTAN, el TIAR y la ONU, atrayendo a la mayor cantidad de gobiernos aliados en la lucha contra el terrorismo. En segundo lugar, busco como aislar a los talibanes del resto de gobiernos árabes. Después de intensas negociaciones, logró el apoyo de Pakistán y Arabia Saudita en su lucha contra Afganistán y específicamente contra Al Qaeda y Ossama Bin Laden.
Bajo la cobertura de la lucha contra el terrorismo, se esta rearmando el imperialismo. Fortaleciendo su aparato militar y de inteligencia, preparándose para librar una "guerra sucia" a escala mundial. Hoy le toca el turno a Ossama Bin Laden, pero mas adelante, puede ser contra cualquier organización revolucionaria que no obedezca los chantajes imperialistas.
Defendamos Afganistán
Los marxistas revolucionarios centroamericanos tenemos muchas diferencias políticas con los talibanes. Ellos son una fuerza burguesa y terrateniente, creada por los servicios de inteligencia pakistaní, con apoyo de los Estados Unidos, para tomar el control de Afganistán después de la derrota militar de los soviéticos en 1989.
Ante la derrota del Ejercito Rojo, se profundizó la lucha entre las diferentes etnias y facciones políticas entre los grupos mujaidines. Los narcotraficantes de amapola y el bandolerismo habían tomado el control de la situación. Entonces, los talibanes, con el apoyo de Pakistán, emergieron como una fuerza bonapartista que impuso el orden a la fuerza, utilizando el fundamentalismo islámico como mecanismo de control. La disgregación campesina y la lucha entre las etnias y grupos armados, encontraron en los talibanes al árbitro supremo.
Los antiguos títeres del imperialismo, ahora se han rebelado, sobre todo por que están en juego el gas y el petróleo de Asia Central. ¿Hasta donde serán consecuentes los talibanes en su lucha contra su antiguo amo? No lo sabemos, en cualquier momento pueden claudicarle al imperialismo.
Independientemente de nuestras diferencias políticas con los talibanes y con los métodos terroristas de Al Qaeda, los revolucionarios centroamericanos no podemos permitir que el imperialismo norteamericano e ingles, aplasten militarmente al pueblo afgano. Es nuestro deber llamar a la movilización de los trabajadores y jóvenes del mundo, para detener los ataques militares contra Afganistán.
Llamamos a los diferentes grupos afganos a superar sus diferencias y a unirse en la lucha contra el enemigo imperialista. La guerrilla pro rusa llamada "Alianza del Norte" no debe ser utilizada como "quinta columna" en la lucha del imperialismo por retomar el control de Afganistán.
Debemos desarrollar la mas amplia unidad de acción antiimperialista a nivel internacional y a nivel del propio Afganistán. Solo así, con el apoyo de los trabajadores y jóvenes del mundo, se podrá derrotar la actual agresión imperialista. Y como resultado de estas movilizaciones de masas, las organizaciones terroristas perderán fuerza y adeptos, por que se demostrará en la practica que la movilización de los trabajadores es más poderosa y efectiva que el más grande y espectacular ataque terrorista. Solo así podremos derrotar al imperialismo a nivel mundial. Esa es la tarea.
El Trabajador Centroamericano
http://www.geocities.com/CapitolHill/Parliament/1545/seca/et26.htm