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Internacional

27 de mayo del 2002

Jornaleros españoles bloquean carreteras

Casi siete mil jornaleros andaluces abandonaron ayer sus herramientas de trabajo habituales para enarbolar la bandera de la revolución y corear consignas contra la reforma del PER aprobada por el Gobierno. El Sindicato de Obreros del Campo (SOC) había anunciado el corte a mediodía de la N-IV Madrid-Cádiz a su paso por Despeñaperros, pero el guión de la historia tuvo un giro sorprendente. El amplio dispositivo desplegado por la Guardia Civil (un millar de efectivos) provocó la disgregación de los autobuses fletados con jornaleros y la tensión se concentró en dos espacios diferentes. Por una parte, los trabajadores de Jaén fueron obligados por patrullas de la Guardia Civil a llegar hasta Almuradiel (Ciudad Real), por lo que no pudieron parar en Venta de Cárdenas, la zona prevista para efectuar el corte.
Mientras tanto, autocares con cinco mil jornaleros procedentes de otras provincias andaluzas paraban cerca de la aldea de Los Ríos, en Guarromán. A partir de ese momento, el desarrollo de los acontecimientos para los dos grupos fue dispar. Los trabajadores liderados por Juan Manuel Sánchez Gordillo, alcalde de Marinaleda, y Diego Cañamero, secretario general del SOC, ocuparon la N-IV en ambos sentidos a la altura de Guarromán. El corte se prolongó durante más de una hora ante la escasez de efectivos de la Guardia Civil en la zona, y provocó retenciones de seis kilómetros, aunque la fluidez en la circulación regresó poco después de concluir la ocupación.
Pelotas de goma Al mismo tiempo, aunque varios kilómetros más adelante, los antidisturbios de la Guardia Civil cargaron contra las decenas de personas que intentaban pisar el asfalto para bloquear el tráfico a la altura de Almuradiel.
Aunque, según la Subdelegación del Gobierno, no se registraron heridos, los manifestantes mostraron su "indignación" por la actuación de la fuerza de seguridad, que empleó agentes a caballo y disparó pelotas de goma. El coordinador provincial del SOC, Mansueto Nsi-Owono, criticó la actuación "desproporcionada" de la Benemérita y denunció que les tuvieron "retenidos" en Almuradiel, por lo que piensan pedir explicaciones al Ministerio del Interior.
"Han pegado a muchos compañeros; heridos no hay, pero han repartido muchos porrazos", explicó un portavoz del SOC. El sindicato considera que la "histórica" movilización de ayer no es más que el punto de partida de una serie de protestas que van a poner el campo andaluz en pie de guerra contra los planes del Ejecutivo. El SOC rechaza además la reforma de los subsidios agrarios --ahora Aepsa, antes PER-- porque interpreta que provocará el paulatino despoblamiento del interior de Andalucía en beneficio de las áreas costeras.
El secretario general del SOC, Diego Cañamero, declaró que el corte de la autovía es "un aviso al Gobierno para que sepa que a partir de ahora se abre una guerra sin cuartel contra su política" y aseguró que "el SOC no va a permitir que esa política se aplique". La asamblea del SOC decidirá el 2 de junio cómo se concretan las protestas contra la reforma.
La jornada de protesta terminó cuatro horas más tarde con el traslado de los jornaleros jiennenses a Guarromán, donde, al grito de "contra la reforma, huelga general", se encontraron con el resto de manifestantes. Allí, a modo de epílogo reivindicativo contra la política "nefasta y de derechas" del Gobierno, Sánchez Gordillo y Cañamero calificaron de "éxito" el alcance de la movilización ("Nos ha visto toda España"). Y recordaron a los presentes, por último, que la "batalla" por la retirada del decreto no ha hecho más que empezar.
Con anterioridad a la protesta de ayer y durante todo el mes de mayo, decenas de pueblos y miles de trabajadores han estado realizando encierros, concentraciones y manifestaciones en sus localidades para defender el sistema de protección social del Régimen Especial Agrario en Andalucía y Extremadura.