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La vieja Europa

19 de junio del 2002
La Huelga General del 20j: Discurso y realidad

Inés Arcia
La Haine

El diario "independiente" de la mañana nos despierta con una frase histórica de Aznar: "El estado de bienestar no está para ayudar a quien no busca empleo". En efecto, el estado, el de bienestar y el de malestar, sólo están para mantener a las empresas, a los políticos y a los burócratas. ¿Cómo? Traspasando a la empresa privada y sus representantes las rentas de los trabajadores, acumuladas con contrato indefinido o a tiempo parcial, con titulo universitario o con el graduado escolar por todos nosotros, los pardillos de turno. Como pequeño ejemplo está los 11.9 millones que el Ayuntamiento dará a Ferrovial, Fomentos y Contratas y Sufi-Setex para poner 1.050 parquímetros, que instalarán en Madrid "la gente que busca empleo" subcontratados por un salario y con unas condiciones de trabajo infinitamente inferiores a las que se reservarán los ejecutivos de las empresas. Todo pagado con nuestro dinero, del que se apropian los políticos por esto de la democracia representativa. Como siempre.
La ofensiva globalizadora no para. Todos los días aparecen con algo nuevo, quitándonos algún derecho, obligándonos a la resignación, acorralándonos. La última es la nueva ley de desempleo. A pesar que del total de parados, solo el 40% está cobrando algún tipo de subsidio, la mitad cobra menos de 4 meses, solo el 3% cobra 24 meses y de los que tienen derechos a más de un año de prestación, solo el 15% agota la prestación, los políticos no están contentos. Nada, a morirse de asco una vez que te echan del trabajo. Porque como ellos dicen "el empresario tiene que poder contratar cuando necesita y despedir cuando no necesita". Es decir, que en una sociedad de consumo, en la que se supone que lo que hay que hacer es consumir, nosotros sólo podemos consumir salteado, dependiendo de lo que necesite el empresario.
Por lo visto estamos ante lo que será la tónica de este siglo 21 en los países desarrollados, porque eso viene siendo así desde hace mucho en el resto del mundo. Ventajas de la globalización.
Sin embargo, hay una novedad y es los sindicatos mayoritarios llaman a la huelga. ¡Tanto tiempo siendo uña y carne con las "instituciones representativas" y en esta oportunidad no los han invitado a negociar, haciéndoles perder el vino y el jamón de la mesa de la Moncloa!
Esta vez el gobierno omitió la habitual palmadita en la espalda a Méndez y a Fidalgo, algo imprescindible si quiere seguir teniendo el apoyo incondicional de la burocracia.
La derecha española ya no tiene necesidad de suplicarle a los burócratas (tan horteras ellos...), visto el apoyo que tiene de la burguesía española, europea y mundial, con el PP, su partido en el gobierno y el PSOE, su partido de recambio haciendo de oposición de izquierdas.
El 20 de junio hay huelga general convocada por la burocracia de UGT y Comisiones Obreras. Una huelga convocada sólo contra la ley de desempleo y no contra este sistema de estafa, de vuelta de la sociedad al siglo XIX. Una huelga convocada para poder negociar sobre lo que no hay nada que negociar. La consigna debería ser "Ni un paso atrás, no pasaran, otro mundo es posible".
Pero no será así porque para eso los trabajadores, los parados, los inmigrantes de este país deberíamos estar organizados, sabiendo muy bien quiénes son nuestros amigos y nuestros enemigos.
La huelga se hará y seguramente será capitalizada por la burocracia, que podrá sentarse a negociar tan a gusto. Sin embargo, la huelga general sigue siendo un instrumento legitimo para manifestar toda la bronca que están sintiendo los trabajadores, y ellos lo saben. Aunque nosotros no tengamos la fuerza necesaria para evitar la negociación, podemos aprovechar este espacio de debate que se abre. Tenemos que ir a la huelga aunque más no sea que para decir Basta.
Tenemos que debatir con los trabajadores y los parados de este país todo lo que está pasando. Dentro de nada habrá elecciones y ¿qué pasara? ¿Haremos como en Francia, como en Argentina, que la izquierda no es capaz siquiera de transmitir una propuesta creíble? ¿Fomentaremos la abstención, para que gobierne la derecha de la derecha o la izquierda de la derecha?
Tenemos que salir de la red y bajar a la calle. Tenemos que llevar el debate a la puerta de la empresa, a la parada de metro y de autobús, a la puerta de los supermercados, a las escuelas, a la universidad. No podemos quedarnos con que "lo que no sale en la tele no existe", porque nosotros existimos y no vamos a salir en la tele.
VIVA LA HUELGA GENERAL - NO A LA NEGOCIACIÓN - FUERA LOS POLÍTICOS Y LOS BUROCRATAS.