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Latinoamérica

¿Cuánta Sangre más?

Neoliberalismo y colonialismo en el Qullasuyu

Carlos Mamani ALAI-AMLATINA, 13/2/2003, Chukiyawu.

Cómo entender la actitud de un gobierno, supuestamente democrático, que ante toda protesta ha respondido con la metralla asesina que en menos de dos meses ha cobrado la vida de más de 40 personas.
En la sangrienta jornada de hoy, 12 de febrero, en muy pocas horas nuestra comunidad, nuestras familias han perdido a 17 de sus seres queridos (y más de un centenar de heridos) y todo por la ceguera y la obsecuencia de un gobierno, que obediente a los dictados del Fondo Monetario Internacional ha tratado con la más brutal arrogancia imponer un impuesto (el impuestazo) para cubrir el déficit del presupuesto nacional causado por una política salvajemente neoliberal que ha entregado patrimonio y empresas estratégicas al control de transnacionales que evaden impuestos y saquean.
Así como el Presidente Gonzalo Sánchez de Lozada de Sánchez Bustamante habla mal el español entiende poco al pueblo (y mucho más cuando la mayoría somos indígenas y el español continua siendo lengua extranjera) cuyas voces y protesta lo condenan por antipatria y entreguista del patrimonio nacional. Cual fue el acto más importante durante su primera gestión (1994-1997) a cambio de incrementar sus millones y la de sus amigos, que luego de liquidar empresas estatales continúan medrando a nombre del país, como es el caso de Alfonso Revollo (el ex ministro de la capitalización y con mandamiento de aprehensión en el país) en el Banco Mundial.
Las muertes de la jornada de hoy, como las del conflicto cocaleros, estado mayor del pueblo- gobierno, como las tantas (incluida la masacre de Amaya Pampa Capacirca) cometidas por Gonzalo Sánchez de Lozada Presidente no es más que la reiteración permanente de una actitud descaradamente colonial que no tiene el menor respeto a la vida humana; por que tratándose de indios qué valor tienen los muertos, para un Sánchez de Lozada, descendiente de colonizadores españoles?. Las víctimas: policías y soldados son hijos del pueblo indio, así como los cocaleros y bloqueadores asesinados hace pocos días también lo eran.
El odio que profesan a la vida humana indígena Sánchez de Lozada y su casta (convertida en mafia) es solo comprensible con un colonialismo aún no resuelto, r una casta colonial que se empeña en aferrarse a sus privilegios, que cree que su poder es inexpugnable y sus crímenes están resguardadas por la más descarada impunidad, con instituciones del Estado como el Poder Judicial, Contraloría, etc. a su entero servicio.
Puede llamarse gobierno a esta tiranía de casta? A este Presidente y sus ministros que no saben de diálogo, no escuchan a la colectividad nacional. Y creen como si el tiempo no hubiera pasado, que los pueblos que hacemos al país somos tributarios con una capacidad de resistencia extrema dispuestos siempre a ser esquilmados con tal de sufragar el engorde de una minoritaria casta. No! Así como entre mayo y junio del 2002 los pueblos indígenas de Oriente y Occidente le dijieron al país que había que refundar la república a través de una Asamblea Nacional Constituyente, se debe tomar con la más absoluta seriedad que este gobierno no va más, así como el sistema político fundado en 1825 está viejo y caduco.
Los asesinatos de las más de 40 personas en los pocos días que van del año 2003 no pueden quedar impunes, no tenemos por que convertirnos en testigos pasivos de cómo humildes policías son asesinados a bala, de cómo conscriptos casi niños (con menos de 2 semanas de instrucción militar) son sacados a la calle para ofrendar sus vidas en honor de qué sujeto? La patria, el Presidente Sánchez de Lozada? 17 muertos en muy pocas horas y todos con munición de guerra no pueden quedar en la impunidad.
No es la anulación del impuestazo ni el anunciado diálogo la solución del conflicto; la incapacidad del gobierno como la arrogancia de su presidente no pueden ser premiados, merecen la máxima sanción que debe traducirse con la destitución del único culpable de esta situación, así como ocurrió con Mahuad y otros ineptos que se aferran a las sillas presidenciales.
Chukiyawu, febrero 12 de 2003