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La vieja Europa

21 de enero del 2003

Miguel Martínez presenta en Terrassa, Cataluña, su libro sobre el movimiento okupa
La okupación "discute la lógica del capitalismo"

Terrassa (17/Enero/2003). El sociólogo Miguel Martínez afirma que la fuerza del movimiento okupa reside en que "discute la lógica del capitalismo. Martínez ha disertado hoy sobre este movimiento social durante la presentación de su libro Ocupación de centros sociales y viviendas en el Ateneu Candela (Terrassa, ciudad cercana a Barcelona). El acto ha sido organizado por el Colectivo para la Resistencia y la Transformación Social (CRITS)..
Martínez ha analizado el movimiento okupa en España durante las décadas de los años ochenta y noventa. A diferencia de otros sociólogos, que sólo utilizan fuentes oficiales para sus estudios, este investigador social ha recogido sus datos de los medios de contrainformación y de su conocimiento directo sobre el movimiento okupa..
En la primera parte de su obra, el sociólogo define la okupación como un movimiento fundamentalmente urbano y de carácter alternativo. Uno de sus elementos novedosos es que "vuelve a tomar -señala Martínez- los temas urbanos, que antes eran propios de las asociaciones de vecinos"..

Okupa es quien reivindica la ocupación .

Este científico social ha asegurado que, aunque a lo largo de la historia ha habido muchas ocupaciones, la okupación sólo es aquella que lo hace y lo reivindica. "Ese acto de desobediencia, de infringir una ley y cuestionarla". Dice Martínez. "El movimiento hace de la desobediencia civil su bandera". El sociólogo sitúa el nacimiento de la okupación en los años 80, a pesar de que en los 70 se dieron algunos precedentes, como por ejemplo en Vallecas (Madrid)..
En la segunda parte de su libro explica que "hasta el [año] 95-96 el movimiento tiene una visibilidad pequeña y contradictoria con su nivel de crecimiento". El sociólogo añade que "los grandes medios, en principio, hacían una buena valoración de los okupas y consideraban que era una causa justa". Más adelante las cosas cambiaron y se optó por dar una visión "ridiculizadora" del movimiento..
Martínez describe en su trabajo de investigación la situación en la que se encontraba la gente joven "sus formas de divertirse, niveles de desempleo, sus formas de socialización... la gente tiene necesidad de locales donde hacer cosas a precios que no sean los del mercado". Otro elemento que facilita la aparición del movimiento, según Martínez, son las reestructuraciones urbanas que se producen en las ciudades y que dejan vacías fábricas, antiguos colegios y otros inmuebles..
Aunque en aquellos tiempos el movimiento vecinal había conseguido que la Administración construyese centros cívicos, el movimiento okupa los criticó "por no ser del todo libres y autogestionados". Además "la gente joven no se pudo integrar en esos centros por la politización de las asociaciones de vecinos"..
Miguel Martínez reconoce que el "problema de la vivienda tiene una dimensión política" y que "el tema de la vivienda fue algo que los ayuntamientos han gestionado muy mal"..

La plurimilitancia .

El sociólogo define al okupa como un "plurimilitante", que está en tres o cuatro movidas simultáneamente. "Los centros [sociales ocupas] no sólo son para la gente que los okupa, sino para que distintos colectivos que están luchando por diversas causas tengan su espacio. Eso explica su desarrollo en los primeros diez años", dice Martínez..
"Las militancias son muy exigentes. El acto de desobediencia es constante". Es, señala el sociólogo, "una militancia que cansa mucho y quema mucho" en el plano personal..
En el año 1996, con la aprobación del nuevo Código Penal, se produce un gran cambio. Hasta entonces la ocupación era considerada simplemente como una falta. El nuevo Código Penal introduce "dos delitos relacionados con la represión contra la insumisión y la ocupación". La ocupación pasa a ser castigada con penas de prisión..
Curiosamente, ha señalado el sociólogo, el "movimiento ha tenido más visibilidad y más fuerza cuando más reprimido ha sido". A su juicio este fenómeno también se ha dado en otros movimientos sociales. No obstante, reconoce que el movimiento okupa ha sufrido una crisis y que está viviendo una reestructuración..
El libro de Miguel Martínez Ocupación de centros sociales y viviendas ha sido editado por la editorial Virus..
jas@kaosenlared.net
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